Archivo de la etiqueta: riesgo cardiovascular

El queso ¿es un alimento saludable o no?

tabla de quesos

– Marina Muñoz Cervera –

El queso es un lácteo cargado de grasas y sodio, entre otras sustancias.

Es un alimento procesado que se conoce desde hace muchos años. Su aporte de calcio y proteínas lo ha situado, erróneamente, como un producto necesario en nuestra alimentación.

Sin embargo ¿realmente lo es?

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La hipertensión, una silenciosa enfermedad.

tensiometro

– Marina Muñoz Cervera –

Cuanto más alta es la tensión arterial más esfuerzo tiene que hacer el corazón para bombear la sangre.

La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, al ser bombeada por el corazón.

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Dietas de locura.

dietas
– Marina Muñoz Cervera –

Así es la moda, así son las dietas.

Desde lo más inverosímil hasta lo que «parece» sensato, pero todo ello sin tener en cuenta la salud de un modo integral.

Hoy vamos a conocer algunas dietas que parecen locuras, pero se ponen en práctica, hoy en día.

Las dietas de moda.

La dieta de los grupos sanguíneos.

Se trata de consumir alimentos, en teoría, adecuados al grupo sanguíneo de cada persona. Parece sensata, sin embargo, no existe ninguna evidencia científica que la apoye en su práctica.

La dieta de la luna o del hombre lobo.

Se basa en seguir los ciclos de la luna basándose en que, de la misma manera que la luna influye en las mareas, en los cultivos, etc., puede influir sobre el organismo humano. Parece sensata porque no cabe duda que la influencia de este astro se nota hasta en los estados de ánimo. Según sus defensores, uno de los factores que más influye en la pérdida de peso es la capacidad de nuestro organismo de absorber agua y esto está ligado a la fuerza de atracción que ejerce la luna sobre los líquidos, y en mayor medida cuando la luna cambia de fase.
Por eso recomiendan, ayuno en los días de luna llena porque se pierde más peso.

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Riesgos asociados al consumo de grasas “trans”.

moleculas

– Marina Muñoz Cervera –

Las grasas “trans” se forman cuando los aceites líquidos se convierten en grasas sólidas.

Durante este proceso — llamado hidrogenación — se añade hidrógeno al aceite vegetal para aumentar su plazo de consumo y la estabilidad del sabor de los alimentos. El resultado del proceso es la grasa trans (1).

La grasa trans puede encontrarse en muchos alimentos que contienen grasa saturada, como grasas vegetales (mantecas), algunas margarinas, galletas, caramelos, dulces, alimentos fritos, productos horneados y en otros alimentos procesados hechos con aceites vegetales parcialmente hidrogenados (1).

También conocidos como ácidos grasos trans, pueden encontrarse de forma natural en algunos alimentos de origen animal como la leche, productos lácteos y carnes (1), en pequeña cantidad.

Lo más importante que debemos saber sobre la grasa trans es que se comporta en el organismo igual que la grasa saturada, elevando la lipoproteína de baja densidad (LDL, o colesterol “malo”) — lo que puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca coronaria (1).

Industrialmente, es un recurso porque las grasas insaturadas se oxidan al exponerse al aire creando compuestos que tienen olores y sabores rancios y desagradables.

Para evitar esto, se utiliza un proceso químico que añade más hidrógeno a las grasas insaturadas naturales para disminuir el número de dobles enlaces y retardar o eliminar la posibilidad de rancidez.

El hidrógeno se incorpora a las moléculas de los ácidos grasos poliinsaturados transformándolos en saturados con el mismo comportamiento que éstos últimos en nuestro metabolismo (2).

¿Dónde podemos buscar grasas trans?

Como ya hemos visto, podemos buscar las grasas trans en las etiquetas de los alimentos procesados, margarinas y mantecas (3). Deberíamos consumir aquellos que nos indiquen que el contenido es “0”.

¿Cuáles son sus riesgos?

Las grasas trans en la dieta elevan el nivel de lipoproteínas de baja densidad (LDL o “colesterol malo”) y aumentan el riesgo de las enfermedades coronarias. Las grasas trans también reducen las lipoproteínas de alta densidad (HDL o “colesterol bueno”) y elevan los niveles de triglicéridos en la sangre. Ambas condiciones se asocian con la resistencia a la insulina que frecuentemente va acompañada con la diabetes, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares (2).

