Archivo de la etiqueta: riesgo

El plástico en los océanos limita nuestra nutrición.

plástico

– Marina Muñoz Cervera –

5 billones de trozos de plástico flotan en nuestros océanos en la actualidad.

Esta escalofriante cifra pone en peligro los ecosistemas marinos planteando un impacto potencial en una cadena alimentaria que va desde el plancton, al marisco, salmón, atún, las ballenas, etc.

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La carencia de Vitamina D se vincula con mayor riesgo de demencia.

demencia

– Marina Muñoz Cervera –

Relacionan la hipovitaminosis D con demencia en adultos.

La deficiencia de vitamina D en adultos, se relaciona con un 53% más de predisposición a padecer demencia de cualquier tipo y enfermedad de Alzheimer, que los que consumen cantidades adecuadas de esta vitamina.

Así concluye un estudio publicado en revista Neurology el 6 de agosto de 2014, con el título Vitamin D and the risk of dementia and Alzheimer disease.

El estudio fue llevado a cabo sobre una muestra de 1658 adultos mayores de 65 años, estadounidenses, que estaban libres de demencia, de enfermedades y accidentes cardiovasculares al principio del análisis y los siguieron durante 6 años. La investigación estuvo liderada por expertos de la Universidad de Exeter, en Reino Unido, en colaboración con científicos del Hospital Universitario de Angers y las universidades norteamericanas Internacional de Florida, Columbia, Washington, Pittsburg y Michigan.
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Delgadez extrema y obesidad: dos enfermedades opuestas.

delgadez extrema y obesidad
– Marina Muñoz Cervera –

El mundo, hoy en día, afronta una doble carga morbilidad:  desnutrición y obesidad.

Ambas caras de la misma moneda aumentan el riesgo de muerte de las personas.

En los dos casos existe malnutrición y un desequilibrio alimentario que lleva a enfermar y aumenta nuestro riesgo de mortalidad, según refiere un artículo, publicado por Mundo Salud, hoy 7 de abril de 2014.

En la delgadez extrema o emanciación tenemos que diferenciar aquellos casos en los que no existe aporte de alimentos por carestía o pobreza, de aquellos debidos a un trastornos de la conducta alimentaria de tipo psicológico, como la anorexia nerviosa, entre otras causas, como el desconocimiento en un entorno poco proclive a una alimentación saludable  o alguna enfermedad que lo provoque.

En la obesidad, también se da el caso de la ingesta excesiva de alimentos muy calóricos y poco nutritivos por pobreza económica, pero en otros casos se trata de trastornos de la conducta alimentaria de tipo psicológico, como la bulimia, comedor compulsivo, síndrome del atracón, entre otras causas.

En todos los supuestos anteriormente descritos la persona es víctima de una situación agresiva, ya sea una situación económica desfavorecida, falta de información o bien, una enfermedad de tipo de psicológico o  físico y ambas, como hemos visto,  pueden desencadenar obesidad o delgadez extrema.

Sea cual sea la causa de la delgadez u obesidad, nuestra salud se pone en serio riesgo. Y así lo demuestra un trabajo coordinado por científicos del St. Michael’s Hospital de Toronto (Canadá), que revisó los datos de 51 estudios que previamente habían analizado las consecuencias de que la báscula marque unas cifras u otras.
Los resultados del análisis demostraron que las personas con un índice de masa corporal (IMC) inferior a 18,5 tenían casi dos veces más riesgo de morir que aquellos cuyo peso se encontraba dentro de los parámetros considerados normales. La probabilidad era similar a la que se asociaba a presentar exceso de peso u obesidad, señalan los investigadores.

No he podido leer el estudio original pero, según refiere Mundo Salud, ha sido publicado en la revista Journal of Epidemiology and Publich Health.

Nuestro IMC es solo un indicador antropométrico y como bien dice el artículo, puede estar aumentado porque nuestro esqueleto pese más que otros o tengamos mucha masa muscular. Por ello, la medida de la cintura abdominal, nos ayuda a orientarnos sobre los depósitos grasos que tenemos en esa zona.

La IMC normal oscila de 18,5 a 24,9. Por debajo de 19, nuestra salud está precario y somos más susceptibles de padecer enfermedades relacionadas con la inmunidad y con el funcionamiento de los nuestro organismo en general, puesto que éste no cuenta con los nutrientes en cantidad y calidad necesarios.

Si nuestro IMC está por encima de 25 hasta el valor de 29,9, estaríamos en la situación de sobrepeso, lo que supone igualmente un riesgo para el funcionamiento de nuestro órganos internos y ello también nos coloca en una situación de susceptibilidad o riesgo de padecer enfermedades como diabetes, hipertensión, etc., entre otras. Si está por encima de 30 estaríamos en el rango de obesidad y ello nos convierte en flancos más débiles que el sobrepeso, aumentando los riesgos de padecer enfermedades relacionadas con la misma, además de encontrarnos en una situación de debilidad por el exceso volumen corporal.

