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Las carnes más comunes en la alimentación humana.

carne
– Marina Muñoz Cervera –

Las carnes de consumo humano constituyen una importante fuente de proteínas de alto valor.

Nuevamente pido disculpas a los lectores vegetarianos de este blog porque el contenido de esta entrada puede vulnerar sus creencias.

El consumo de carnes y derivados de origen animal se ha disparado en todos los países, a medida que ha aumentado el nivel de vida de la población, este hecho puede provocar y provoca un desequilibrio alimentario. Sin embargo, la carne no es un alimento indispensable porque, hoy en día, puede ser sustituida por otro tipo de alimentos.
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Sobre las grasas depositadas en el cuerpo.

medida de cintura abdominal

-Marina Muñoz Cervera –

El tejido adiposo puede convertirse en tu enemigo.

El exceso de grasa en el cuerpo humano favorece la aparición de muchas enfermedades.

Cartucheras, michelines, “curva de la felicidad” y otras redondeces avisan de que el balance entre calorías consumidas y almacenadas no es el óptimo.

El sedentarismo y una alimentación desequilibrada son las causas más normales de este acúmulo anormal de grasa en el cuerpo.

Entrada relacionada:

La adiposidad a los 25 es un “pasaje” hacia obesidad mórbida a los 35.

Fuente:

Joana Branco. “Toda la verdad sobre la grasa”. Revista Muy Interesante. Julio 2014.

Imagen:

http://www.medicalpress.es/wp-content/uploads/2013/07/tripa-300×200.jpg

¿Nos vuelven adictos a la “comida basura”?


ley de seguridad alimentaria

Marina Muñoz Cervera –

El día 8 de marzo de 2013, El Confidencial publicó una importante noticia sobre el contenido de los snacks y de la denominada comúnmente, comida rápida, también llamada basura, como causantes de adicción a su consumo (1).

El artículo da a conocer el último libro publicado por Michael Moss (ganador del Pulitzer 2010 por su investigación sobre la carne contaminada) sobre las prácticas ocultas de la industria alimentaria. Con el título “Salt, Sugar, Fat: How the Food Giants Hooked” (Sal, azúcar y grasa: cómo los gigantes de la alimentación nos han enganchado) (1) (2) (3) este autor denuncia las sustancias que se utilizan en la comida rápida para causar adicción (1).

La noticia del Confidencial lleva por título: “Los mismos efectos de la cocaína”: qué le ponen a la comida basura para que te enganches”, y dice así (1):

“Los alimentos procesados no están fabricados con el objetivo de calmar nuestro apetito. Más bien todo lo contrario, arranca el galardonado periodista: Su procesamiento está pensado para lograr el vínculo perfecto entre el consumo de estos alimentos y la sensación de bienestar, al activar mecanismos cerebrales que nos hacen dependientes y aumentar así los beneficios de las multinacionales de la alimentación. Sal, azúcar y grasas son la tríade de sustancias indispensables en todos estos alimentos, cuya composición se ve alterada químicamente y su cantidad se adapta según el país y la edad de los consumidores objetivos” (1).

El punto de la felicidad, como denomina Moss a estas fórmulas, no solo aumenta el riesgo de sufrir sobrepeso u obesidad, sino que incrementa las posibilidades de contraer diabetes, asma y hasta esclerosis múltiple, según los estudios de referencia que maneja el periodista. Durante los tres años que empleó para elaborar la investigación, Moss consiguió entrevistarse con un buen número de CEOs de las grandes compañías de alimentación. Varios de ellos accedieron a su petición de probar los productos antes de ser modificados o con variaciones en las cantidades de grasa, sal o fructosa. De las galletas con menos cantidad de sal decía que sabían a paja, se masticaban como si fuesen cartón y no tenían ningún gusto. Definitivamente, la sal que utilizan tiene poderes milagrosos en el procesado, ironiza” (1).

