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Sobre el comportamiento durante la comida.

comportamiento en la mesa

– Marina Muñoz Cervera –

Existen algunas pautas para que nuestro comportamiento a la hora de comer sea adecuado y saludable.

La rigidez formalista se exige en situaciones protocolarias, en las que todos los invitados a una comida tienen que comportarse de una manera muy formal para cumplir las exigencias sociales.

Nos vamos a basar en un comportamiento sano, acorde con la circunstancia de estar comiendo, porque en muchas ocasiones, nuestras acciones obedecen a emociones que se manifiestan durante la alimentación.
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Sonríe cuando comas hortalizas y frutas con tus hijos.

comiendo vergetales

– Marina Muñoz Cervera –

Nuestra sonrisa puede ser el estímulo para que los chicos se decidan a comer hortalizas y frutas.

No siempre comemos los vegetales con agrado, sin embargo, un estudio nos anima a cambiar nuestra disposición frente a estos sanos alimentos, cuando comamos con nuestros hijos.

Parece ser que los chicos eligen con mucha mayor frecuencia platos con hortalizas y frutas cuando ven que sus padres sonríen al consumirlos de forma cotidiana.

Así concluye una investigación llevada a cabo por una especialista de la Fundación Producir para una Mejor Salud (Produce for Better Health Foundation).

preparando una ensalada

comentarios amables comida sana

Un estudio previo demostró que cuando los padres comen muchas frutas y verduras, sus hijos tienden a incorporar este buen hábito. Esta nueva investigación demuestra que los chicos que ven a sus padres sonreír al comer un determinado alimento, eligen esa comida con mucha mayor frecuencia.

Si los chicos ven que nosotros nos alimentamos bien, seguirán el ejemplo, sin embargo, si el mensaje que reciben es contradictorio, como por ejemplo, que les obliguemos a desayunar y nosotros no lo hacemos, ellos se comportarán de forma contradictoria.

Enlace relacionado:

Descubren un “truco” para que a los niños les gusten los vegetales.

Fuente:

Diario Salud. “Sonreír al comer frutas y verduras incentiva a los chicos a elegirlas”. Neomundo, jueves, 06 de febrero de 2014.

Imagen:

http://cheflemmo.blogspot.com/2012/08/comer-en-familia-nos-mantiene-mas-sanos.html

Última revisión: 26-02-19

“Activilandia” un parque temático virtual sano y divertido.

vida sana

– Marina Muñoz Cervera –

Una iniciativa que enseñará a los escolares a comer sano.

AESAN, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, ha puesto en marcha un bonito proyecto llamado “Activilandia”; es una iniciativa que tiene como objetivo enseñar a los escolares que una alimentación equilibrada y la práctica de ejercicio físico son hábitos “saludables” y, también, “divertidos”.

Según nos informa Europa Press “Activilandia establece dos “targets” de edad: de 6 a 9 años y de 9 a 12, y cuenta con 10 atracciones, tres actividades especiales, un concurso, siete juegos interactivos, también en versión ‘app’ para móviles, 12 descargables en ‘PDF’ con contenido lúdico y didáctico y nueve vídeos didácticos, además de un observatorio para familias y educadores”.

Al entrar en el Parque encontramos todo un mundo de diversión, ejercicio, y alimentación sana. Entre otras secciones, en los “Requetebuenos de Activilandia”, Pablo Fantástico nos enseña a cocinar con cariño y pasión (como dice en su divertida canción) y a preparar desde un desayuno equilibrado (cacao con leche, dos naranjas y pan con jamón serrano, un tomate, aceite de oliva y orégano) a otras deliciosas y sanas comidas y tapas.

Cuenta con un Observatorio desde el cual padres y educadores pueden aprender a utilizar este parque con fines didácticos.

No os lo perdáis, porque es verdaderamente simpático y didáctico a la vez que divertido. Podéis acceder al Parque a través del siguiente enlace:

Activilandia

Fuentes:

– Europa Press. Sanidad enseña a los niños que una alimentación equilibrada y el ejercicio físico son hábitos “saludables y divertidos”. 2 de diciembre de 2013.
http://www.europapress.es/salud/nutricion/noticia-sanidad-ensena-ninos-alimentacion-equilibrada-ejercicio-fisico-son-habitos-saludables-divertidos-20131202131057.html
– Activilandia. Parque temático virtual.
http://www.activilandia.es/

Imagen:

La imagen que ilustra esta entrada es un recorte de la página principal del Parque temático.

Los niños de La Paz (Bolivia) promueven la alimentación sana.

infancia y cultura

– Marina Muñoz Cervera –

Bolivia intenta mejorar la nutrición de sus niños.

