Archivo de la etiqueta: calorías

¿Cuántas calorías totales necesitamos en un día?

calorías

– Marina Muñoz Cervera –

Nuestro cuerpo consume energía constantemente y es necesario conocer cuál es su demanda, para poder estar sanos.

Ya sabemos que en una situación de reposo físico y psíquico, la energía que gastamos se conoce calculando la TMB (Tasa Metabólica Basal).

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La Tasa Metabólica Basal ¿cómo se calcula?

tasa metabólica basal

– Marina Muñoz Cervera –

La Tasa Metabólica Basal (TMB) es la energía que nuestro cuerpo gasta para mantener sus funciones vitales.

Para calcular las calorías que necesitamos diariamente, según nuestra edad, sexo y actividad, es imprescindible que sepamos qué es la TMB y cómo podemos calcularla, ya que es una medida de la energía que nuestro cuerpo necesita, aun cuando no tengamos actividad ninguna, y supone del 65 al 75% del total de calorías que necesitamos diariamente.

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¿Alcanzamos un peso corporal saludable?

peso corporal

– Marina Muñoz Cervera –

Tanto el sobrepeso como la delgadez extrema suponen un riesgo para la salud.

La percepción del tamaño o figura corporal depende de muchos factores, entre ellos, la cultura, la moda, el estado de ánimo, etc. Hay culturas que interpretan el sobrepeso o la obesidad como belleza, mientras que la delgadez se considera signo de debilidad.

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La falta de sueño induce a comer más grasas.

falta de sueño

– Marina Muñoz Cervera –

Un estudio demuestra que el insomnio está relacionado con la decisión de comer más grasas.

El sueño es imprescindible para que nuestro organismo descanse, se regenere y nos encontremos bien. Si no dormimos nos sentimos con falta de energía y una de las formas de paliar esta carencia es comiendo más cantidad de alimentos.
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Las bebidas azucaradas y los riesgos de su consumo.

bebidas azucaradas

– Marina Muñoz Cervera –

El consumo en exceso de bebidas azucaradas se ha barajado como una de las causas de la epidemia de obesidad, ya que nos aportan muchos azúcares y están vacías de otros nutrientes.

Algunos países han adecuado sus legislaciones para impedir la publicidad excesiva de bebidas azucaradas, así como la venta de envases de gran tamaño.

Hoy, Infosalus, ha publicado una noticia que lleva por título El consumo de bebidas azucaradas no está relacionado con la obesidad cuando se analiza el balance energético., e informan sobre un estudio publicado en Nutrition Reviews el 4 de agosto de 2014.
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Aprendamos a comer proteínas.

proteínas

– Marina Muñoz Cervera –

El consumo excesivo y desequilibrado de proteínas en una alimentación, puede tener consecuencias para la salud cardiovascular.

Para aprender a comer a proteínas lo primero que tenemos que saber es dónde se encuentran y la calidad biológica de las proteínas contenida en los alimentos.

Iremos resolviendo dudas.

1.- ¿En qué alimentos hay proteínas?

En casi todos los alimentos, incluidas frutas y hortalizas, hay proteínas en mayor o menor proporción.

La segunda pregunta que se plantea es la siguiente:
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6 Hábitos que pueden llevarnos a engordar.

ingrediente

-Marina Muñoz Cervera –

Nos sentimos cómodos dentro de nuestros hábitos, pero algunos pueden dañar nuestra salud.

Adquirimos hábitos o costumbres sin darnos cuenta y se establecen en nuestra vida como acciones automáticas y por lo tanto, indispensables; hay algunos muy sanos, sin embargos, otros no lo son tanto.

Infosalus, publicó el 22 de abril del presente año, un artículo, en el que nos cuenta que Kristin Kirkpatrick, dietista del Wellness Institute de la Clínica Cleveland en Estados Unidos, desde su Web dirigida al público, indica 6 costumbres que fácilmente podemos cambiar, pero que si mantenemos, pueden ayudarnos a engordar.

¿Cuáles son los hábitos que nos engordan sin darnos cuenta?

