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¿Para qué sirve la Niacina o Ácido nicotínico?

hombre vestido de obrero

– Marina Muñoz Cervera –

La niacina es una vitamina hidrosoluble que se encuentra en todas las células del organismo.

Nuestro cuerpo necesita un suministro diario de la misma para funcionar bien.

Existe en forma de dos compuestos: Nicotinamida y Ácido nicotínico. En su actividad biológica, ambos son equivalentes desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo, porque el organismo puede convertir una sustancia en otra.

En los alimentos podemos encontrar los compuestos anteriormente mencionados y sus coenzimas metabólicamente activas:

– Nicotinamida adenina dinucleótido (NAD)
– Nicotinamida adenina dinucleótico fosfato (NADP)

Estas coenzimas participan en reacciones de oxido-reducción, actuando en, al menos, 200 reacciones en vías metabólicas celulares.

Esta importante vitamina, que solía denominarse Vitamina B3 o PP (preventivo de la Pelagra), es básica para el normal funcionamiento de nuestro metabolismo. Ayuda al del aparato digestivo, nervios y a la integridad de la piel. También es importante para la conversión de alimentos en energía.

Enlaces relacionados:

Las mejores fuentes de Niacina o Ácido nicotínico.
Deficiencia y exceso de Niacina o Ácido nicotínico.

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Para el rendimiento intelectual: Come con regularidad.

estudiante

– Marina Muñoz Cervera –

Nuestro cerebro necesita glucosa, pero no azúcar.

El funcionamiento del cerebro necesita energía para rendir de una forma óptima y atender a todas las necesidades que, día a día, nos requiere la vida. Cuando estudiamos, nuestro rendimiento puede verse mermado si no aportamos los nutrientes necesarios para compensar el gasto energético.

Los alimentos que contienen almidón (pan, arroz, pasta y patatas) son las mejores fuentes de glucosa, que es el combustible imprescindible para el funcionamiento cerebral, además de las frutas, zumos, mermeladas, miel y el azúcar.

El organismo es capaz de transformar los almidones digeribles en glucosa, que el torrente sanguíneo arrastra hasta el cerebro y otros órganos para aportarles energía.

Un artículo publicado en la Web de EUFIC (European Food Internacional Council) (1), nos habla sobre este interesante tema.

Azúcar no es lo mismo que glucosa.

Se tiende a equiparar el término azúcar con el de glucosa y así, nuestra tendencia es consumir azúcares para alimentar nuestro cerebro. Sin embargo, hay dos puntos importantes que conviene precisar:

– Por un lado, el azúcar de mesa no es glucosa, es sacarosa, un disacárido formado por alfa-glucopiranosa y beta fructopiranosa, es decir, contiene glucosa.

– Por otro lado, la ingesta de azúcar de mesa u otros azúcares simples por encima de los límites recomendados (no más de un 10% del 50-60% de glúcidos recomendados, incluidas las frutas), desequilibra el metabolismo, eleva mucho la glucemia y puede ser un riesgo para el padecimiento de diabetes tipo II, entre otras patologías.

Cuando estudiamos, necesitamos energía de larga duración para que nuestro rendimiento sea constante, los azúcares de acción rápida como el existente en los caramelos azucarados, el azúcar de mesa, bebidas azucaradas, etc., nos proporcionan energía durante muy poco rato, con lo que nuestra tendencia será  consumir más y más. Fácilmente superamos las cantidades recomendadas en un rato de estudio.

Utilizando el símil de la gasolinera, para que nuestro cerebro funcione bien, necesitamos combustible para un rato, sería absurdo ir a llenar gasolina cada media hora; mejor es llenar bien el depósito 5 veces al día que quince mal, es más fácil que nos quedemos sin energía con esta segunda opción.

Sin embargo, si el aporte energético lo llevamos a cabo con almidones, teniendo en cuenta que es recomendable ingerirlos junto a otros alimentos para evitar subidas de glucemia, y los consumimos con regularidad, nuestra capacidad no se verá mermada por una falta de energía.

Tenemos que tener en cuenta que el cerebro humano está formado por una densa red de neuronas, o células nerviosas, que están constantemente activas, incluso mientras dormimos.

Para obtener la energía necesaria para mantener esa actividad, el cerebro depende del suministro continuo de glucosa del torrente sanguíneo.

En una dieta saludable, entre el 50 y el 60% de la energía total debería proceder de los glúcidos (no más de un 10 % de azúcares simples, incluida la fruta, mermeladas, compotas, miel, bebidas azucaradas y azúcar de mesa). Un adulto de peso normal requiere 200 g de glucosa al día, dos tercios de los cuales (unos 130 g) están específicamente destinados a cubrir los requerimientos de glucosa del cerebro.

¿Cómo se consigue este aporte energético?

La mejor forma de conseguir un nivel óptimo de glucosa en sangre es comer con regularidad y manteniendo un equilibrio nutricional. Los estudios realizados a niños y adolescentes han demostrado que desayunar puede ayudar a mejorar el rendimiento mental al potenciar las tareas relacionadas con la memoria y la atención (1).

A veces tenemos que actuar ante un bajón brusco de energía suministrando al organismo rápidamente una bebida azucarada o un caramelo, pero estas situaciones son excepcionales y si se convierten en generalidad nuestra salud se pone en riesgo.