Cientos de niños de diferentes unidades educativas de la ciudad de La Paz se dieron cita, hoy 31 de octubre de 2013, en la plaza Camacho para exponer alimentos nutritivos, en base a quinua y verduras, con el fin de prevenir la desnutrición en la niñez, informó Marie France Beltrán Navarro, coordinadora del Comité Técnico, Consejo Nacional de Alimentación y Nutrición.

Señaló que existen importantes alimentos nutritivos que se producen en el país, que bien pueden ser utilizados para mejorar la alimentación de los chicos, con la finalidad de optimizar su etapa de desarrollo.

Bolivia todavía tiene altos índices de desnutrición crónica en niños menores de cinco años, pero los más afectados son los menores que viven en áreas rurales, quienes no cuentan con alternativas ni una adecuada orientación para una buena alimentación.

Fuentes:

http://www.eldiario.net/noticias/2013/2013_10/nt131031/sociedad.php?n=76

– Programa Mundial de Alimentos, Ministerio de Desarrollo Agropecuario y Medio Ambiente.”Resultados de la Encuesta de Seguridad Alimentaria y Nutricional en Municipios vulnerables de Bolivia”. La Paz, septiembre de 2006.

Última revisión: 27-04-19

Los kioskos saludables llegan a Chuquisaca (Bolivia).

infancia sana
Marina Muñoz Cervera –

Los niños mal alimentados tienen muy disminuido su rendimiento escolar. Los productos de venta en torno a los colegios normalmente están lejos de ser nutritivos. Sin embargo gracias a la normativa de la OMS el panorama está cambiando.

Los kioskos saludables proporcionan a los niños alimentos con un contenido nutricional.

Me alegra contaros que el Departamento de Chuquisaca ha escuchado a la OPS y hasta Bolivia han llegado las Recomendaciones de la Consulta de Expertos de la Organización Panamericana de la Salud sobre la promoción y publicidad de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños en la Región de las Américas.

“Se ha iniciado una campaña llamada “Kioskos saludables” y en su primera fase, va a capacitar a todos los profesores de las unidades educativas para que ellos coadyuven y también a los padres de familias, todo ello va a contribuir a que no haya niños obesos, hipertensos ni con diferentes patologías” (1).

Estoy segura de que sus escolares actuales agradecerán la iniciativa que comparto porque aunque Bolivia es un país en vías de desarrollo, si estas recomendaciones prosperan puede mejorar mucho la salud y el rendimiento psico-físico de sus habitantes en el futuro.

Enlaces relacionados:
Recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas para los niños, OMS 2010. La problemática de Perú.
Los “Kioskos saludables” de Argentina.

Fuente:
(1) FM Bolivia. “Lanzan en Chuquisaca ‘Kioscos saludables’ para optimizar alimentación de estudiantes”.
http://fmbolivia.com.bo/noticia127073-lanzan-en-chuquisaca-kioscos-saludables-para-optimizar-alimentacion-de-estudiantes.html

Imagen:
http://eduvida.org/2009/08/18/eduvida-y-aspec-elaboran-proyecto-de-kioscos-saludables/

“Cool food planet” Web educativa infantil sobre salud, nutrición y seguridad alimentaria.

web

Marina Muñoz Cervera –

“Cool Food planet”  (El planeta de la comida genial)(*) es una galaxia muy lejana. Los conocimientos de sus habitantes alienígenas, en materia de alimentos, superan en años luz a los que existen en la Tierra” (1).

Así se presenta está Web que pretende servir de plataforma educativa mediante un divertido juego a través del cual los niños pueden despegar hacia la divertida galaxia en busca de conocimientos sobre sabores, alimentos saludables e incluso divertidos.

Podéis acceder al juego a través del siguiente enlace:
Cool food planet

Pertenece a EUFIC (European Food International Council) que nos dice lo siguiente:

“Al entrar en el sitio, los niños ven como los líderes mundiales les piden que “cumplan una misión en el planeta Cool Food Planet, para descubrir todo lo que allí saben sobre comida sabrosa, saludable y divertida”. Los niños pueden descargar una “tarjeta de la misión” que les anima a explorar cinco destinos. Cada uno de estos destinos descubre una “comida secreta” que les motiva a proseguir su viaje y a aprender y enviar informes a los “líderes mundiales de la comida” con sus hallazgos. Los adultos pueden seguir el progreso de los niños en las distintas áreas de aprendizaje. También se anima a que mientras los niños y los adultos juegan a Cool Food Planet on-line, escojan actividades que se puedan realizar en la vida real: en la clase o en casa, en el exterior, en el patio o en un supermercado” (2).