1.- Utilizar los ingredientes “a ojo” cuando se cocina o se hornea. Lo recomendable sería utilizar tazas o cucharas para medir la cantidad de ingredientes. Así por ejemplo una cucharada sopera de aceite nos aporta 90 calorías (10 ml x 9 calorías que nos aporta cada gramo de grasa), si lo echamos a ojo, fácilmente podemos excedernos en la cantidad. La experta señala que esa diferencia no la notan las papilas gustativas. Pero si la puede notar el organismo porque duplicamos o triplicamos la cantidad de calorías que necesitamos sin darnos cuenta. Lo mismo ocurre con otros ingredientes como la sal, el azúcar, etc.

2.- Pasarse con la grasa (mantecas, mantequilla, aceite, etc.). Si se utiliza horno pueden emplearse láminas de papel de aluminio ligeramente engrasadas y, en el fuego, sartenes antiadherentes. En el caso de no disponer de ninguna de las dos cosas anteriormente mencionadas, basta con pasar una servilleta empapada en aceite por la sartén para que se impregne.
Esta costumbre está bastante relacionada con la anterior, solo tendríamos que engrasar con una pequeña cantidad conocida por nosotros. En mi opinión, las mantecas y mantequillas es mejor emplearlas de forma excepcional y, siempre que sea posible, es mejor utilizar aceite. No obstante, el aceite de oliva no deja de ser una grasa y cada gramo (mililitro, en su equivalencia peso/volumen) nos va a aportar 9 calorías.

3.- Comer directamente del paquete. Este mal hábito altera la percepción de la cantidad que se come de una vez, según apunta la experta. Lo más razonable sería poner el contenido en un cuenco o platito.

4.- Dejar el resto de comida cocinada en la olla durante la cena. Se refiere a sentarse en la mesa dejando lo que sobró de la comida en la olla, ello tienta a servirse otro plato. Sin embargo, si antes de sentarnos a cenar o comer, traspasamos lo sobrante a un contenedor para refrigerarlo cuando esté a temperatura ambiente, evitamos ese “retorno a la olla”.

5.- “Esconder” las frutas y verduras en la cajonera auxiliar. La experta nos dice que cuando algo está fuera de nuestra vista también esta fuera de nuestra mente. Tendríamos que tener las frutas y verduras en lugares visibles del frigorífico e incluso algunos piezas, sobre todo, antes de las comidas o cenas, en alguna cesta visible en la cocina.
Este aspecto es muy importante porque no solo nos puede apetecer más comerlas, los colores de los vegetales son estimulantes para nuestro psiquismo y redundan en un beneficio para nuestras emociones.

6.- Llenar el cuenco de ‘caprichos’ con aperitivos fáciles de picar. La experta señala que la costumbre de colocar un cuenco visible lleno de aperitivos diversos, nos induce a picar.
Esta costumbre puede resultar hasta decorativa, sin embargo, no es saludable, también en muchos establecimientos comerciales o de otro tipo,  nos encontramos con cuencos así, llenos de caramelos o chocolates. En fin, como de ahí no podemos quitarlos, mejor sacarlos de nuestras casas o cocinas y cuando los vemos en lugares comerciales, si los apreciamos como objetos decorativos, que no nutritivo, nos desaparecerá la apetencia.

Muchos de estos hábitos los hemos cambiado, de forma inconsciente, cuando nuestros hábitos alimentarios ya son saludables, pero resulta muy útil conocerlos con objeto de no permanecer o recaer en los mismos.

Entradas relacionadas:

¿Cómo podemos mejorar nuestros hábitos alimenticios?

Fuente:

Infosalus. “Costumbres que engordan”. Europa Press, 22 de abril de 2014.
http://www.infosalus.com/nutricion/noticia-costumbres-engordan-20140422151308.html

Imagen:

http://www.minhavida.com.br/saude/galerias/15515-sete-maneiras-rapidas-de-fazer-a-tontura-passar

El maní o cacahuete y su riqueza calórica.

mani
grasas del mani

– Marina Muñoz Cervera –

Este fruto seco tan popular en el mundo entero, no se consume en todos los lugares por igual.

En Estados Unidos es muy popular la mantequilla de maní, sin embargo en América del Sur, concretamente en Bolivia, es más conocida la sopa de maní.