La Web de EUFIC: European Food Information Council ha escrito recientemente un artículo muy interesante sobre este tipo de grasas y nos acerca a la actualidad sobre sus consecuencias sobre la salud cardiovascular (4).

El artículo, publicado en inglés con el título Trans fats and cardiovascular health: what is the current situation?, refiere que investigadores holandeses del departamento de Ciencias de la Salud y el Instituto de Investigación EMGO Salud de la Universidad VU en Amsterdam, y la División de Nutrición Humana de la Universidad de Wageningen , han publicado un trabajo en la revista European Journal of Clinical Nutrition, concluyendo que los efectos perjudiciales de los ácidos grasos trans industriales sobre la salud del corazón están fuera de toda duda y que la limitación de su ingesta es probable que disminuya el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Además, mencionan que los efectos específicos de los ácidos grasos trans que se encuentran naturalmente en los productos lácteos y de la carne y de los ácidos grasos trans producidos como suplementos para la pérdida de peso (ácido linoleico conjugado) merecen mayor estudio (4).

Además de los ácidos grasos trans industriales y de rumiantes, también discutieron sobre el ácido linoleico conjugado, que se origina a partir de la leche, pero ahora se producen industrialmente y se venden como un complemento destinado a ayudar a perder peso (4).

Mediante la combinación de datos de los estudios disponibles, los investigadores calcularon que, gramo por gramo, los ácidos grasos trans (independientemente del origen) empeoran de manera similar el perfil lipídico en sangre hacia un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Las dosis  recomendadas de los suplementos de ácido linoleico conjugado suben a 6 gramos / día. Para poner esta cifra en contexto, la Organización Mundial de la Salud recomienda la ingesta de ácidos grasos trans por debajo del 1% de la energía de la dieta, lo que corresponde a alrededor de 2,2 gramos / día para una persona con una necesidad energética diaria de 2.000 kcal (4)

Los autores llegan a la conclusión, a partir de dos estudios observacionales sobre enfermedades cardiovasculares y los estudios de intervención sobre los perfiles de lípidos en la sangre, que los efectos adversos del consumo de  grasas trans de producción industrial de la salud se han establecido científicamente, y que limitar su consumo probablemente reduciría el riesgo de enfermedad cardiovascular (4).

También nos dicen que la investigación futura debería centrarse tanto en la búsqueda de ingredientes alternativos, especialmente en el sector de la panadería, donde la sustitución de ácidos grasos trans es particularmente difícil, sin comprometer las características del producto, como la estabilidad de hornear (4).

Los autores postulan que este tipo de grasas pueden tener otros efectos adversos a través de vías incluyendo la inflamación sistémica, el estrés oxidativo, la función endotelial y la resistencia a la insulina o diabetes (4).

Como vemos, los riesgos son serios y por desgracia involucran a alimentos de consumo habitual. Estas grasas ocupan un lugar en las membranas de las células el lugar destinado a las grasas insaturadas porque nuestro organismo no se da cuenta el engaño, entorpeciendo su funcionamiento. Y, tenemos que tener en cuenta que esto se produce a nivel de todas las células del cuerpo humano, luego sus efectos pueden tener una repercusión global, incluyendo nuestras funciones psíquicas.

El hecho de ser selectivos, desde el punto de vista alimentario, es una virtud que redunda en nuestra salud.

Enlaces relacionados:

Consumo de Ácidos Grasos: Conclusiones de una Consulta de Expertos de la FAO en el año 2008.

Fuentes bibliográficas:

(1) FOODFACTS. De la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. “Hablemos de las grasas trans”.
(2) Scientific Psychic.”Grasas, Aceites, Ácidos grasos y Triglicéridos”.
http://www.scientificpsychic.com/fitness/aceites-grasas2.html
(3) MedlinePlus. Nutricion.
(4) Trans fats and cardiovascular health: what is the current situation?

Imagen:

http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cis_trans.png

Última revisión: 09-05-2019

Nuestro consumo de sal duplica la cantidad recomendada por la OMS.

sodio

– Marina Muñoz Cervera –

Las tres cuartas partes de la población mundial nos excedemos en el consumo de sal.