En cuanto al perímetro abdominal, si el cociente entre el tamaño de nuestra cintura en centímetros y la estatura, en la misma unidad de medida, supera el valor de 0,5, estaríamos ante una posible obesidad abdominal.

Quizás, uno de los problemas que exista hoy día a la valorar ambos extremos, es asociar la desnutrición con países pobres y la obesidad con países ricos, por aquello de que la abundancia llama abundancia y viceversa. Sin embargo, lo anterior no es real, ambos supuestos se dan lugares desarrollados y poco desarrollados. La prevalencia es variable según las zonas pues las costumbres alimentarias también son diferentes y los problemas económicos son oscilantes.

Se nota mucho la diferencia, a simple vista,  entre los lugares en los que la gente se preocupa por su alimentación y, aun cuando no hayan estudiado, mantienen tradiciones saludables, incluso dentro de un contexto de pobreza, y aquellos en que no existe preocupación por la alimentación y es la necesidad como impulso de supervivencia la que impera sin más inquietud que la de estar satisfecho a un nivel. En los primeros es raro ver a personas obesas ni muy delgadas, sin embargo en los segundos se puede ver de todo.

Enlaces relacionados:
Antropometría: IMC y otros índices.
La medida de la cintura abdominal en niños y jóvenes puede prevenir riesgos.
La Malnutrición, la Desnutrición y el “Hambre Oculta”.

Fuente:

El Mundo. “Delgadez y obesidad, los dos riesgos de la balanza”. Madrid, 7 de abril de 2014.
http://www.elmundo.es/salud/2014/04/07/5342d5b2e2704e1c658b4583.html

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La composición que ilustra esta entrada está realizada sobre la imagen siguiente:
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Cuidado con las setas venenosas.

hongos

– Marina Muñoz Cervera –

Una experta resuelve algunos bulos que circulan sobre las setas.

Sabemos que las setas son una buena fuente de ergosterol (precursor de la Vitamina D), entre otros nutrientes, y recién recogidas en el campo y guisadas o a la plancha pueden resultar deliciosas.

En España, con las lluvias de otoño, es tiempo de recolección y grupos de personas suelen ir a la campo con la sana intención de recoger este alimento.

Sin embargo, no todas las setas son comestibles. Una experta en toxicología alerta del peligro de intoxicaciones por desconocimiento de las especies y por seguir “trucos” que de boca en boca van creando cadena, pero que son inciertos.

Los bulos a los que se refiere la médico forense del Instituto Nacional de Toxicología, Pilar Amestoy, son los siguientes:

– Se dice que hay antídotos en internet. Falso.

– Poner a las setas una cuchara de plata. Falso.

– Si un animal las ingiere y no le pasa nada, se pueden comer. Falso.

– Si saben bien, se pueden comer. Falso.

no todas las setas son comestibles

Recomendaciones sobre las setas.

La experta en toxicología recomienda:

1.- No salir al campo si no se es un auténtico experto.

2.- Y, aún así, no fiarse porque los expertos también se pueden equivocar.

3.- Recoger las setas en una cesta y no en bolsas de plástico que se pueden romper y así no pueden identificarse botánicamente.

4.- No dejar el manejo de las setas, a la hora de cocinar, a segundas personas que no sean expertas, ya que las tiene que manejar quien las ha recogido y las conozca bien.

5.- En el caso de intoxicación guardar el guiso o incluso el vómito del paciente, para poder identificar la especie causante y poder abordar el tratamiento.

A veces, puede ocurrir que dentro de un grupo de setas bien conocidas, se cuela una venenosa, de ahí las recomendaciones anteriores.

La seta más venenosa es la Amanita phalloides, pero también hay otras, y su intoxicación puede producir un daño hepático (mayor o menor dependiendo de la cantidad que se coma) que puede ser irreversible  e incluso llevar a la muerte de la persona.

Pues ya sabemos, es mejor comer las setas en un restaurante o comprarlas en el supermercado, ya que en ambos lugares pasan por controles de calidad y, si somos intrépidos y nos gusta la tradición campestre de recogida de hongos, es necesario que invitemos a un experto/a que nos ayude a escoger las comestibles y mejor aún a dos, por si uno se equivoca. De esta manera podremos comer setas con relativa tranquilidad, no obstante, ante el menor síntoma digestivo o de otro tipo, no dudéis en ponerlo en conocimiento de algún centro hospitalario.

En la imagen que ilustra esta entrada hay setas comestibles, pero no podemos fiarnos de una foto, además,  cuando ocurren heladas en el campo,  los hongos cambian de aspecto.

Fuente:

Europa Press. “Experta en toxicología alerta contra las ‘leyendas urbanas’ sobre las setas venenosas”. 23 de noviembre de 2013.

http://www.europapress.es/salud/noticia-experta-toxicologia-alerta-contra-leyendas-urbanas-setas-venenosas-20131123115309.html

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La enfermedad y los hábitos alimentarios.

tenedor pinchando el mundo

– Marina Muñoz Cervera –

Los hábitos de vida condicionan nuestra salud.