Hoy, por hoy, solamente está disponible en dos versiones: inglés y francés.

Está dirigida a niños de dos grupos de edad: 6 a 8 años y 9 a 12 años. También a maestros, educadores y padres para contribuir al aprendizaje de sus alumnos o hijos.

Los niños escogen su vestimenta, color de piel y tipo de cabello para el viaje espacial y desde ahí son llevados a diferentes lugares de las galaxia donde, según su nivel, les van enseñando las peculiaridades de la alimentación y hábitos de vida de sus habitantes.

Es una hermosa iniciativa y puede ser muy útil para los futuros adultos de este planeta.

(*) Traducción libre
Fuentes bibliográficas::

(1) Cool food planet.
http://www.coolfoodplanet.org/
(2) EUFIC European Food Information Council.!Cool Food Planet, el sitio web educativo de EUFIC: nutrición, seguridad alimentaria y actividad física para los niños! Abril/2013.
http://www.eufic.org/article/es/artid/Cool-Food-Planet-educational-website-nutrition-food-safety-physical-activity-children/

Imagen:
http://www.eufic.org/article/es/artid/Cool-Food-Planet-educational-website-nutrition-food-safety-physical-activity-children/

¿Necesitan los médicos aprender a cocinar?

dibujo

Marina Muñoz Cervera –

Ayer, 19 de febrero de 2012, El Mundo.es publicó un interesante y novedoso artículo sobre la necesidad de aprendizaje de los médicos en las artes culinarias, porque, según manifiesta la noticia, para hacer recomendaciones prácticas sobre nutrición sería necesario conocer la cocina desde sus fogones.

La noticia se basa en una investigación publicada en JAMA Internal Medicine el 18 del presente mes de febrero. El estudio lleva por título: Enhancing Medical Education to Address Obesity: “See One. Taste One. Cook One. Teach One.” (La enseñanza de la medicina para tratar la obesidad: Veo, pruebo, cocino y enseño”) y está llevado a cabo por David M. Eisenberg como principal autor del artículo(2).

“Rara vez los médicos y los expertos en cocina comparten información, estrategias e ideas sobre cómo estos dos tipos de profesionales podrían unirse para disminuir las tasas de obesidad y enfermedades relacionadas con la dieta y las elecciones en los hábitos de vida, señala David M. Eisenberg, médico de la facultad de Salud Pública y Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston (EEUU)” (1).

“Eisenberg explica que, desde hace unos años, se creó un seminario ‘Cocinas sanas, Vidas sanas- Cuidando de nuestros pacientes y de nosotros mismos’ que se imparte a lo largo de cuatro días en la Universidad de Harvard y en el Instituto Culinario de América. En este curso se incluyen presentaciones de epidemiólogos, nutricionistas, cocineros, expertos en fisiología del ejercicio y especialistas del comportamiento. Los profesionales de la salud que se registran en este seminario (médicos, enfermeras, etc.) atienden estas charlas y también realizan talleres: de cocina, aperitivos sanos, degustación de platos…”(1).

“Para comprobar que estos talleres y charlas son útiles para mejorar la salud de los médicos y de sus pacientes, Eisenberg realizó a 387 profesionales sanitarios que se registraron en este seminario una encuesta anónima antes de acudir a este seminario y tres meses después. De todos ellos, 219 completaron la encuesta previa y 192 realizaron el cuestionario de seguimiento” (1).

“Tras analizar las respuestas, se pudo comprobar que se habían producido una serie de cambios positivos en estos profesionales de la salud: se pasó de un 58% a un 74% de participantes que cocinaban con frecuencia su propia comida; un 64% de ellos (frente a un 54% en el inicio) era consciente de la ingesta de calorías que tomaba; aumentó un 16% el número de médicos que comía verduras con frecuencia; se incrementó un 10% la tasa de estos profesionales que consumía frutos secos; se duplicó (de un 46% a un 81%) la cifra de quienes se sentían con capacidad para valorar el estado nutricional de un paciente y la de quienes se veían capaces de realizar con éxito recomendaciones nutricionales y sobre el estilo de vida a personas con sobrepeso u obesidad” (1).

Si queréis leer la noticia completa podéis acceder a través del siguiente enlace: Los médicos deberían aprender a cocinar antes de aconsejar

Y solo que me queda deciros que los expertos en cocina son profesionales que pueden enriquecer mucho a la profesión médica en materia de alimentación y nutrición. Como médico y experta en nutrición, me siento aludida por la publicación y estoy completamente de acuerdo con el contenido del artículo, objeto de esta entrada, porque pienso que la ciencia que entra en uno mismo fluye sola hacia los demás. La practica culinaria permite ver, oler, tocar, probar y comer lo que uno cocina día a día; supone un acercamiento a los nutrientes y a su forma de elaboración para conseguir una buena nutrición.