Un estudio presentado en las sesiones científicas de 2013 sobre Nutrición, Actividad Física, Metabolismo, Epidemiología y Prevención de la Enfermedad Cardiovascular de la Academia Americana del Corazón, demuestra que el 75% de la población mundial consume el doble de la cantidad de sal que recomienda la Organización Mundial de la Salud (1).

Según, Saman Fahimi, autor principal y profesor visitante en la Escuela de Salud Pública del Departamento de Epidemiología de la Universidad de Harvard, en Boston, Massachusetts (Estados Unidos), es la primera vez que existe información sobre el consumo de sodio por país, edad y género. Los investigadores esperan que gracias a sus hallazgos, los Gobiernos Nacionales tomen medidas de salud pública para disminuir el consumo (1).

“La ingesta de sodio a través de los alimentos preparados comercialmente, sal de mesa, sal y salsa de soja que se añaden al cocinar fue de una media de cerca de 4.000 mg al día en 2010. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el sodio a menos de 2.000 mg al día y la Asociación Americana del Corazón aconseja bajar la ingesta de sodio a menos de 1.500 mg diarios” (1).

¿Qué nos dice la OMS?

La OMS nos dice que a cantidad de 2000 mg de sodio al día corresponde aproximadamente a 5 gramos de sal y que debemos consumir, al menos, 3,510 mg de potasio por día. El sodio se encuentra naturalmente en muchos alimentos, como la leche y otros productos lácteos, y los huevos; y en cantidades mayores en productos alimenticios procesados, como el pan, carnes procesadas y condimentos como la salsa de soja y cubos para preparar caldos y sopas. El potasio se encuentra naturalmente en las legumbres, la espinaca, el repollo, el perejil y en frutas como las bananas, papayas y dátiles (2).

En el mes de enero de 2013, la OMS alertó que actualmente la gente come con demasiada sal y no consume suficiente potasio (3).

“Un total de 181 de los 187 países que representan el 99 por ciento de la población mundial superó la ingesta recomendada por la Organización Mundial de la Salud de menos de 2.000 mg de sodio al día, y 119 países, lo que representa el 88 por ciento de la población mundial, supera esta ingesta recomendada por más de 1.000 mg al día. Todos los países excepto Kenia sobrepasaron los consejos de la Asociación Americana del Corazón de tomar menos de 1.500 mg al día de sodio” (3).

El artículo publicado en la revista Cardiology sobre esta interesante investigación lleva por título:
National, Regional, and Global Sodium Intake in 1990 and 2010: A Systematic Analysis of 247 24-hour Urinary Sodium Excretion Studies and Dietary Surveys Worldwide y a través del enlace anterior podéis acceder al mismo en inglés (4).

Ya sabemos que el abuso de sal puede conducir a hipertensión arterial y aumenta mucho el riesgo cardiovascular.

Existe una sal rosada, orgánica y natural, procedente de los Andes y del Himalaya, cuyos efectos parece ser que son más saludables que la sal común, no obstante, no es conveniente superar la cantidades recomendadas de 5 gramos de sal al día (5) (6).

No podemos olvidarnos del consumo de potasio (K), puesto que este ión forma parte junto con el sodio (Na), de un complejo sistema llamado “Bomba de sodio y potasio” directamente implicado en el transporte activo a través de las membranas de las células. Os explico un poco el proceso para que tengáis una idea:

En combinación con el agua, el sodio mantiene la presión osmótica del medio extracelular para evitar la perdida excesiva de agua; el potasio mantiene la presión osmótica en el interior de la célula. La Bomba de Na-K consiste en el transporte de sodio del interior de la célula al exterior al tiempo que el potasio pasa del exterior al interior de la célula. El flujo sodio-potasio tiene lugar en “contra del gradiente de concentración” y como consecuencia de ello, requiere un gasto de energía en forma de ATP. Este importante sistema conlleva la regulación de las diferencias de carga eléctrica a ambos lados de la membrana celular.

Gracias a esta bomba se consigue energía para transportar ciertos materiales necesarios para la célula, como glucosa o aminoácidos, al interior de la misma.

La bomba de sodio-potasio (Na-K) es imprescindible para el funcionamiento del sistema nervioso, de hecho,  las neuronas tienen una fuerte densidad de bombas de sodio-potasio en sus membranas y ello permite que se establezca un fuerte diferencia de carga eléctrica.