La relación de los hábitos con la salud y la enfermedad ha preocupado a los humanos desde los orígenes de las primeras civilizaciones y culturas.

En la antigüedad:

Tanto en los escritos de Hipócrates como de Galeno, hay numerosas referencias a los hábitos alimentarios y la salud; de hecho fue el mismo Hipócrates el que acuñó la palabra “Macrobioti” (1) y en sus Aforismos hace referencia a la forma de alimentación de los enfermos, así vemos que en el Aforismo número 4, decía (2):

“En los males que prometen
Larga y penosa carrera
Siempre fue perjudicial
Una rigurosa dieta,
En los agudos no tanto;
Pero es preciso se advierta,
Que si la inanición daña,
Cuando pasa a ser extrema,
La repleción demasiada
También ofende y molesta”.

En muchos pasajes de la Biblia se comentan aspectos de los hábitos dietéticos, así, en el Eclesiastés 9:7, nos dice:

“Ve, come tu alimento con regocijo (..)”

Y en otras religiones también se establecen aspectos de alimentación, que incluso han llegado a nuestros días, como la religión judía, islámica, cristiana, budista, hinduista, jainista, adventista, etc.

En algunos casos, los antropólogos han atribuido estas normas sobre los hábitos alimentarios a factores de rentabilidad productiva, eficiencia nutritiva e higiene de los alimentos (1).

El estudio científico de los hábitos alimenticios y su relación con la salud y enfermedad comienza en el Siglo XVIII, especialmente cuando los largos viajes de los navegantes obligaban a la tripulación a realizar dietas pobres y monótonas que desencadenaban enfermedades carenciales.

James Lind (1716-1794), médico escocés perteneciente a la Armada Británica, Royal Navy, realizó el primer ensayo clínico sobre el uso de cítricos en tratamiento del escorbuto y en 1753 publicó su obra, “Tratado sobre la naturaleza, las causas y la curación del escorbuto” (3).

La mayoría de las enfermedades nutricionales inicialmente descritas (escorbuto, beri beri, pelagra) se debían a la deficiencia extrema de algún nutriente, sobrevenían de una forma relativamente rápida y desaparecían tras la administración de ciertos alimentos y, por lo tanto, eran fáciles de reproducir y estudiar en el campo experimental del laboratorio (1).

Más cerca de la actualidad:

En los últimos años el interés por los hábitos alimentarios y la salud se ha desplazado hacia el estudio de enfermedades crónicas como la cardiopatía isquémica y el cáncer, además de otras patologías como las enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, obesidad, malformaciones congénitas, enfermedades neurológicas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, demencia senil, osteoporosis, enfermedades oculares, degenerativas, etc.

Estas enfermedades con múltiples etiologías están más bien relacionadas con un exceso de grasa, pero también pueden verse como patologías debidas a una deficiencia relativa de alimentos vegetales o sus componentes (1).

Aunque la relación entre la alimentación y las enfermedades crónicas puede, en parte, ser estudiada en laboratorio, por ejemplo produciendo arterioesclerosis en conejos alimentados con grasas saturadas, la mayor parte de la información debe obtenerse a partir de estudios en poblaciones formadas por personas que siguen hábitos alimentarios normales y libremente adoptados, lo que plantea particularidades y dificultades específicas; de aquí el interés en los estudios de epidemiología nutricional en los últimos tiempos (1).

Los primeros grandes estudios epidemiológicos se realizaron en la década de 1950; a finales de la década de los sesenta y durante los años ochenta, la epidemiología nutricional experimenta un gran desarrollo metodológico y la generalización de análisis estadísticos complejos ha permitido obtener una amplia información. Desde entonces las publicaciones sobre dieta, enfermedad o salud han crecido exponencialmente (1).

Hoy por hoy, la nutrición está pasando a un primer plano como un determinante importante de enfermedades crónicas que puede ser modificado y no cesa de crecer la evidencia científica en apoyo del criterio de que el tipo de alimentación tiene una gran influencia tanto positiva como negativa, en la salud a lo largo de la vida.

Sin embargo en muchos países la políticas se dirigen a la lucha contra la desnutrición de forma unilateral, a pesar de que existe en su población una doble carga de morbilidad, sobrepeso, obesidad y desnutrición (4).

Los ajustes en la alimentación no solo influyen en la salud del momento sino que pueden determinar que una persona padezca o no, a lo largo de su vida, enfermedades tales como cáncer, enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, enfermedades dentales, obesidad y sobrepeso y diabetes (4), entre otras patologías frecuentes en algunos medios como litiasis biliar, renal, enfermedades gastrointestinales (gastritis, esofagitis, trastornos de malabsorción intestinal, trastornos de flora de intestinal, pólipos en el colon, etc.), hígado graso, pancreatitis, depresión, anemias y otros procesos carenciales, alteraciones inmunitarias que aumenta la susceptibilidad a patologías infecciosas, etc.