Enlace relacionado:

La FAO y la Academia Internacional de Gastronomía unen sus fuerzas.

Fuentes:

(1) Ángeles López. El Mundo. es. Nutrición. “Los médicos deberían aprender a cocinar antes de aconsejar”. Madrid 19-2-2013 http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/02/18/nutricion/1361213620.html
(2) David M. Eisenberg, MD; Amy Myrdal Miller, RD; Kathy McManus, RD; Jonathan Burgess, BA; Adam M. Bernstein, MD, ScD. JAMA Intern Med. 2013;():1-3. doi:10.1001/jamainternmed.2013.2517.
http://archinte.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1653991

Imagen: http://1.bp.blogspot.com/-DH_JvOQBqwg/T6LzwrFC0HI/AAAAAAAA4jY/Sgw_g-SaZs8/s1600/el-cocinero.gif

¿Cómo podemos mejorar nuestros hábitos alimenticios?

pastel o manzana

– Marina Muñoz Cervera-

Parece sencillo practicar una alimentación saludable, pero la mayoría de las veces tropezamos con obstáculos; unos derivados de las costumbres sociales y otros, de nuestros propios hábitos y/o tendencias innatas o adquiridas.

La definición del término “hábito” que más se ajusta a este entorno,  del Diccionario de la Real Academia Española, 22 edición, es la siguiente (2):

“Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas.”

En psicología, el hábito, es cualquier comportamiento repetido regularmente, en el que generalmente se actúa de forma automática, sin que se requiera la razón o estar consciente del comportamiento habitual, para llevarla a cabo. Cuando el hábito actúa nuestra mente se libera de tener que pensar en cómo hacer las cosas. ¡Ponemos el hábito en ON (Encendido) y nuestra mente consciente en OFF (Apagado)! (2).

Los hábitos son los que se encargan de hacer la mayoría de cosas que hacemos a diario, muchos los aprendemos desde la niñez, se arraigan en la juventud y edad adulta, es a través de ellos que logramos dar espacio en nuestra mente y conciencia para poder hacer muchas cosas más. Se podría decir que un “Buen Hábito” es una virtud y que un “Mal Hábito” es un vicio (2).

Algunas malas rutinas alimenticias nos sirven de evasión, por ello tendríamos que comprender que el hecho de alimentarnos de una forma errónea puede acarrear consecuencias nefastas para nuestra salud y buscar “desconectarnos” de la vida cotidiana de alguna otra forma placentera (pasear por algún lugar hermoso, ver una película, leer un buen libro, comer de forma lenta y equilibrada, etc.).

El 7 de enero de 2013, El País Semanal, publicó un artículo en el que expertos en alimentación nos refieren una guía para corregir los malos hábitos de nuestra alimentación (3). 

Vamos a saber qué podemos hacer antes esas habituaciones que nos impiden llevar a cabo una alimentación, y por ende, una nutrición adecuada de nuestro organismo. Si identificamos la mala costumbre podemos aprender a solventar el problema.

La noticia describe 10 hábitos y las soluciones que tenemos que poner en práctica (3):

1.- Me salto el desayuno.

El cardiólogo Valentín Fuster, actual Director General del Centro de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III de Madrid (España) (4), nos explica que el cerebro es un ávido consumidor de glucosa, que se fabrica a partir de los alimentos. Tan ávido que consume cerca del 25% de toda la glucosa del organismo.

Cuando no se desayuna, nos dice el experto, el cerebro se ve privado del combustible para funcionar a pleno rendimiento por la mañana. Además, saltarse el desayuno favorece el sobrepeso, según han demostrado varios estudios, uno de ellos realizado en la Universidad de Minnesota que demostró que existía una relación lineal: menos desayuno, más sobrepeso. La lógica que lo explica es que los que desayunan bien suelen comer cereales o pan, que contienen fibra y favorecen la saciedad. Los que no desayunan llegan hambrientos a la próxima comida y suelen tomar alimentos ricos en grasa, en medio, probablemente también hayan picado algo.

Solución: Es mejor levantarse 15 minutos antes que no desayunar porque la sensación de falta de sueño no varía por ese tiempo.

/Nota: Os recuerdo que la glucosa no sólo es el azúcar porque los alimentos ricos en almidón como el pan, cereales, etc. contienen almidón y éste está constituido por moléculas de amilosa y amilopectina que a su vez están conformadas por multitud de unidades de glucosa./

2.- Soy de picotear.