“La sal, al igual que el azúcar, también es refinada para potenciar su sabor y acelerar su metabolización. Una práctica que lleva más de dos décadas utilizándose para elaborar las patatas fritas, y el principal truco que las hace irresistibles” (1)

“No se trata solo de las grandes cantidades de sal. La utilización de jarabe de maíz alto en fructosa, como sustituto del azúcar, está incluido en la mayoría de estos productos. Una sustancia que desactiva la zona del cerebro encargada de regular el apetito. Así se reducen los niveles de las hormonas de la saciedad, provocando más hambre de la habitual. Una reciente investigación de la Universidad de Yale, avalada por la American Medical Association, concluyó que el consumo de esta sustancia puede provocar hipertensión, gota o diarrea, además de ser una de las principales causas del sobrepeso y la obesidad. Las alteraciones en la composición del azúcar son muchas y muy variadas, apunta el escritor. Los compuestos utilizados para procesarlo pueden potenciar su sabor dulce hasta en un 200 por cien. El mayor problema que causan estos aditivos para la salud, explica Moss, es que el cuerpo no es capaz de metabolizarlos al igual que hace con el azúcar natural. De este modo, aumenta los niveles de grasa en sangre asociados con las enfermedades cardiovasculares” (1).

Como es lógico pensar, los responsables de la industria niegan que se estén utilizando sustancias como adictivos (1).

Os comento que la sensación de falsa felicidad o irreal bienestar que se produce tras la ingesta de la mencionada comida es poco duradera y termina provocando insatisfacción (mal carácter, impaciencia, irritabilidad, irascibilidad, etc.) y no muy a largo plazo, por ello la tendencia siguiente es a calmar la triste incomodidad con una nueva comida rápida que nos lleve al mismo punto que conseguimos con su consumo. Se convierte en “la pescadilla que se muerde la cola” y poco a poco nuestra salud se va viendo afectada y, de forma irreversible, en muchas ocasiones. 

Lo único que me queda decir para terminar esta entrada es que confío en que, con el tiempo, la ganancia económica y la salud se den la mano. De hecho, no toda la comida que se prepara de forma rápida reúne las características de la mencionada comida basura y carente de nutrientes, hay platos de muy fácil elaboración que son muy sanos y solo tenemos que discernir entre unos y otros.

Fuentes:

(1) El Confidencial. “”Los mismos efectos de la cocaína”: qué le ponen a la comida basura para que te enganches”. 8-03-2013.
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013/03/08/los-mismos-efectos-de-la-cocaina-que-le-ponen-a-la-comida-basura-para-que-te-enganches-116406/
(2) The New York Times. Times Topic. “Michael Moss”. Monday, March 11, 2013
http://topics.nytimes.com/topics/reference/timestopics/people/m/michael_moss/index.html
(3) Joanna Blythman. “Salt, Sugar, Fat: How the Food Giants Hooked Us by Michael Moss – review”. The Observer. 24 February 2013.
http://www.guardian.co.uk/books/2013/feb/24/salt-sugar-fat-moss-review

Imagen:

Origen: Jal. “Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición”. Paperblog 11 de septiembre de 2010.
http://es.paperblog.com/ley-de-seguridad-alimentaria-y-nutricion-252535/

Embutidos bajos en grasa y sal.

bandeja de embutidos

– Marina Muñoz Cervera –

En España, los amantes de la charcutería pronto podrán comer embutidos con menos grasa y sal, según una noticia que apareció ayer en el País,  cuyo enlace os dejo por si estáis interesados en el tema: La charcutería tendrá un 5% menos de grasa y un 10% menos de sal

Es una buena nueva porque, en un futuro no muy lejano,  los deliciosos embutidos estarán en concordancia con una alimentación saludable.

El artículo de prensa refiere que el Ministerio de Sanidad ha firmado un convenio con los minoristas de carne y con los fabricantes y comerciantes de aditivos. Es una medida que ayudará a la prevención, diabetes y enfermedades cardiovasculares según comentario de la Presidenta de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (1).

También contribuirá a prevenir la obesidad porque la chacina contiene una cantidad de grasa muy superior a la considerada saludable, así por ejemplo un chorizo tiene de forma aproximada 29,3 gramos de grasa por cada 100 gramos de producto, de las cuales, 12,4 gramos son saturadas (7,9  de ácido palmítico, 4 de ácido esteárico y 0,46 de ácido mirístico), 13,1 monoinsaturadas y 2,5 gramos son poliinsaturadas (2).