La carga de enfermedades crónicas está aumentando en el mundo, se ha calculado que en el año 2001, causaron un 60% del total de 56,5 millones de defunciones notificadas en el mundo y un 46% de la carga mundial de morbilidad, se estima que esta carga puede aumentar a un 57% para 2020 (4). También se ha previsto que para el año 2020, las enfermedades crónicas representaran las tres cuartas partes del total de defunciones; a nivel mundial el 60 % de esta carga corresponderá a países en desarrollo (4).

Bien es sabido que en el reino animal las adaptaciones relacionadas con la elección de alimentos y la actividad recolectora tiene una gran impacto en la supervivencia, la reproducción de los individuos, y al final, en su éxito evolutivo.

En la especie humana, sin embargo, tendemos a ver la elección de alimentos como un rasgo cultural no directamente relacionado con nuestro pasado biológico. Y nuestra evolución cultural alimentaria tiene consecuencias, incluso genéticas, favorables y desfavorables; así, la cría de animales para la producción de leche, por ejemplo, puede hacer que la frecuencia de tolerancia a la lactosa varíe de una región a otra en el mismo continente; en Tailandia, solo el 3% de la población presenta tolerancia a la lactosa, sin embargo, en el norte de la India, donde la actividad lechera es común, la proporción llega al 70% (5).

Como vemos, no podemos deslindar la salud y la enfermedad de nuestros hábitos alimentarios, son la base de nuestra vida para bien o para mal.

Y con esta entrada, abrimos una nueva categoría “Una mala alimentación y sus consecuencias”, dentro de la que iremos conociendo con más profundidad cada una de la enfermedades relacionadas con una alimentación inadecuada.

En realidad, si partimos del concepto de que una alimentación sana es la base de nuestra salud, toda enfermedad obedecería a un desequilibrio alimentario y aunque esto último es una teoría muy antigua y hoy en día existen noxas que por sí solas nos pueden hacer enfermar, lo cierto es que si nuestra base es sólida, nos dará la fortaleza física y mental para superar con mucha menos dificultad cualquier problema de salud que pueda surgir. Y, si por desgracia, ya estamos enfermos, mejorará enormemente la evolución de la patología que pueda existir, conduciéndonos a tener calidad de vida.

Fuentes:

(1) Angel Gil. Tratado de Nutrición II. Nutrición Humana en el Estado de Salud. Pág. 3. 2ªEdición. Editorial Médica Panamericana. Madrid, 2010.
(2) Aforismos de Hipócrates. Traducidos, ilustrados y puestos en verso castellano por el Doctor Don Manuel Casal T. Aguado, Alias, Don Lucas Alemán. Imprenta de Repullés. Madrid 1818. Universidad Complutense de Madrid. (Digitalizado por Google).
(3) James Lind. http://es.wikipedia.org/wiki/James_Lind
(4) OMS Serie de Informes Técnicos nº 916. “Dieta, Nutrición y Prevención de Enfermedades Crónicas” Informe de una consulta Mixta FAO/OMS Organización Mundial de la Salud. Ginebra, 2003.
(5) Olli Arjamaa y Timo Vuorisalo. “Genes, cultura y dieta”. Investigación y Ciencia nº 66. Prensa Científica, S.A. 2011.

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Las charlas familiares sobre el peso son un riesgo para los adolescentes.

alimentación saludable

Marina Muñoz Cervera –

El papel de los padres en la conducta alimentaria de sus hijos es crucial; muchos se plantean cómo deben enfocar sus charlas respecto de alimentación hacia sus hijos porque en un tiempo en el que la obesidad es una preocupación importante, podrían proyectar hacia ellos su propia inquietud.

Una noticia publicada en El Mundo.es Salud, a primeros de este mes, nos refiere los resultados de un interesante estudio que habla sobre este tema (1).

La investigación que aparece en la revista JAMA Pediatrics (1) con el título: Parent Conversations About Healthful Eating and Weight, en agosto del 2013 y fue  llevada a cabo en el año 2010, con un total de 2793 adolescentes de una edad media de 14,4 años y con 3709 padres de una edad media de 42,3 años, pertenecientes a grupos étnicos y socioeconómicos variados (2), refiere que dependiendo del enfoque del tema las charlas podrían resultan tanto beneficiosas como dañinas (1) (2).

Los objetivos del estudio fueron establecer las asociaciones existentes entre las conversaciones familiares sobre la alimentación saludable y el peso, con los hábitos de comida desordenados en los adolescentes (2).

Sus resultados demostraron que las madres que mantenían charlas sobre dietas de adelgazamiento y control de peso con adolescentes obesos o con sobrepeso, provocaban que sus hijos fueran más propensos a las dietas y adoptasen métodos no saludables de alimentación con tendencia a atracones (1) (2).

Sin embargo, en las familias que conversaba sobre hábitos alimentarios saludables, los adolescentes fueron menos propensos a este tipo de trastornos (1) (2).