El picoteo, según el libro ¿Verdad o mentira? La respuesta a los mitos más frecuentes en alimentación (Editorial Everest 2011), se define como “el consumo poco discriminado de algo apetecible a cualquier hora del día”.

El picoteo indiscriminado aumenta mucho el número de calorías recomendado por los expertos: 25% en el desayuno, 35% en la comida, 25% en la cena y el 15% restante debe distribuirse entre un tentempié ligero a media mañana y otro a media tarde.

Solución: Hay que desterrar de la nevera todo lo que suponga calorías vacías. Puede permitirse dos tentempiés al día, de entre 100 y 300 calorías cada uno. Mejor un yogur que unas galletas. Mejor un sándwich de pan integral que un bollo. Son preferibles los productos naturales y poco elaborados.

3.- Necesito azúcar en mi vida.

Los humanos tenemos una apetencia innata por el sabor dulce, comenta el Dr. Ordovás (José María Ordovás es Catedrático de Nutrición y pionero en Nutrigenética y Nutrigenómica) y no se trata de demonizar al azúcar.

Solución: “Aquellos que necesitan algo dulce para ser felices, deberían buscar alimentos nutritivos”, aconseja Ordovás. Dice que el chocolate es una buena opción, por sus beneficios antioxidantes.

4.- Como sin darme cuenta (casi siempre delante de la tele).

El efecto pantalla se estudió en un experimento de la Universidad de Cornell. Por cada hora diaria que un niño pasa delante de la televisión, el ordenador o la videoconsola, su riesgo de ser obeso aumenta un 12%.

“Una vez que se empieza a comer mirando la tele, se suele prestar más atención al programa que a la comida. Se hace poco caso a las reacciones de las papilas gustativas. Se mastica, pero no se saborea. Y se ignoran las señales de saciedad que envía el cerebro”, explica Valentín Fuster.

Solución: Los expertos recomiendan hacer un esfuerzo por identificar los estímulos que llevan a la pérdida de control. Si es un plato muy grande, cambiarlo por uno mediano. Si es la tele, apagarla. En la Universidad del Estado de Indiana se ha creado el centro para comer a conciencia (Center for Mindful Eating). Su objetivo es no comer más allá del hambre que tenemos. “Los primeros efectos de este aprendizaje son comer más despacio, aprender a escuchar las señales de saciedad y a distinguir entre el apetito por un sabor y el apetito por una cantidad”.

5.- En lugar de agua en las comidas, bebo refrescos.

Los refrescos tienen un alto contenido de azúcar y aportan calorías extras al menú.

Solución: Hay algunos casos en los que, incluso sin tener demasiada sed, es recomendable beber agua. Por ejemplo, a la hora de comer si se quiere perder peso o no ganarlo”, asegura el libro La cocina de la salud (Planeta 2010). Sus argumentos son dos: por un lado, si se toma agua, no se beben otras bebidas azucaradas o alcohólicas ricas en calorías, y por otro, si se bebe agua con las comidas, especialmente al principio, se incrementa la sensación de saciedad y se come menos.

6.- Como siempre fuera de casa.

“La evidencia científica sugiere que ni siquiera hace falta comer todo el tiempo fuera de casa para ganar peso. Basta con hacerlo frecuentemente”, asegura el doctor José Ordovás, profesor de nutrición y genética de la Universidad de Tutfs en Boston. Este experto asegura que cuando comemos fuera de casa hay un consumo más alto de energía, sobre todo proveniente de la grasa, y se consumen menos micronutrientes, como la vitamina C, el calcio y el hierro. Además se suele beber más alcohol. “Por si fuera poco, no tenemos control sobre las raciones, que han ido creciendo con el tiempo, y vivimos en una cultura donde no está bien visto llevarse la comida que sobra a casa. Por otra parte está el factor psicológico de que vamos a pagar por ello, y por tanto hay que acabarlo todo”, explica Ordovás, que también es investigador del CNIC.

Solución: Además del remedio salomónico de comer más en casa o recurrir a la tartera, el doctor Ordovás propone que comamos algo antes de ir a un restaurante, “aunque solo sea una fruta para matar el gusanillo”, dice. “Si tenemos hambre, pediremos sin control; con un apetito moderado no nos agarraremos al menú como a un salvavidas y lo veremos tal y como es, una selección de opciones entre las que elegir con lógica y sentido común”. En el libro La cocina de la salud se dan algunas normas para sobrevivir a las tentaciones de un menú. Como norma general, pida usted dos primeros en lugar de un menú completo. Y si quiere tomar postre, pida un solo plato. En los segundos, elegir mejor carnes magras y pescados que salchichas o chuletas. En el caso de los acompañamientos, mejor ensalada que patatas fritas. Tampoco el pan se libra: no probarlo antes de que llegue el primer plato. Y para beber, solo agua.

