Feliz Año 2022¡¡

Consejo Nutricional os desea que el 2022 sea una nueva oportunidad para cumplir vuestros sueños¡

Confiando en que este año nos depare buenas nuevas y que podamos disfrutarlas con muchas salud…

Con cariño y agradecimiento

Marina

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Felices Fiestas Navideñas¡¡

Consejo Nutricional os desea unas fiestas llenas de paz, armonía y felicidad.

En estas Navidades del año 2021, la mayor parte de nosotros hemos recibido la vacuna contra el COVID.

Por lo tanto, podemos estar más tranquilos. No obstante, es importante seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias respecto de contactos, acercamiento social y uso de la mascarilla.

Podemos pasarlo bien en estas fiestas, manteniendo una vida activa y disfrutando de nuestras comidas y cenas.

Beneficios del ejercicio físico durante las fiestas

Cuando hablamos de ejercicio físico nos referimos a una vida activa, no necesariamente a la realización de un deporte concreto.

Caminatas, paseos andando o en bici, gimnasio o actividades de limpieza u organización nos permiten estar en movimiento.

Y, si mantenemos una forma de comer racional y equilibrada, dentro del disfrute y de la inclusión de alimentos o productos propios de la Navidad, en cantidades moderadas, podremos atravesar estas celebraciones con tranquilidad.

La calidad nutricional de nuestra comida

Es importante detenernos un poco en la calidad de nuestras cenas y almuerzos.

Un menú navideño no tiene porqué ser caro. Podemos obtener una buena fuente de proteínas a base de legumbres, o bien recurrir a las carnes o pescados, si nos lo podemos permitir.

Os dejo una receta económica, fácil y muy sostenible, que nos deja la FAO en uno de los 5 libros que propone para celebrar la nutrición:

Rebanada de Alubia blanca Polenta

Esta receta contiene proteína completa y solo tendríamos que acompañarlo con una salsa y verduras como guarnición. Se trataría por tanto de un plato principal completo.

Ingredientes (6 raciones como plato principal y 12 raciones como acompañamiento):

  • 170 gr. de cebolla finamente picada.
  • 170 gr. de pimiento rojo picado en cubitos.
  • 1 cucharada de ajo picado fresco.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 115 gr. de aceitunas kalamata picadas.
  • 1 cucharada de semillas de hinojo.
  • 150 de frijoles o alubias canellini o alubias de color rojo oscuro (pintas).
  • 1 taza y media de harina de maíz amarilla o sémola de maíz.
  • 1 cucharadita se sal.
  • 55 gr. de cilantro fresco picado.

Elaboración:

Para preparar esta receta necesitamos cocer las alubias antes de su elaboración, o bien comprarlas cocidas.

Poner el aceite en una cacerola y, cuando esté caliente, sin dejar que humee, añadir la cebolla, el pimiento, el ajo, el cilantro, el hinojo y la sal.

Rehogamos, a fuego medio, durante 8 minutos, hasta que la cebolla esté pochada (transparente).

Añadir la harina de maíz y el agua. Dejar cocer, a fuego lento, durante 15 o 20 minutos, hasta que la mezcla quede suave y espesa.

Agregar las alubias o frijoles, previamente cocidos o en conserva, y las aceitunas.

Poner la mezcla en un molde rectangular de pan con las paredes aceitadas.

Cubrimos y dejamos reposar 30 minutos.

Y, para terminar, desmoldamos y cortamos en rodajas de 1 o 1,5 cm de grosor.

Podemos acompañar este plato con un pisto o un salteado de verduras.

Confiando en que disfrutéis mucho en las celebraciones,

Nuestro agradecimiento y cariño

Fuente:

  • Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), 2016. Legumbres, semillas nutritivas para un futuro sostenible. ISBN 978-92-5-309463-9.

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¿Cuándo la comida se convierte en un problema?

– Marina Muñoz Cervera –

La comida puede ser un problema cuando nuestra percepción de la misma está alterada.

Necesitamos comer para vivir y eso lo sabemos todos, pero ¿cuándo la comida puede ser una preocupación que implica dificultad?

Antes de entrar de lleno en el tema de esta entrada, me gustaría comentaros que es importante contrastar la información que obtenemos a través de internet.

«Nutrientes», «calorías», «adelgazar» y «alimentos» son términos que, hoy en día, inundan las búsquedas de la red.

Nunca se ha escrito y publicado tanto sobre alimentación y nutrición como en estos últimos tiempos.