Las conclusiones del estudio fueron que las charlas centradas en el peso y tamaño corporal se asocian con mayor riesgo de trastornos alimentarios en los adolescentes. Y que las conversaciones en torno a una alimentación saludable tienen un efecto protector sobre la conducta alimentaria de los hijos  (2).

“Los padres deberían evitar los padres centrarse en el peso o la necesidad de adelgazar y, en cambio, dirigir sus conversaciones hacia una alimentación saludable” sin hacer referencia a los kilos, señalan los autores, quienes subrayan que esto es especialmente importante en el caso de que los hijos ya tengan problemas de sobrepeso u obesidad (1).

La adolescencia es una etapa de la vida trascendente puesto que el organismo está en desarrollo y crecimiento. Los estímulos son claves y del mismo modo que el marketing sobre alimentos y bebidas poco nutritivos y muy atrayentes, tiene un efecto demoledor sobre los niños y adolescentes, las conversaciones que se mantienen en la familia van a determinar su futuro.

Enlaces relacionados:
La crucial importancia de los padres en la prevención temprana de la obesidad infantil.
Influencia de la cultura de los padres en la alimentación de sus hijos.
Guía de Alimentación Infanto-juvenil “on line”.

Fuentes bibliográficas:

(1) Cristina G. Lucio. El Mundo.es. “Cuidado con cómo habla del peso con sus hijos”. Madrid 7-8-2013.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/08/05/nutricion/1375716939.html
(2) Jerica M. Berge, Rich MacLehose, Katie A. Loth, Marla Eisenberg, Michaela M. Bucchianeri, Dianne Neumark-Sztainer. “Parent Conversations About Healthful Eating and Weight”.
AMA Pediatr. 2013;167(8):746-753. doi:10.1001/jamapediatrics.2013.78.
http://archpedi.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1700514

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http://www.analitica.com/va/medicinaysalud/opinion/3258069.asp

Los azúcares añadidos a bebidas y alimentos no son inocuos.

terrones de azucarraton

– Marina Muñoz Cervera –

Las consecuencias del azúcar adicionado a bebidas y alimentos sigue ocupando las páginas de la revistas científicas. En este caso, una investigación en ratones demuestra que este tipo de azúcares, incluso en cantidades moderadas, afecta a la salud de los roedores  (1).

Es difícil encontrar un alimento y/o bebida procesada que no contenga azúcares añadidos (fructosa, glucosa), excepto que implícitamente lo indique en el envase y normalmente los sitúan en los supermercados dentro de los alimentos considerados “dietéticos”, término que de forma genérica se aplica a aquellos productos que se consumen para adelgazar.

Sin embargo, dentro de una dieta normal, es decir, dentro de aquellos alimentos que consumimos de forma habitual y de los que disponemos en nuestro entorno, el azúcar en cantidades superiores a lo recomendado (menos del 10% del total de glúcidos diarios -50-60%- con relación al aporte calórico global, incluyendo el procedente de las frutas) tiene consecuencias y riesgos para la salud.

La noticia publicada el 14 de agosto de 2013 en El mundo.es.Salud, con el título: El consumo de azúcar es tóxico incluso en cantidades ‘seguras’, refiere que una cantidad moderada de azúcar añadida puede ser equivalente a tres latas de refresco diarias (1).

En los ratones de experimentación el consumo de una mezcla de azúcares simples (equivalente a un 25% de calorías incluida en una alimentación a base de trigo, maíz y soja) de los que normalmente se usan para endulzar bebidas y alimentos, afectaron a su capacidad de supervivencia, capacidad competitiva y a su capacidad reproductiva (2). Incluso los roedores que no desarrollaron obesidad, tendían a tener menos descendencia y murieron con más facilidad (1).

Este estudio fue publicado en la revista Nature Communications el 13 de agosto de 2013 y podéis acceder al “abstract” del mismo a través del siguiente enlace: Human-relevant levels of added sugar consumption increase female mortality and lower male fitness in mice (2).

El tema, por desgracia,  no es nuevo y como vemos por el número de enlaces relacionados, vienen demostrándose riesgos asociados al consumo de azúcares en cantidad mayor de la recomendada, desde hace tiempo y se sabe desde siglos atrás, como podemos leer en el siguiente enlace: Sobre el azúcar.

Particularmente, prescindo en mi alimentación desde hace años, del azúcar y de alimentos y bebidas edulcoradas; solamente consumo el que me aportan las frutas naturales y en ocasiones, algo de miel y me siento mucho mejor que cuando los incluía aunque fuese de forma esporádica.

Enlaces relacionados:

Demuestran una relación directa entre azúcar y diabetes.
¿Para qué se utilizan los azúcares en tecnología alimentaria?
Algunas ideas para afrontar la apetencia incontrolable por el azúcar.
La batalla contra el azúcar continúa en Europa.
El consumo de bebidas azucaradas tiene serios riesgos.
La lucha contra los refrescos y bebidas edulcoradas se pone seria.
Los refrescos azucarados aumentan el riesgo de diabetes tipo 2.
Un análisis de los riesgos del abuso de refrescos y zumos azucarados.
La lucha contra los refrescos azucarados ha comenzado en México.