Enlaces relacionados:

Los carbohidratos o glúcidos y su impacto en el reparto alimentario.

Fuente:

EUFIC European Food International Council. «La glucosa, el combustible mental». Alimentación Hoy en Día Agosto 2013.

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Última revisión: 05-10-19

Nuevos experimentos iluminan el camino del tratamiento de la obesidad.

– Marina Muñoz Cervera –

Las soluciones para combatir la enfermedad de la obesidad han visto cómo su camino se ha iluminado un poco más, a raíz de un descubrimiento que publica DiarioSalud.Net, procedente de un artículo de la edición de Julio del Journal of Clinical Investigation (1). Aún se basan en la experimentación en ratones, pero es la primera puerta que ciencia abre, hoy por hoy, para su posterior pesquisa en humanos.

Me parece importante conocer los avances que se van haciendo porque, sean o no aplicables posteriormente, al menos, podemos sentir que los investigadores no cesan en su lucha de combatir la enfermedad.

La molécula a la que se refiere el artículo, Sfrp5, es una adipoquina (proteína producida por los adipocitos o células del tejido graso) antiinflamatoria que, según establecen otras investigaciones, en su normal funcionamiento, modula la disfunción metabólica de la obesidad; sin embargo si su función está alterada, puede contribuir a la génesis de patologías relacionados con esta enfermedad (2)(3). Los resultados obtenidos en este estudio,  demuestran que las Sfrp5 tienen una influencia en la vía de señalización conocida como WNT y que estimula los adipocitos para crecer más y suprimir la tasa de la grasa que es quemada en las mitocondrias (1). Sólo el tiempo y más investigaciones aclararán este hallazgo.

Os copio la relevante noticia:

DiarioSalud.net

Hallan la molécula causante de que las células encargadas de almacenar grasa engorden

Europa Press
jueves, 28 de junio de 2012

Mientras el mundo lucha contra la obesidad humana, científicos de la Universidad de Michigan (UM) han hecho un hallazgo sorprendente a nivel microscópico que podría ayudar a estimular esa lucha. Mediante el estudio de las pequeñísimas señales que las células que almacenan grasa se envían unas a otras, el equipo ha encontrado un papel fundamental, previamente desconocido, para las moléculas, al que han llamado Sfrp5. Estos resultados aparecen en la edición de julio del ‘Journal of Clinical Investigation’.

Su trabajo ayuda a explicar por qué las células que almacenan grasa engordan, y queman grasa más lento, como la obesidad establece. Si los resultados de las pruebas con ratones resultan ser aplicables a los seres humanos, pueden proporcionar una nueva diana para fármacos contra la obesidad.

En una serie de experimentos, el equipo demostró que el Sfrp5 influye en una vía de señalización, conocida como WNT y que estimula las células de grasa -llamadas adipocitos- para crecer más y suprimir la tasa de grasa que es quemada en las mitocondrias.

Al restringir a las células elaborar Sfrp5, los científicos fueron capaces de hacer que los ratones no engordaran tan rápidamente, ya que sus adipocitos no crecieron tanto -incluso cuando los ratones fueron alimentados con una dieta alta en grasas. Incluso mostraron el impacto al trasplantar grasa de ratones deficientes en Sfrp5 en otros ratones.

Ormond MacDougald, profesor de Fisiología Integrativa y Molecular en la UM dice que el equipo utilizó sus conclusiones anteriores sobre la importancia de la señalización de WNT aplicándolo al desarrollo de células de grasa.

«La señalización WNT juega un papel crucial en la regulación y la inhibición del crecimiento de células de grasa blanca y en el reclutamiento de nuevas células para almacenar la grasa», explica MacDougald. «Parece que, en la obesidad, el Sfrp5 puede interferir con la señalización y crear un bucle de retroalimentación que se mantiene, estimulando la producción de más Sfrp5».

MacDougald señala que los nuevos resultados contradicen trabajos anteriores publicados por otros grupos, que, en esencia, consideraron un papel contrario para el Sfrp5.

«A partir de nuestros resultados, creemos que el Sfrp5 es un moderador importante de la actividad mitocondrial, es la primera vez que esto ha sido visto por la vía de señalización WNT en los adipocitos», dijo Hiroyuki Mori, también de la UM y primer autor de este estudio. «Esto pone de relieve la complejidad de la señalización WNT».

Mientras que las compañías farmacéuticas ya están mirando a la señalización WNT como una posible diana para los fármacos relacionados con la formación del hueso, los nuevos hallazgos sugieren que tal vez la misma vía de señalización podría ser una diana para fármacos contra la obesidad. Sin embargo, MacDougald advierte de que estos hallazgos aún deben ser explorados en ratones y seres humanos (1).

Fuentes:

(1) http://diariosalud.net/index.php?option=com_content&task=view&id=24710&Itemid=565

(2) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3132938/

(3) http://decs.bvs.br/cgi-bin/wxis1660.exe/decsserver/?IsisScript=../cgi-bin/decsserver/decsserver.xis&task=exact_term&previous_page=homepage&interface_language=e&search_language=e&search_exp=Adipoquinas

Imagen: http://cnho.files.wordpress.com/2011/10/lab-rat.jpg