Como vemos, es importante, no considerar el sodio (Na) o el potasio (K) de forma aislada, ambos son necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo.

Enlaces relacionados:

Menos consumo de sal en el Continente Americano.

Fuentes:

(1) Europa Press. “El 75% de la población mundial toma el doble de la sal recomendada”. Madrid 21 de marzo de 2013
http://www.europapress.es/salud/noticia-75-poblacion-mundial-toma-doble-cantidad-diaria-recomendada-sal-20130321164919.html
(2) Centro de Noticias ONU. “OMS publica nueva guía sobre consumo de sal y potasio”. 31 de enero de 2013.
http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=25583#.UUyGpm-QUwA
(3) Guideline: Sodium intake for adults and children. World Health Organization
http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/77985/1/9789241504836_eng.pdf
(4) Saman Fahimi; John Powles; Paul Pharoah; Renata Micha; Shahab Khatibzadeh; Majid Ezzati; Stephen Lim; Dariush Mozaffarian. Circulation. 2013; 127: A017
http://circ.ahajournals.org/cgi/content/meeting_abstract/127/12_MeetingAbstracts/A017?sid=10d8d480-e33f-4488-94fc-002e1054b4d0
(5) Pamela. Club nutricional “Beneficios de la sal rosada”. 23 de noviembre de 2011.
http://club-nutricional.com/dietas/2011/11/23/beneficios-desal-rosada/
(6) Sal rosada del Himalaya.
http://www.equilibriovital.com.ar/sal-alimentacion.html

Imagen:

Origen: devsoma.
http://devsoma.blogspot.com/2008/10/si-me-vuelvo-soso.html

Última revisión: 29-08-18

Un análisis de los riesgos del abuso de refrescos y zumos azucarados.

sodas

Marina Muñoz Cervera –

Hoy, día 20 de marzo, El Mundo.es Salud, publica una noticia que refiere los datos obtenidos por una investigación llevada a cabo en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Boston (EEUU) (1).

Los investigadores tras analizar los datos del Estudio Global de la Enfermedad 2010, Global Burden of Disease (GBD) 2010 (2)(3)(4)(5), y el consumo global de refrescos azucarados, han estimado que la ingesta de estos líquidos está asociada a 180.000 muertes anuales, de las que 133.000 se deben a diabetes, 44.000 a enfermedades cardiovasculares y 6.000 a cáncer (1).

“Mientras que en EEUU se originan unas 25.000 muertes relacionadas con el consumo de estas bebidas, en zonas como Latinoamérica y el Caribe esa cifra asciende a 38.000 por diabetes generada por el abuso de refrescos y zumos con azúcar, siendo México el país con mayor consumo per capita en el mundo y la mayor mortalidad debida a esta causa: 318 muertes por millón de adultos. En el extremo opuesto se encuentra Japón, con 10 fallecimientos por millón de adultos y con la menor ingesta de este tipo de bebidas” (1).

Parece ser que los resultados obtenidos en este estudio hay que tomarlos con “prudencia”, según Leandro Plaza, Presidente de la Fundación Española del Corazón, y Andreu Palou, Catedrático y Director del Laboratorio de Biología Molecular, Nutrición y Biotecnología de la Universidad de las Islas Baleares y del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Obesidad y Nutrición (CIBERobn), para éste último lo esencial es que el consumidor esté bien informado sobre los productos que consume (1).

“La Asociación Americana de Bebidas ha hecho público un comunicad y señala que este trabajo es “más sensacionalista que científico. No muestra que las bebidas azucaradas causen enfermedades crónicas como diabetes, patología cardiovascular o cáncer” (1).

Gitanjali M. Singh, de la Universidad de Harvard y principal responsable del estudio, adelanta que no se quedará en estos datos. “Este estudio está centrado en muertes por patologías crónicas y en adultos. En la próxima investigación deberíamos evaluar este consumo en niños en todo el mundo y ver cómo les afecta a su salud en la actualidad y en un futuro” (1).