A pesar de que se suele consumir como un fruto seco, los cacahuetes son legumbres, es decir, pertenecen a las leguminosas (son semillas contenidas en una vaina). Tienen grandes virtudes nutricionales, por su contenido en vitaminas, minerales y fibra, pero solemos olvidar su contenido graso en relación con la cantidad consumida.

Calorías del maní.

El maní es muy rico en grasas, sobre todo del tipo monoinsaturada, pero también cantidades de consideración de grasas poliinsaturadas y saturadas. Su contenido en almidón es relativamente escaso y contiene azúcares simples (sacarosa) en una cantidad aproximada a una cucharadita de azúcar cada 100 gramos.

Por tanto, su contenido calórico es sobre todo en base a grasas y no es poco, si tenemos en cuenta que 100 gramos de cacahuetes sin cáscara nos aportan 563 kilocalorías por 100 gramos.

La popular mantequilla o crema de cacahuete contiene 609 kilocalorías cada 100 gramos, es decir, si untamos en un trozo de pan el equivalente a dos cucharadas soperas de mantequilla de este fruto, estaremos consumiendo solo en base a maní casi 140 kilocalorías.

Respecto a la sopa de maní, normalmente una receta para 4 personas contiene 1/4 de kilo de este fruto molido, lo que equivale a 62,5 gramos por comensal. Sin contar con el resto de los ingredientes, solo el maní molido nos aporta 351,87 kilocalorías cada ración. Si los demás ingredientes son verduras, no aumenta significativamente el contenido calórico del plato y se digiere mejor el maní, pero si añadimos costillas de carne con grasa, estaríamos ante un consumo exagerado de grasas en solo plato.

Como vemos es un contenido calórico nada despreciable, por ello es un fruto seco saludable siempre y cuando seamos moderados en su consumo ya que el aporte graso total en una alimentación equilibrada no debe exceder el 35% del total calórico diario, siendo éstas preferentemente poliinsaturadas (cada gramo de grasa nos aporta 9 kilocalorías).

El cacahuete se asocia al padecimiento de alergias alimentarias, cuya incidencia aumenta de forma proporcional a su consumo, sobre todo en niños. Es importante que olamos el maní antes de consumirlo porque un olor a rancio, indica que todas sus grasas se han saturado, por efectos del calor, mala conservación, etc., con lo cual sus virtudes desaparecen y puede convertirse en un alimento dañino.

Todos los frutos secos son grasos, por ello debemos consumirlos en pequeñas cantidades puesto que su ingesta es muy saludable; por eso, la forma de preparación de los mismos puede provocar un mal uso o abuso de un alimento beneficioso, si no se come con moderación.

El maní se siente como un alimento rico y como se tiene la costumbre de decir: “lo rico engorda”, no obstante, me planteo a que riqueza se refiere el dicho porque no a todo el mundo le gusta el sabor de la grasa, de hecho es más adictiva que nutritiva en grandes cantidades. Hay muchos alimentos deliciosos que no engordan, no nos centremos en expresiones, cuya procedencia desconocemos y que dañan por caducas con el paso del tiempo.

Fuentes:

– Ortega RM, López-Sobaler AM, Andrés P, Requejo AM, Aparicio Vizuete A, Molinero LM.
DIAL software for assessing diets and food calculations.
Departamento de Nutrición (UCM) y Alce Ingeniería, S.L.
Current Version 2.16 2012.
– Sopa de Maní. Recetas Bolivia.
http://www.recetas.com.bo/content/sopa-de-man%C3%AD
– Sopa de maní. Cocina Boliviana.
http://www.cocina-boliviana.com/receta/sopa-de-mani

Imagen:

https://www.quericavida.com/en/what-is-rico/peanut/

Contenido calórico en el etiquetado de los alimentos de USA.

mujer leyendo una etiqueta nutricional

– Marina Muñoz Cervera –

Estados Unidos sigue luchando por dejar de ser uno de los países con mayor índice de obesidad de mundo.

La FDA (Agencia que regula los alimentos y medicamentos de USA) ha propuesto un cambio en el etiquetado de los alimentos para que lo primero que se vea al comprarlos sea el número de calorías que contiene cada producto.

Además de las calorías, los alimentos contendrán información sobre los azúcares añadidos. Hasta ahora se había exigido el detalle del contenido graso de los productos comerciales, la reducción del tamaño de las bebidas azucaradas y el número de calorías totales de los menús de los restaurantes.