La alimentación también puede ser un problema cuando no sabemos qué comer, porque hemos leído mucho, pero no sabemos qué creer y no podemos estructurar la información y adecuarla a nosotros.

Y, sin más preámbulo, vamos a ver algunas situaciones en las que la comida puede suponer una amenaza.

Desde el punto de vista de nuestra salud física:

Respecto de la inocuidad de la comida, es decir, que esté libre de patógenos u otras sustancias que puedan afectar a nuestra salud, algunos alimentos pueden hacernos daño si están mal manipulados o bien presentan algún tipo de contaminación, ya sea química o microbiológica.

En condiciones normales, la adquisición de alimentos en comercios conocidos, y una buena información respecto de la manipulación de la comida en la cocina, nos evitan este problema.

También, desde el punto de vista de nuestra salud física, existen intolerancias y alergias a ciertos tipos de alimentos o sustancias que determinan que tengamos que evitarlos. Por ejemplo, la intolerancia al gluten, a la lactosa, etc., alergia a los frutos secos, entre otras patologías.

Son problemas de salud que se solucionan eliminando aquellos alimentos o sustancias que no toleramos bien y sustituyéndolos por otros.

Desde el punto de vista de nuestra salud mental:

La comida está ligada a emociones, desde tiempo inmemorial, asociada a celebraciones, alegrías, reuniones, etc. También, a situaciones diversas, unas agradables y, otras, desagradables.

En muchas ocasiones, ese tipo de emociones son las que determinan que exista o no aversión a ciertos tipos de alimentos o al contrario.

Si un alimento nos produce asco o aversión, lo vamos a evitar, aunque sea muy nutritivo. Y si un alimento está asociado a emociones agradables, nos gustará comerlo aunque no sea nutritivo.

Más allá de lo descrito anteriormente, existen problemas emocionales serios que pueden llevar a acciones que van en contra de nuestra salud, y que alteran la percepción de la alimentación como una necesidad.

Estamos refiriéndonos a los Trastornos de la Conducta Alimentaria, que se manifiestan a través del alteraciones en la alimentación y la imagen corporal, ocasionando graves daños a la salud y cuyo trasfondo denota un trastorno mental complejo, causado por múltiples factores predisponentes, como dificultades de regulación emocional, baja autoestima, perfeccionismo y baja tolerancia a la frustración, en situaciones vitales complejas o experiencias traumáticas.

En cuanto a los Trastornos de la Conducta Alimentaria

En la última versión del DSM,  Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders o Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales, versión V del ano 2013, los Trastornos de la Conducta Alimentaria, se clasifican de la siguiente forma:

Según la Guía sobre TCA de la Universidad de Burgos, la alimentación se convierte en un problema cuando suceden una o más de las siguientes situaciones :

  • Se llevan a cabo conductas alimentarias anómalas como consecuencia de la insatisfacción corporal.
  • Existe un sentimiento constante de culpa por haber comido mucho o nada.
  • Hay preferencia por comer en solitario.
  • Se reduce de manera alarmante la cantidad de comida.
  • Hay atracones y o sensación de no poder parar de comer.
  • Se mantiene una autoprohibición absoluta de ingerir determinados alimentos como dulces o grasas.
  • El consumo de productos bajos en calorías o ricos en fibra es excesivo y continuado.
  • Los diuréticos, laxantes, vómitos autoinducidos, dietas restrictivas o ayunos o un excesivo ejercicio físico, se usan como una forma de compensar lo que se ha comido.
  • Los pensamientos distorsionados sobre la comida y el peso acompañan a la persona de forma obsesiva.

Mientras que la mayor parte de nosotros estamos ilusionados con la llegada de la Navidad y con las celebraciones familiares, las personas afectas de un Trastorno de Conducta Alimentaria sufren en estas fiestas la exposición constante a una comida, que para ellos, supone una seria dificultad.

Es importante buscar ayuda psicológica en cuanto aparezcan los primeros indicios de un Trastorno de la Conducta Alimentaria.

Para terminar esta entrada, comentaros que la alimentación debería ser una libre elección, dentro de los criterios de nuestra «salud«, en el sentido integral del término. No obstante, principios de conciencia o de religión también determinan nuestras elecciones de alimentos.

Fuentes:

  • Marga Serra (2015). Los Trastornos de la Conducta Alimentaria. Editorial UOC.
  • Universidad de Burgos (2021). Guía de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Edita Servicio de publicaciones e imagen institucional Universidad de Burgos. ISBN 978 84 18 465 09 3 ebook

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