Fuentes bibliográficas:

(1) Ángeles López. El mundo.es. Salud y Nutrición. “El consumo de azúcar es tóxico incluso en cantidades ‘seguras'”. Madrid. 14-08-2013. http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/08/13/nutricion/1376418834.html
(2) James S. Ruff, Amanda K. Suchy, Sara A. Hugentobler, Mirtha M. Sosa, Bradley L. Schwartz, Linda C. Morrison, Sin H. Gieng, Mark K. Shigenaga & Wayne K. Potts. Nature Communications 4, Article number: 2245 doi:10.1038/ncomms3245.
http://www.nature.com/ncomms/2013/130813/ncomms3245/full/ncomms3245.html

Imágenes:
Terrones de azúcar:

http://www.fullexperimentos.com/estrias-de-azucar/

Ratón:

http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/14853440/Viagra-antes-de-volar-JetLag.html

El maltrato físico en niñas predispone a la obesidad de adultas.

obesidad femenina

Marina Muñoz Cervera –

En ocasiones, la profunda causa subyacente de un estado patológico es difícil de encontrar y dentro de las causas predisponentes de la obesidad, investigadores de la Universidad de Toronto en Canadá, han encontrado que los maltratos físicos en niñas pueden abocar a este padecimiento en las mujeres adultas. La ansiedad y los estados depresivos que acompañan a estas situaciones, así como diversos factores socioeconómicos que rodean a las personas involucradas, predisponen a esta patología, en mujeres. Sin embargo, no se han obtenido los mismos resultados en hombres, posiblemente por las diferencias en los reflejos de adaptación que existen entra ambos géneros (1).

Un artículo publicado en la Revista Jano el 14 de agosto de 2013, refiere que los resultados de la interesante investigación fueron publicados en la revista Obesity Facts, The European Journal of Obesity. Si estáis interesados en leer el artículo completo en inglés, podéis acceder a través del siguiente enlace: Carrying the Pain of Abuse: Gender-Specific Findings on the Relationship between Childhood Physical Abuse and Obesity in Adulthood

El conocimiento de la causa de origen de un trastorno de este tipo es muy importante porque se puede incidir sobre el mismo con las herramientas adecuadas; sin embargo el hecho de que permanezca oculto, solo dificulta el tratamiento y el restablecimiento de la salud. En algunas personas la psicoterapia de apoyo puede ser imprescindible para resolver el problema que subyace y normalmente redunda en el mejoramiento de su obesidad.

Enlaces relacionados:
10 DATOS SOBRE OBESIDAD. Organización Mundial de la Salud.

Fuentes:

(1) Revista Jano “Las mujeres que han sufrido maltrato físico en la infancia son más propensas a ser obesas”. 14 de agosto de 2013. http://www.aesan.msssi.gob.es/AESAN/web/notas_prensa/nota_efsa.shtml

(2) Fuller-Thomson E., Sinclair D.A., Brennenstuhl. Obes Facts 2013;6:325-336 (DOI:10.1159/000354609) http://karger.com/Article/FullText/354609

Imagen: http://www.teinteresa.es/increible/Worksop-localidad-Reino-Unido-obesos_0_964104280.html

El exceso de proteínas en los tres primeros años de vida puede predisponer a obesidad y sobrepeso.

cereales con leche

Marina Muñoz Cervera –

“El equilibrio en la alimentación durante la gestación y los tres primeros años de vida del niño es fundamental para prevenir la obesidad y el sobrepeso posteriores”, así lo manifestaron los expertos reunidos en el Simposio Mediterráneo de la Obesidad organizado recientemente por Danone Baby en Valencia (1).

Más de un centenar de expertos se reunieron y, entre otras opiniones, el Dr. José Manuel Moreno, pediatra de la Unidad de Nutrición del Hospital 12 de Octubre de Madrid, dijo que “la lucha contra la obesidad debe empezar en el periodo periconcepcional, y tiene que ser una tarea continua, que se prolongue a lo largo de toda la vida”; advirtió de que “hay etapas de la vida, sobre todo en los primeros años, que tienen una mayor influencia en la salud posterior”. Así, a juicio de este experto, “cuanto antes se sigan unos hábitos saludables, más salud habrá en un futuro” (1).

La noticia publicada en la Revista Jano el sábado 12 de julio de 2013, refiere también que la obesidad es un problema de salud complejo, en cuya patogénesis influyen tanto factores conductuales como biológicos y psicosociales. Por ello, recomendó el Prof. Gianvincenzo Zuccotti, del Departamento de Pediatría del Hospital Luigi Sacco, de Milán y la Universidad del Estudio de Milán (Italia), “la estrategia de prevención de la obesidad será más efectiva si se lleva a cabo lo antes posible, atendiendo a todos los factores implicados y conociendo bien e interviniendo en los hábitos dietéticos de la población” (1).