Como vemos esta investigación ha generado cierta polémica, no obstante, si leemos otros artículos relacionados con el tema quizás observemos que “cuando este río suena agua lleva”. El mayor problema no está en tomarse una soda o un zumo envasado, el riesgo radica en el abuso diario y constante, en la sustitución del agua como bebida para saciar la sed por refrescos de este tipo y, por desgracia, lo descrito forma parte de la cotidianeidad de muchas realidades personales, hoy en día, sobre todo en Latinoamérica.

Enlaces relacionados:

El consumo de bebidas azucaradas tiene serios riesgos.
La lucha contra los refrescos y bebidas edulcoradas se pone seria.
La lucha contra los refrescos azucarados ha comenzado en México.
La batalla contra el azúcar continúa en Europa.
Demostrados los efectos beneficiosos de los impuestos a refrescos azucarados y alimentos ricos en grasas saturadas.

Fuentes:

(1) Ángeles López. “El lado oscuro del abuso de las bebidas azucaradas”. El Mundo.es Salud. Madrid 20 de marzo de 2013.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/03/19/nutricion/1363721914.html
(2) The Lancet. Volume 380, Issue 9859, 15 December 2012–4 January 2013, Pages 2224–2260
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0140673612617668
(3) The guardian. Poverty Matters Blog. “Global burden of disease: the key data”
http://www.guardian.co.uk/global-development/poverty-matters/2012/dec/13/global-burden-disease-data
(4) SemFyc-PAPPS. Programa de actividades preventivas y de promoción de la salud. “GBD 2010. La carga mundial de enfermedad, discapacidad y muerte”. Jueves 20 de diciembre de 2012.
http://educacionpapps.blogspot.com/2012/12/gbd-2010-la-carga-mundial-de-enfermedad.html
(5) Ángeles López. El Mundo Salud. “La mayor ‘radiografía’ de las enfermedades que azotan a toda la población mundial”. 13/12/2012
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/12/13/noticias/1355422708.html

Imagen:

Origen: IQ 93.9 La radio inteligente. “Especiales”

http://www.iqradio.fm/espaciales.php?sp=MjUz

Menos consumo de sal en el Continente Americano.

saleros con gradual reducción de sal

– Marina Muñoz Cervera –

La OPS (Organización Panamericana de la Salud) considera que en muchos países de América, el consumo de sal triplica el recomendado; por ello convocó a expertos en salud y nutrición, representantes de la sociedad civil, universidades y empresas multinacionales, para trabajar en la reducción del consumo de sal en el Continente Americano, según cuenta una noticia publicada hoy, 31 de agosto de 2012, por el Centro de Noticias de la ONU.

Con el título: OPS promueve reducción del consumo de sal en el continente americano, refieren que los regímenes de alimentación modernos contienen cantidades excesivas de sal. El consumo de más de 5 gramos por día en ciertas personas aumenta la prevalencia general de la hipertensión. Este padecimiento es el principal factor de riesgo para infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal y cardíaca.

Entradas relacionadas:

¿Qué son la OPS y la OSP en América?

Fuente:
Las Naciones Unidas. Centro de Prensa de la ONU. 31 de agosto de 2012. OPS promueve reducción del consumo de sal en el continente americano.
http://www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?NewsID=24323

Imagen:

Foto por Rita Maas/Getty Images

http://cdn.aarp.net/content/dam/aarp/health/healthy-living/2011-08/200-salt-affects-high-blood-pressure-esp.imgcache.rev1314359432308.jpg

¿Qué son los Ácidos Grasos Omega 3? ¿Son realmente necesarios para la salud?

alimentos ricos en omega 3

– Marina Muñoz Cervera –

Parece ser que hoy,  día 13 de junio de 2012, en el “mercado bursátil” de la alimentación, los Ácidos Grasos Omega 3 se tambalean, como consecuencia de un estudio  realizado en la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de McMaster (Hamilton, Canadá) sobre un grupo de  personas con diabetes tipo 2 o prediabetes y con un riesgo alto de padecer un episodio cardiovascular; su resultado ha sido que los Omega 3 no aportan ninguna protección adicional  a los pacientes diabéticos con un riesgo cardiovascular muy elevado. Esta noticia aparece publicada en El Mundo.es con el título:  Los suplementos de Omega 3 en entredicho. En el mismo periódico y escrito por José María Ordovás, se publica un artículo que lleva por título: Desentrañando el valor de los Omega 3 (1).