Esta propuesta será anunciada por la Primera Dama, Michelle Obama a lo largo del día de hoy, en compañía de la secretaria de salud, Kathleen Sebelius y de la titular de la FDA, según informa Mundo Salud.

Enlace relacionado:
Michelle Obama lucha por una América más saludable.

Fuente:
El Mundo Salud. “Estados Unidos pone el foco en las calorías” 27 de febrero de 2014.
http://www.elmundo.es/salud/2014/02/27/530f1baf268e3ee57f8b456d.html

Última revisión: 17-12-18

¿Qué nos impulsa a elegir el plato más calórico en los restaurantes?

decoracion de mesa

– Marina Muñoz Cervera –

Cuando estamos delante la carta para seleccionar nuestro almuerzo o cena en un restaurante, tenemos que tomar la importante decisión de escoger la comida que nos va a alimentar. Parece ser que esta elección puede estar sesgada por algunos factores diferentes a nuestra voluntad.

El Profesor Gavan Fitzsimons (1) de la Universidad Duke, EEUU, ha llevado a cabo un estudio en el que demuestra que no siempre nuestra primera intención volitiva al comer, es lo que prevalece.

La noticia publicada en El Mundo.es (2), entre otros medios, nos cuenta que el mencionado académico ha llegado a la conclusión de que existen condicionantes que, como factores externos, influyen en nuestra decisión y nos impiden ser totalmente libres.

¿Cuáles son?

El primero de ellos, ha sido llamado por el experto “cumplimiento indirecto del objetivo”. Basta  con que en el menú exista una opción saludable, para pedir otro plato más calórico. En la investigación que fue  realizada sobre un total de 183 estudiantes,  tenían que escoger un plato en dos tipos de menús (2):

– Menú poco saludable: hamburguesa con queso y beicon, sándwich de pollo frito y sándwich de pescado.

– Menú más saludable: incluía también hamburguesa con queso y beicon, además de sándwich de pollo y sándwich vegetal.

El 37% de los estudiantes se decantó por la hamburguesa de queso y beicon del menú saludable y solo el 17% escogió la misma opción en el no saludable (2).

“La conclusión es clara para los investigadores y es que ese 37% sintió que su objetivo de comer sano se cumplía sólo por el hecho de que su hamburguesa apareciera en un menú en el que había opciones más saludables (sándwich vegetal y de pollo)” (2).

El segundo es la “identificación personal con la forma física del camarero”. En otra investigación se realizó un estudio de seguimiento a los 381 estudiantes que participaron en este experimento y se observó que aquellos que hacían dieta se identificaban con la camarera con sobrepeso y los que no con la camarera delgada. Y en una muestra más concreta sobre mujeres que hacían dieta, se comprobó que el 59% decidió elegir la opción que le recomendó la camarera con sobrepeso. El 36% siguió las que le hacía otra profesional más delgada (2).

Vemos, por tanto, que estos factores de distorsión puede afectarnos a la hora de escoger y tendremos que tener en cuenta que aunque solo haya un plato sano en el menú y eso nos tranquilice porque buscamos nuestra salud, no todos los son y  nuestra opción puede estar mediada por el factor “existe en el menú algún plato saludable”. Y, por otra parte, es mejor tener las cosas claras y no dejarnos convencer por la elección de otra persona que posiblemente nos recomiende, con su mejor voluntad, un plato que a nosotros no nos parece lo suficientemente sano. Es normal que nos sintamos identificados con la tipología de las personas de nuestro entorno, sin embargo, el hecho de estar seguros de cuáles son nuestros objetivos, en cuanto a salud se refiere, impide que nos inclinemos hacia un lado u otro, sin auténtica convicción personal.

Fuentes:

(1) Gavan Fitzsimons R. David Thomas Professor. Duke. The Fucua School of Business.
http://www.fuqua.duke.edu/faculty_research/faculty_directory/fitzsimons/

(2) Belén Escudero. EFE. El Mundo.es. “¿Por qué pedimos la comida que más engorda? Madrid. 23 de agosto de 2013.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/08/23/nutricion/1377257511.html

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