7.- No hay quien me quite un par de cervezas diarias.

Si beber cerveza es un mal hábito, entonces es uno que se ha extendido mucho en el tiempo y en el espacio, ya que se cree que es la bebida alcohólica de producción humana más antigua, así como la más consumida actualmente en el mundo”, dice José Ordovás. Según este experto, cada gramo de cerveza aporta unas siete calorías. Un botellín de 33 centilitros puede suponer unas 150, pero siempre va a depender del grado alcohólico de la cerveza. “En términos comparativos, un botellín de cerveza tiene las mismas calorías que un vaso de vino de 150 mililitros o un chupito de 44, y si nos vamos a las bebidas no alcohólicas, sería similar a una lata de Coca-Cola del mismo volumen”.

Solución: ¿Cuánto alcohol es demasiado? Las recomendaciones del Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo de Estados Unidos, que refrendan los investigadores del CNIC, recomiendan un límite máximo de 14 bebidas alcohólicas por semana en hombres y siete en mujeres. Lo que equivale a una media de dos bebidas diarias en hombres y una en mujeres. Dichas recomendaciones son lo suficientemente flexibles para que en días excepcionales se pueda elevar el límite a cuatro bebidas para hombres y tres para mujeres. Las diferencias entre sexos tienen que ver con el hecho de que los hombres metabolizan el alcohol con más eficacia que las mujeres. Al consumo moderado de alcohol se le han reconocido beneficios, y en el caso del vino, un efecto cardioprotector. Pero a partir de la tercera copa diaria o la tercera lata de cerveza se acaban los beneficios y empiezan los daños, explica Fuster en el libro La cocina de la salud.

8.- Asalto la nevera cuando tengo un mal día.

No hay nada más humano que desahogar las penas con una bolsa de patatas fritas o ahuyentar la angustia abriendo la puerta de la nevera. En esos momentos apetecen especialmente los carbohidratos. Según explica la doctora Judith Wurtman, coautora del libro The serotonin power diet, “los carbohidratos producen triptófanos, un aminoácido que es empleado por el cerebro para fabricar serotonina, la hormona del placer. Cuando el cerebro produce más serotonina, el estado de ánimo mejora, aunque solo temporalmente. Los carbohidratos poco pueden hacer por una depresión profunda, pero son muy eficaces para las tristezas cotidianas”.

Solución: Lo ideal es dejar de ser un comedor emocional, pero no es tan fácil. Se recomienda el autoengaño. Es decir, si está triste y le apetece comer, huya de la cocina e intente distraerse dando un paseo, llamando a un amigo o viendo una película. Para las emergencias, y dando por hecho que en algún momento el asalto a la nevera tendrá lugar, la doctora Wurtman acepta que se eche mano a los carbohidratos, pero que se elijan bien: integrales a poder ser y con bajos contenidos grasos. El efecto sobre el ánimo será igual.

9.- Como muy rápido.

Hago otras cosas y de paso como. No es lo mismo comer sentado a la mesa que de pie y con prisas. Un estudio realizado en Toronto y citado en el libro ¿Verdad? ¿Mentira? Las respuestas a los mitos más frecuentes de la alimentación (Everest, 2011) asegura que los que comen sentados ingieren menos calorías. La razón es más psicológica que fisiológica, porque cuando se come de pie tenemos la sensación de que hemos comido menos o de que se ha distraído el hambre y que ya comeremos en condiciones. En la siguiente comida nos pondremos las botas.

Solución: Hay que dedicar tiempo a comer a mesa puesta y en buena compañía. El fisiólogo Ancel Keys, gran valedor de la dieta mediterránea en el mundo, señalaba este hábito como uno de los grandes activos de nuestra manera de comer. Las ventajas de comer tranquilo son tantas (masticar mejor, una digestión más rápida y un mayor control sobre lo que comemos) que merece la pena sentarse a la mesa. ¿Cuánto tiempo debe dedicarse a comer? Según los autores de La cocina de la salud, nadie lo sabe. “Entran demasiadas variables en juego. Depende, por ejemplo, de cuántos platos se tomen, del tipo de comida, de si se habla mucho o poco, etcétera. Pero parece que el cuerpo humano necesita al menos veinte minutos. Si ni siquiera se dispone de ese tiempo, es mejor comer poco y bien que mucho y mal”.

10.- Asocio cine con palomitas.