Pero, antes de continuar con las noticias, voy a responder a las preguntas del título de esta entrada: ¿Qué son los Ácidos Omega 3? y ¿Son realmente necesarios para el mantenimientos de nuestra salud?

De forma muy sintética, los ácidos grasos omega 3 son ácidos grasos poliinsaturados, de larga cadena, que el cuerpo humano no puede sintetizar, es decir, no puede fabricar o producir, por sí solo. Los más importantes son el ácido linoleico y el ácido alfa-linolénico. El organismo puede sintetizar  ácidos grasos más largos a partir de los dos precursores antes mencionados, a través de la extensión y desaturación de la cadena, por ejemplo el ácido araquidónico, ácido eicosapentaenoico y ácido docosaexahenoico; así el aporte de estos homólogos, puede reemplazar, en parte, a los ácidos linoleicos y alfa-linolénico(3).

Los ácidos grasos esenciales son imprescindibles para muchos procesos fisiológicos, entre ellos mantener la integridad de la piel y la estructura de las membranas celulares y sintetizar prostangladinas y leucotrienos (4) (moléculas de carácter lipídico que pertenecen al grupo de eicosanoides, sus precursores proceden del metabolismo de los ácidos grasos de los alimentos, por extensión de la cadena e inserción de dobles enlaces y cumplen funciones reguladoras a nivel celular (3). Los ácidos docosaexahenoico  y eicosapentaenoico son importantes componentes del encéfalo y la retina. Los recién nacidos alimentados con fórmulas de leche descremada pobres en ácido linolénico, pueden tener retraso de crecimiento, trombocitopenia, alopecia y una dermatitis descamativa que se parece a la ictiosis congénita, con aumento de pérdida de agua por la piel; este síndrome se revierte mediante el suplemento de ácido linolénico(4).

Su consumo normalmente está garantizado si la alimentación es equilibrada e incluye aceites vegetales, pescado azul, verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, algas), frutos secos (almendras, nueces) y granos como la linaza o el mijo.

Si la alimentación está desequilibrada y no se puede asegurar el consumo de ninguno de los alimentos anteriores, sería recomendable buscar una forma segura de aporte.

En el caso de la noticia, que comentaba al principio de esta entrada, se trata de una exhaustiva investigación sobre un grupo muy concreto de población, afecto de una seria patología y su ingesta no les produjo beneficio, pero tampoco perjuicio. 

Os dejo el contenido de la misma:

“Las conclusiones, publicadas en el ‘The New England Journal of Medicine’, se basan en el seguimiento a más de 12.500 personas a lo largo de una media de seis años. Todas ellas rondaban los 60 años y tenían ciertas características en común: sufrían de prediabetes o diabetes tipo 2 y buena parte de ellos habían pasado por infartos de miocardio en los tres meses anteriores al estudio o tenían insuficiencia cardiaca, mientras que el resto padecían riesgo alto sufrir estos problemas (1).

A estos pacientes se les dividió de forma aleatoria entre los que tomaban una dosis de un gramo de ácidos grasos omega-3 (cantidad estándar a la hora de hacer un estudio sobre los efectos de estos suplementos) y los que tomaban un placebo controlado (que también contenía estos lípidos, pero en mucha menor cantidad) (1).

“No observamos ni beneficios ni daños en los participantes que fueron estudiados”, explica el coautor del estudio, Jackie Bosch. “Una de las principales ventajas de los ácidos grasos omega-3 se relaciona con la prevención de los accidentes cardiovasculares, pero en este grupo de pacientes en concreto no se ha observado ninguna protección adicional”, apunta (1).

Bosch explica: “Los primeros resultados que investigamos fueron los relacionados con las muertes y no hubo diferencias importantes. Por ejemplo, en el primer análisis que realizamos de 2003 a 2005 vimos que la principal causa de muerte fueron los problemas cardiovasculares, con una diferencia de 574 fallecidos entre quienes tomaban omega-3, frente a 581 de los que se suministraba el placebo”, reflexiona” (1)

“Este estudio se centra en un grupo de personas muy concreto. Simplemente si nos centramos sólo en que son diabéticos ya estamos hablando de pacientes de alto riesgo y puede que la dosis estándar de un gramo no sea suficiente para ellos”, indica como hipótesis el doctor Plaza (1).