Os dejo el enlace de las recomendaciones para la alimentación en la zona del Mediterráneo (3):
10 recomendaciones básicas de la Dieta Mediterránea

Fuentes:

(1) El País. Sociedad. 19 de julio de 2012
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/07/19/actualidad/1342697092_332597.html
(2) Ortega RM, López-Sobaler AM, Andrés P, Requejo AM, Aparicio Vizuete A, Molinero LM.DIAL software for assessing diets and food calculations. Departamento de Nutrición (UCM) y Alce Ingeniería, S.L. Current Version 2.16 2012.
(3) Fundación Dieta Mediterráneo.
http://fdmed.org/dieta-mediterranea/decalogo/

Imagen: ID 13587476_s
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Nuevos experimentos iluminan el camino del tratamiento de la obesidad.

– Marina Muñoz Cervera –

Las soluciones para combatir la enfermedad de la obesidad han visto cómo su camino se ha iluminado un poco más, a raíz de un descubrimiento que publica DiarioSalud.Net, procedente de un artículo de la edición de Julio del Journal of Clinical Investigation (1). Aún se basan en la experimentación en ratones, pero es la primera puerta que ciencia abre, hoy por hoy, para su posterior pesquisa en humanos.

Me parece importante conocer los avances que se van haciendo porque, sean o no aplicables posteriormente, al menos, podemos sentir que los investigadores no cesan en su lucha de combatir la enfermedad.

La molécula a la que se refiere el artículo, Sfrp5, es una adipoquina (proteína producida por los adipocitos o células del tejido graso) antiinflamatoria que, según establecen otras investigaciones, en su normal funcionamiento, modula la disfunción metabólica de la obesidad; sin embargo si su función está alterada, puede contribuir a la génesis de patologías relacionados con esta enfermedad (2)(3). Los resultados obtenidos en este estudio,  demuestran que las Sfrp5 tienen una influencia en la vía de señalización conocida como WNT y que estimula los adipocitos para crecer más y suprimir la tasa de la grasa que es quemada en las mitocondrias (1). Sólo el tiempo y más investigaciones aclararán este hallazgo.

Os copio la relevante noticia:

DiarioSalud.net

Hallan la molécula causante de que las células encargadas de almacenar grasa engorden

Europa Press
jueves, 28 de junio de 2012

Mientras el mundo lucha contra la obesidad humana, científicos de la Universidad de Michigan (UM) han hecho un hallazgo sorprendente a nivel microscópico que podría ayudar a estimular esa lucha. Mediante el estudio de las pequeñísimas señales que las células que almacenan grasa se envían unas a otras, el equipo ha encontrado un papel fundamental, previamente desconocido, para las moléculas, al que han llamado Sfrp5. Estos resultados aparecen en la edición de julio del ‘Journal of Clinical Investigation’.

Su trabajo ayuda a explicar por qué las células que almacenan grasa engordan, y queman grasa más lento, como la obesidad establece. Si los resultados de las pruebas con ratones resultan ser aplicables a los seres humanos, pueden proporcionar una nueva diana para fármacos contra la obesidad.

En una serie de experimentos, el equipo demostró que el Sfrp5 influye en una vía de señalización, conocida como WNT y que estimula las células de grasa -llamadas adipocitos- para crecer más y suprimir la tasa de grasa que es quemada en las mitocondrias.

Al restringir a las células elaborar Sfrp5, los científicos fueron capaces de hacer que los ratones no engordaran tan rápidamente, ya que sus adipocitos no crecieron tanto -incluso cuando los ratones fueron alimentados con una dieta alta en grasas. Incluso mostraron el impacto al trasplantar grasa de ratones deficientes en Sfrp5 en otros ratones.

Ormond MacDougald, profesor de Fisiología Integrativa y Molecular en la UM dice que el equipo utilizó sus conclusiones anteriores sobre la importancia de la señalización de WNT aplicándolo al desarrollo de células de grasa.

“La señalización WNT juega un papel crucial en la regulación y la inhibición del crecimiento de células de grasa blanca y en el reclutamiento de nuevas células para almacenar la grasa”, explica MacDougald. “Parece que, en la obesidad, el Sfrp5 puede interferir con la señalización y crear un bucle de retroalimentación que se mantiene, estimulando la producción de más Sfrp5”.