Los participantes en esta reunión insistieron también en la utilidad de las formulas de leche infantil. “La leche es muy importante en los 2-3 primeros años de vida: si es materna, mejor; si no es posible, las formulas infantiles son la solución”, señaló el Dr. Moreno. El Prof. Carlo Agostoni, del Departamento de Ciencias Clínicas y Salud de la Comunidad de la Universidad de Milán, señaló, a este respecto, que “la elevada ingesta de proteínas tiene un papel clave en la síntesis de factores que promueven el crecimiento” (1).

De la misma forma, el Prof. Angelo Pietrobelli, de la Unidad de Neonatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Verona (Italia), concretó que “el consumo excesivo de proteínas en el segundo año de vida induce la presencia de una mayor tasa de grasa en la infancia posterior”, recomendando “una apropiada ingesta de proteínas en los primeros años para facilitar un óptimo crecimiento y reducir el riesgo de sobrepeso, obesidad y de enfermedades cardiovasculares en etapas más avanzadas de la vida” (1).

Quizás nos preguntemos después de leer esta noticia ¿qué significa dar un exceso de proteínas a un niño?

Seguramente el pediatra nos podrá contestar con total precisión aportándonos la luz necesaria para equilibrar la alimentación de los niños.

No obstante, ya sabemos que los alimentos eminentemente proteicos son: huevos, leche y derivados lácteos, pescado, carne y legumbres.

Enlaces relacionados:
Las proteínas y sus funciones.
La calidad de las proteínas. Aminoácido limitante.
Relevancia de la nutrición durante el embarazo.
Una Web de Nutrición para futuras mamás: Nutricion Gold.
Obesidad en la infancia: Un problema serio.
10 DATOS SOBRE OBESIDAD. Organización Mundial de la Salud.
Disney aborda el problema de la obesidad infantil: Elimina los anuncios televisivos, de radio e Internet sobre comida basura infantil.
Los científicos están preocupados por las causas y las consecuencias de la epidemia global de obesidad.
Un niño estadounidense se rebeló ante su obesidad.
La crucial importancia de los padres en la prevención temprana de la obesidad infantil.
Obesidad infantil y apnea del sueño.
El desayuno con cereales, a diario, ayuda a reducir la obesidad en niños.

Fuente bibliográfica:

(1) Revista Jano. “Expertos advierten del riesgo de obesidad por un consumo excesivo de proteínas en los tres primeros años de vida”. 12 de julio de 2013.

http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/expertos/advierten/riesgo/obesidad/consumo/excesivo/proteinas/tres/primeros/anos/vida/_f-11+iditem-20147+idtabla-1

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Los riesgos del ayuno, durante el Ramadán, para musulmanes con diabetes.

la meca

Marina Muñoz Cervera –

El Ramadán es el noveno mes del calendario islámico, para los musulmanes es un mes de bendición que incluye la oración el ayuno y la caridad (1).

El significado del Ramadán se remonta a muchos siglos, alrededor del 610 d.C. Fue durante este período, en el noveno mes del calendario lunar, cuando los musulmanes creían que Dios relevaría los primeros versos del Corán, el libro sagrado del islam (1).

Según el islam, un comerciante llamado Mahoma estaba caminando en un desierto cerca de La Meca, en la actual Arabia Saudí. Una noche, una voz del cielo le llamó. Era la voz del ángel Gabriel, quien dijo que Muhammad había sido elegido para recibir la palabra de Dios. En los días siguientes, Mahoma predicó los versos que serían transcritos para componer el Corán. Ramadán es, por tanto, el período en el que los musulmanes pueden unirse a las enseñanzas del Corán (1).

Durante un mes, millones de personas practican el ayuno desde el alba hasta que se pone el sol (2). El ayuno es unos de los cinco pilares del islam, los demás son: la «Shahada» o «testimonio» que dice «doy fe de que no hay más divinidad que Dios, y de que Mohamed es el mensajero de Dios», las cinco oraciones diarias o «salat», el «azaque» o limosna para los necesitados de un mínimo del 2,5% de los beneficios anuales, y la peregrinación a La Meca o «Haj» al menos una vez en la vida (3).

Según declaraciones de Saif Ben Abdennour, musulmán y responsable de Asuntos Culturales del Centro Cultural Islámico de Madrid, publicadas en Web Islam en el año 2010, El Ramadán demuestra al ser humano que nada es imposible”, es “un paréntesis en la vida de un musulmán”, ya que cambia la rutina diaria y le permite “reflexionar y evaluar su comportamiento durante el año”. Añade que el periodo de ayuno gira en torno al sacrificio, a través del cual se obtiene una gran recompensa espiritual, a la vez que paz interior. “Es una muestra de amor hacia Dios; lo haces por él y por nadie más” afirma. Este mes, además, les sirve para acercase al sufrimiento que sienten las personas que pasan hambre en el mundo (4).

El Ramadán del presente año 2013 comenzará el 9 de julio y terminará en torno al 7 (5) u 8 de agosto (6).

En España, 1,67 millones de musulmanes están llamados al ayuno durante el mencionado periodo de tiempo.