Para este cardiólogo, los resultados siguen sin ser un problema para que estos pacientes y el resto consuman estos suplementos: “Cuando se acude a la fuente natural, en este caso el pescado azul o las nueces, es mucho mejor que cualquier suplemento. Además, estos alimentos forman por sí parte de una dieta sana para cualquier persona. Pero la realidad es que para que muchas personas consuman las cantidades necesarias de omega-3 hay que comer mucho pescado al día, de ahí los suplementos” (1).

Pero, además, “al final del análisis hay un dato que indica que hay una rebaja de los triglicéridos, esto es también un dato importante, ya que el estudio indica que los ácidos grasos omega-3 no presentan perjuicios, al revés”, finaliza.”(1)

Como os comentaba al principio , con fecha también de hoy y  en el mismo periódico se ha publicado otra noticia, titulada: Desentrañando el valor de los  Omega 3,  escrita por José Mª Ordovás, director del laboratorio de Nutrición y Genómica del USDA-Human Nutrition Research Center on Aging de la Universidad de Tufts (EEUU), profesor de Nutrición y Genética, director científico del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados en Alimentación (IMDEA) e investigador colaborador senior en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (Madrid).

Y dice lo siguiente:

“Desde que Bang and Dyerberg sugirieron en los años 70 que los omega-3 podrían ser cardioprotectores, basados en sus estudios observacionales en esquimales y daneses, han corrido ríos de tinta en relación con este tema. Los resultados han sido muy variados dependiendo del diseño de los estudios, la población incluida, y la manera de suministrar los omega-3 (en el caso de los estudios de intervención) (2).

El estudio que hoy publica la revista ‘NEJM’, con sus resultados negativos, es, por lo tanto, una investigación más que de momento añade leña al fuego dela confusión. Por ejemplo, en la misma semana ha aparecido otro trabajo, este con diseño de meta análisis, es decir, un análisis conjunto de múltiples estudios, que viene a demostrar que el consumo de omega-3 disminuye el riesgo de fallo cardiaco en un 15% (2).

Basado en estos últimos resultados, uno de los líderes de opinión en el tema de los omega-3 y riesgo cardiovascular, Dariush Mozaffarian, ha declarado públicamente que “el pescado y los omega-3 deberían ser la primera línea de defensa contra la muerte provocada por las enfermedades del corazón”, lo que evidentemente contrasta con la falta de protección sobre muerte cardiovascular encontrada por los investigadores del estudio “ORIGIN”, llevado a cabo en sujetos con problemas de prediabetes o diabetes y utilizando suplementos de omega-3 (aproximadamente 1 gramo por día) (2).

En cuanto a cuál es la mejor forma de consumir estos ácidos grasos omega-3, bien a través de suplementos o mediante la ingesta de pescado, ha sido un tema de debate durante muchos años y probablemente lo seguirá siendo en el futuro. Basados en el éxito del reduccionismo que tuvo lugar cuando los problemas nutricionales eran principalmente de deficiencias, en cuyo caso la administración de un compuesto aislado como una vitamina podía paliar el problema, se ha seguido con el mismo proceso de simplificación y se ha extrapolado para las enfermedades más complejas con las que nos enfrentamos hoy en día (2).

Hasta ahora, y por regla general, el uso de componentes aislados, bien sea una vitamina u otra sustancia, como un mineral o como en este caso un aceite, han fallado en alcanzar o demostrar sus objetivos. Lo que ha dado origen a un movimiento de investigadores que opina que la matriz es importante, es decir, que el alimento ‘per se’ es importante para conseguir los propósitos y que el pescado puede ser más beneficioso en conjunto que simplemente los suplementos. Si esto es o no cierto necesita demostración y ésta no será fácil ni barata. Obviamente, lo ideal sería el permanecer saludable utilizando un patrón de dieta adecuado, como es en nuestro caso el mediterráneo (2).

Por otro lado, no se trata sólo de una cuestión de qué se come sino de cuándo se empieza a tomar esta dieta y de cómo pueden variar sus efectos en función de la edad y de las características personales. Es muy probable que el efecto no positivo detectado en el estudio de ‘NEJM’ sea diferente en otras poblaciones, y de hecho este parece ser el caso como se aprecia en los resultados de estudios individuales y de meta análisis. En mi opinión, la prevención debe empezarse de forma temprana, cuando ya se tiene la enfermedad no hablamos de prevención sino de terapia, y el armamento para ambas aproximaciones puede ser diferente (2).