MacDougald señala que los nuevos resultados contradicen trabajos anteriores publicados por otros grupos, que, en esencia, consideraron un papel contrario para el Sfrp5.

“A partir de nuestros resultados, creemos que el Sfrp5 es un moderador importante de la actividad mitocondrial, es la primera vez que esto ha sido visto por la vía de señalización WNT en los adipocitos”, dijo Hiroyuki Mori, también de la UM y primer autor de este estudio. “Esto pone de relieve la complejidad de la señalización WNT”.

Mientras que las compañías farmacéuticas ya están mirando a la señalización WNT como una posible diana para los fármacos relacionados con la formación del hueso, los nuevos hallazgos sugieren que tal vez la misma vía de señalización podría ser una diana para fármacos contra la obesidad. Sin embargo, MacDougald advierte de que estos hallazgos aún deben ser explorados en ratones y seres humanos (1).

Fuentes:

(1) http://diariosalud.net/index.php?option=com_content&task=view&id=24710&Itemid=565

(2) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3132938/

(3) http://decs.bvs.br/cgi-bin/wxis1660.exe/decsserver/?IsisScript=../cgi-bin/decsserver/decsserver.xis&task=exact_term&previous_page=homepage&interface_language=e&search_language=e&search_exp=Adipoquinas

Imagen: http://cnho.files.wordpress.com/2011/10/lab-rat.jpg

Un estudio sobre las grasas saturadas y sus efectos sobre el cerebro.

un cerebro entre las manos
– Marina Muñoz Cervera –

Todo lo que comemos influye en la salud y funcionamiento de nuestro cerebro.

El tipo de grasa que consumimos es importante para nuestras funciones vitales, incluyendo la función cognitiva. Esto demuestra una investigación publicada el 20 de mayo de 2012 en La Razón.es, y nos cuentan lo siguiente:

“Un nuevo estudio del Hospital Brigham and Women, en los Estados Unidos, ha descubierto que ciertos tipos de grasa se asocian a una peor memoria, y función cognitiva global. Se ha sabido durante años que comer demasiados alimentos que contengan grasas nocivas, como las grasas saturadas, no es saludable para el corazón. Además, según la nueva investigación, el consumo de este tipo de grasas también se asocia con una peor función cognitiva general, y de la memoria, en las mujeres, a largo plazo.”

“Por el contrario, las grasas monoinsaturadas se asocian con una mejor función cognitiva general, y de la memoria. Este estudio ha sido publicado en ‘Annals of Neurology’, la revista de la Asociación Americana de Neurología y la Sociedad de Neurología Infantil”.

“El equipo de investigación analizó los datos del Women’s Health Study -con una cohorte de casi 40.000 mujeres, mayores de 45 años. Los investigadores se centraron en los datos de un subgrupo de 6.000 mujeres, todas mayores de 65 años; estas mujeres participaron en tres pruebas de función cognitiva, las cuales fueron espaciadas cada dos años”.

“Al observar los cambios en la función cognitiva, encontramos que la cantidad total de la ingesta de grasa no importa, sino que lo relevante es el tipo de grasa consumida”, explica Olivia Okereke, del Departamento de Psiquiatría.

“Las mujeres que consumían las mayores cantidades de grasas saturadas, que pueden provenir de grasas de origen animal, como la carne roja y la mantequilla, en comparación con aquellas que consumieron las cantidades más bajas, mostraron una peor función cognitiva general, y una peor memoria”.

“En cambio, las mujeres que consumían más grasas monoinsaturadas, que se pueden encontrar, por ejemplo, en el aceite de oliva, mostraron mejores patrones de puntuaciones cognitivas”.

“Nuestros hallazgos tienen importantes implicaciones para salud pública”, afirma Okereke, quien añade que “consumir grasa buena, en lugar de grasa mala, es una modificación de la dieta bastante simple, que podría ayudar a prevenir la disminución de la capacidad de memoria”.

Como vemos, nuestra alimentación tiene una repercusión global en nuestro organismo, por ello es importante cuidarla día a día.

Fuente:
La Razón.es. “La grasa que perjudica el corazón puede tener el mismo efecto en el cerebro”. 20 de mayo de 2012.

Imagen:
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Última revisión: 20-08-18