Algunas personas creen que las palomitas de maíz son un alimento saludable. Son cereales y contienen vitamina del grupo B. “También contienen ingentes cantidades de sal, mantequilla y otros aditivos”, apunta el doctor Ordovás. Los estudios del centro para la ciencia en el interés público, una ONG estadounidense, aseguran que una ración grande de palomitas de las que se venden en ese país aporta 1.200 calorías, la mitad de las que necesita un hombre adulto en un día.

Solución: ¿Las palomitas de maíz son adictivas? “Es importante distinguir entre adicción y antojo, deseo o anhelo. En el caso de las palomitas, no creo que se pueda definir como adicción en el sentido estricto de la palabra. Probablemente, fuera del escenario del cine la persona pueda sobrevivir perfectamente sin las palomitas por grandes intervalos de tiempo hasta que de nuevo se produce la conjunción de factores ambientales”. En el libro La cocina de la salud, los autores recomiendan sustituirlas por los copos de maíz preparados para el microondas, al menos cuando vean películas en casa. La ventaja es que se puede elegir la cantidad que se come, en el cine es más difícil (3).

Pues ya sabemos, tendremos que limpiar el frigorífico de calorías vacías de nutrientes, preparar las palomitas en casa en una cazuela con aceite, levantarnos 15 minutos antes para desayunar, comer chocolate, apagar la tele o el ordenador para comer, no excedernos con la cerveza, picar algo antes de salir a comer a un restaurante, beber agua durante la comida en lugar de refrescos y escoger carbohidratos integrales para combatir la tristeza .

Entrada relacionada:

La alimentación puede ser un “barco” que nos aproxima a nuestros sueños.

Fuentes:

(1) Diccionario de la Real Academia Española, 22 Edición.”Hábito”
http://lema.rae.es/drae/?val=h%C3%A1bito
(2) The Leader apprentice”El Poder de los hábitos”. Domingo, 22 de septiembre de 2012.
http://theleaderapprentice.blogspot.com/2012/09/el-poder-de-los-habitos.html
(3) Karelia Vázquez. “Guía para corregir los malos hábitos en la alimentación”.El País Semanal. 7 de enero de 2013.
http://elpais.com/elpais/2013/01/07/eps/1357578342_437369.html
(4) Fundación del CNIC (Centro de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III)
http://www.cnic.es/es/personal/person.php?p=m_inv&per=415

Imagen:

Educación nutricional gratuita.

Proyección de manzana dorada

– Marina Muñoz Cervera –

Desde el mes de junio de este año, Internet dispone de una Web de información para la educación nutricional patrocinada por El Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea, CDTI (Centro para el desarrollo Tecnológico Industrial) y la Secretaría de Estado de Investigación del Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España. Explica, tanto para los profesionales relacionados con el tema, como el público en general, cómo alimentarse para mantener una buena salud y prevenir la enfermedad.

Su nombre es Henufood, acrónimo de “Health and nutrition from food” y podéis acceder a través del siguiente enlace:

Henufood: Salud desde la alimentación

EL consorcio CENIT- Henufood está liderado por P.A.S.A. (Gallina Blanca Star) y está formado por 9 empresas de ámbito nacional que pertenecen mayoritariamente al sector alimentario (Gallina Blanca Star, Central Lechera Asturiana, Biocentury SLU, Carinsa, GO Fruselva, Probelte Pharma y Wild); una de ellas pertenece al sector biotecnológico (2B BlackbBio) y una al sector de las tecnologías de la información (Ibermática) y 11 Hospitales y Centros de Investigación españoles.

Es un proyecto pionero de investigación científica en alimentación y salud. Uno de los objetivos principales de este proyecto es el Desarrollo de nuevas metodologías y tecnologías emergentes para la evidenciación de alimentos con propiedades de salud para la reducción de riesgo en patologías crónicas desde la edad media de la vida.

“Investiga en ingredientes y alimentos habituales de nuestra dieta con el objetivo de demostrar científicamente, a través de metodologías innovadoras, sus propiedades beneficiosas para la salud. Lo que permitirá, además, desarrollar productos con valor añadido a nivel nutricional y demostrar sus efectos saludables para la población.”

Con la célebre frase de Hipócrates “Que la comida sea tu alimento y el alimento sea tu medicina” que aparece en la primera imagen de su portal, abren un camino hacia una salud responsable.

En las pestañas superiores de esta Web hay un enlace sobre: Nutrición y Salud, y a través del mismo podemos acceder a:

– Aprende a  comer

– Consigue una vida saludable

– Mejora tu salud

Me parece una iniciativa genial, muy necesaria y que puede ayudarnos mucho a vivir con dignidad y salud y, de forma inherente a lo anterior, a prevenir la enfermedad.

Fuente: Henufood http://www.henufood.com/

Imagen:  ID: 12087757_s

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La crucial importancia de los padres en la prevención temprana de la obesidad infantil.