Creo que los omega-3 han tenido un papel importante en el desarrollo cognitivo del homo sapiens y que, evidentemente, dada su naturaleza esencial debemos consumirlos y tienen que ser parte de nuestra dieta, preferiblemente como pescado (aunque también se pueden conseguir, aunque con menos rendimiento, de plantas). Si los suplementos son o no necesarios y beneficiosos va a depender de la dieta base y de las características genéticas de cada individuo y tal como se plantean los estudios que hemos visto, éstos no nos va a resolver este dilema.”(2)

De todo ello, se deduce que si nuestra alimentación es sana y equilibrada, las probabilidades de enfermar se reducen, pero cuando ya se ha enfermado, las posibilidades de intervención son menores.

Fuentes:

(1) http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/06/12/nutricion/1339526719.html
(2) http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/06/13/nutricion/1339586061.html
(3) Los nutrientes. Biesalski – Grimm. Nutrición Texto y Atlas. Editorial Médica Panamericana S.A. Madrid 2009.
(4) Malnutrición. Mark H. Beers, M.D. y Robert Berkow, M. D. El Manual Merck. Edición del Centenario. Elsevier-España S.A. Madrid 2003.

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Obesidad en la infancia: Un problema serio.

niño obeso

– Marina Muñoz Cervera –

El sobrepeso y la obesidad en los niños puede condicionar su vida de adultos.

La alimentación en los niños es fundamental para que adquieran un adecuado desarrollo físico y psíquico. Sin embargo, como veremos a continuación, las dietas malsanas (muy ricas en productos ultraprocesados) son responsables de la malnutrición infantil.

La siguiente noticia fue publicada en ELMUNDO.es,  el miércoles 16/05/2012:

Uno de cada cuatro niños tiene sobrepeso.

Un estudio realizado a 38.008 niños de distintos municipios españoles, muestra que un 8,3% sufre obesidad y un 21,7% sobrepeso. Entre los 3 y 5 años el exceso de peso afecta a uno de cada cuatro niños, sin embargo hay un cambio favorable en el grupo de diez a doce años, afectando este problema sólo a 6,6%.

La Fundación Thao, dedicada a la promoción de hábitos saludables, demuestra una “situación alarmante” de sobrepeso y obesidad en edades muy tempranas, sobre todo de tres a cinco años (7,3% de obesidad y 16,2% de sobrepeso).
El Presidente de la Fundación Thao afirma: “el problema de la obesidad genera unos enormes costes sociales y económicos, tanto directos como indirectos, que se reducirían de forma considerable si se invirtiera más en programas de prevención de la obesidad infantil”.

El exceso de peso es el principal factor de riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, que actualmente son la principal causa de muerte en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Fundación Thao ha presentado también hoy los resultados del Primer Estudio Thao de Adherencia a la Dieta Mediterránea entre la población infantil. Los resultados conceden un nivel medio al seguimiento de las recomendaciones de la dieta mediterránea (una nota de 6,70 sobre 12).

Según ha explicado Santi Gómez, responsable de Evaluación del Programa Thao, “que sólo un 66% de los niños desayune antes de salir de casa es una cifra demasiado baja. El desayuno es la comida más importante del día, imprescindible para afrontar la jornada con fortaleza física y psíquica”.

Los niños consumen también poca fruta. Si bien un 74’8% consume una fruta o zumo natural cada día, tanto sólo un 52% toma una segunda pieza de fruta a lo largo de la jornada. La presencia de la verdura fresca o cocinada también es insuficiente con tan solo un 61’9 % de los niños/as, ya que según las recomendaciones saludables deben consumirse cinco raciones de fruta y verdura al día.

Entre los buenos hábitos, destacan el uso generalizado del aceite de oliva en los hogares de los niños/as entrevistados, un 95,3 %; el consumo de lácteos y las tomas de pescado con regularidad de dos a tres veces por semana en más de un 75% de los niños/as.

¿Podrá cambiar el panorama descrito? Pienso que si, es solo cuestión de imaginación.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/05/16/nutricion/1337165311.html

Imagen:
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Última revisión: 23-08-18