– Marina Muñoz Cervera –

El grave problema de la obesidad infantil está siendo abordado por los investigadores expertos en el tema, buscando los mejores procedimientos para prevenir la enfermedad en los niños y, por ende, en los futuros adultos. El aprendizaje de los padres es crucial en esta labor, puesto que ellos son los primeros responsables de su educación, y mientras mejor sea su formación en el tema, menos problemas tendrán posteriormente sus hijos.
La mejor manera de transmitir un conocimiento es siempre mediante la práctica, de manera que el ejemplo de los progenitores es vital para que los niños poco a poco adquieran buenos hábitos alimenticios.

ABC Salud publicó hoy, día 27 de junio de 2012, una noticia basada en un artículo del British Medical Journal, en la que se cuenta un arduo y extenso estudio llevado a cabo sobre 667 madres primerizas y sus bebés. El objetivo del estudio fue comprobar qué eficacia tiene la intervención temprana (antes de los dos años de edad) sobre los niños en sus hogares, para prevenir la obesidad, basándose en la medida del Índice de Masa Corporal (IMC) de los críos; también se valoraron algunos hábitos como el sedentarismo familiar. No comparto el estudio original en inglés, por su longitud y complejidad, no obstante, os dejo el enlace a BMJ en el que aparece el artículo: Effectiveness of home based early intervention on children’s BMI at age 2: randomised controlled trial. (Cite: BMJ 2012;344:e3732)

Y a continuación, os transcribo la noticia de BBC Salud.

La prevención de la obesidad infantil empieza por los padres

S. Gutiérrez

Última revisión miércoles 27 de junio de 2012

 Un buen ejemplo es una de las mejoras formas para que los niños aprendan a hacer algo correctamente. Por eso, según un estudio que se publica en British Medical Journal, una vía para prevenir la obesidad y el sobrepeso infantil es que los padres sigan una alimentación adecuada y desarrollen algún tipo de ejercicio físico.

La obesidad infantil es un grave problema de salud que afecta a más de 43 millones de niños en edad preescolar en todo el mundo (6,7%); además, son muchos los estudios que han demostrado que un niño obeso puede tener problemas de salud a largo plazo. Los métodos de alimentar a los niños, cuando empiezan a comer sólidos y la cantidad de televisión que ven (recomendación de 2-5 años de edad es no más de 60 minutos por día) son los factores más comunes que contribuyen a la obesidad infantil, especialmente en los grupos con un nivel socioeconómico más bajo.

Educación:

La educación es la mejor manera de abortar este problema, creen los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Sydney (Australia). Su trabajo, realizado sobre 667 madres primerizas y sus bebés, se basó en una intervención durante el período prenatal y después del nacimiento (1, 3, 5, 9, 12, 18 y 24 meses), en la que se informaban sobre las dietas más saludables y la importancia del ejercicio físico. Los investigadores valoraron el índice de masa corporal (IMC) de los niños, sus hábitos alimenticios y el tiempo que pasaban viendo la televisión.
Entre los mensajes clave que recibieron las madres estaban: la importancia de dar el pecho, no administrar alimentos sólidos antes de los seis meses, para los niños, y comer una variedad de frutas y verduras todos los días y solo beber agua, para las madres.

Menos TV:

La media del IMC (a los 24 meses) en los niños en el grupo de intervención fue de 16,49 (donde un IMC saludable es 14-18 y 13-18 para los niños de las niñas), frente a 16,87 en el grupo control. Además, en este último, hubo más niños con sobrepeso y obesidad. El porcentaje de niños que comían frente a la televisión también fue significativamente menor en el grupo de intervención, 56% en comparación con el 68%.
Este estudio confirma que los primeros años de desarrollo de un niño son cruciales para sentar las bases para un aprendizaje permanente de su comportamiento alimenticio y sus resultados de salud. Los autores concluyen que los resultados son muy alentadores: «el estudio muestra que el inicio precoz del sobrepeso y obesidad infantil requiere de programas de promoción de la salud precoces y que éstos deben enfocarse en la familia».
En un editorial acompañante, Mary Rudolf, de la Universidad de Leeds (Gran Bretaña), dice que el estudio plantea preguntas como si la intervención para superar la obesidad se debería iniciar antes y concluye que el seguimiento es «esencial para ver si la intervención da como resultado una reducción importante de la obesidad y la morbilidad».

Fuentes:

http://www.abc.es/salud/noticias/prevencion-obesidad-infantil-empieza-padres-12559.html

http://www.bmj.com/content/344/bmj.e3732

Imagen: http://static.deia.com/images/2012/05/29/bebes_1.jpg