La Revista Jano publicó el 5 de julio, un artículo, al que podéis acceder a través de siguiente enlace, Expertos recuerdan a los diabéticos musulmanes el riesgo de ayunar, y nos explican que los principales riesgos son los siguientes: “Los pacientes diabéticos que toman fármacos con capacidad hipoglucemiante, que decidan ayunar y, por tanto, no ingieran alimentos durante horas, pueden sufrir complicaciones agudas como hipoglucemias e hiperglucemias y, en casos extremos, una situación de gravedad que requiera el ingreso hospitalario”, según el Dr. Josep Franch, médico de familia del Centre de Salut Raval Sud (Barcelona) (6).

Aunque se trata de una decisión personal, ésta debe tomarse con el consejo y el apoyo del médico. Según Ángel Cabrera, presidente de FEDE, “con la llegada del Ramadán, las personas musulmanas diabéticas que practican el ayuno deben extremar las precauciones, para no agravar su estado de salud. Pero lo fundamental, antes de nada, es trasladar a su médico su intención de ayunar, para recibir una orientación, ya que cada caso requiere siempre una individualización, sobre todo teniendo en cuenta su tratamiento: si es con insulina, o si es mediante alimentación y antidiabéticos orales” (6).

Desde el punto de vista de los profesionales sanitarios, la mayoría de los pacientes con diabetes están exentos de hacer ayuno. Ayunar es una decisión personal, que debes hablar con tu médico al menos 1 ó 2 meses antes de que el Ramadán comience (7).

En la Web MSD hay un folleto informativo a disposición del público, titulado: La diabetes y la realidad del ayuno durante el Ramadán: Folleto informativo para pacientes con diabetes tipo II., diseñado para ayudar con consejos prácticos sobre el ayuno durante el Ramadán (8).

El Folleto contempla entre otros muchos aspectos los siguientes (8):

¿Cuáles son los riesgos que tiene que considerar una persona con
diabetes tipo 2 antes de ayunar?

Hipoglucemia y sus síntomas: El ayuno puede afectar a su glucemia porque no está comiendo durante el día. La hipoglucemia, o la baja glucemia, se producen cuando el nivel de glucosa en la sangre disminuye demasiado como para cubrir las necesidades del cuerpo. Los largos periodos entre las comidas y ciertos medicamentos para la diabetes pueden aumentar el riesgo de hipoglucemia durante el ayuno. Por lo tanto, es importante comprobar su glucemia con más frecuencia durante el ayuno. El formulario del Seguimiento de la Glucemia que encontrará en este folleto le ayudará a registrar esta información para poder compartirla con su médico (8).

Los síntomas de hipoglucemia en los pacientes con diabetes tipo 2 pueden ser desde leves hasta graves y pueden incluir (8):

– Confusión
– Mareos
– Somnolencia
– Aceleración del ritmo cardíaco

¿Por qué es importante prevenir la hipoglucemia?

Es importante prevenir la hipoglucemia porque puede producir graves consecuencias médicas. Si no se trata, la hipoglucemia puede llevar a una pérdida de conocimiento, convulsiones o crisis, que requieren tratamiento de emergencia (8).

Y para terminar esta entrada, solo comentaros que, según Saif Ben Abdennour, existen situaciones especiales en las que se permite no practicar el Ramadán. Hablamos, por ejemplo, de ancianos, enfermos, mujeres embarazadas y todas aquellas personas cuyo estado de salud no se lo permita (4).

Fuentes bibliográficas:

(1) Ramadán. Escuelapedia, Información didáctica.
http://www.escuelapedia.com/ramadan/
(2) Ramadán. http://es.wikipedia.org/wiki/Ramad%C3%A1n
(3) ABC.es “Los deberes del musulmán en Ramadán” 07-07-2013.
http://www.abc.es/sociedad/20130707/abci-deberes-musulmanes-ramadan-201307052137_1.html
(4) A. de la Fuente. Web Islam. “El Ramadán, una escuela de disciplina y paciencia para el musulmán” 18-07-2010.
http://www.webislam.com/noticias/56117-el_ramadan_una_escuela_de_disciplina_y_paciencia_para_el_musulman.html
(5) About.com Islam. “When is Ramadán 2013”.
http://islam.about.com/od/calendar/f/2013ramadan.htm
(6) Jano, Medicina y humanidades. “Expertos recuerdan a los diabéticos musulmanes el riesgo de ayunar”. 5 de julio de 2013.
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/expertos/recuerdan/diabeticos/musulmanes/riesgo/ayunar/_f-11+iditem-20100+idtabla-1″.
(7) MSD.”La diabetes y la realidad del ayuno durante el Ramadán. Información para pacientes con diabetes tipo II”.
http://www.msd.es/pacientes/diabetes_ramadan.html
(8) MSD. Federación de Diabéticos Españoles. “La diabetes y la realidad del ayuno durante el Ramadán” Folleto informativo para pacientes con diabetes tipo II.
http://www.msd.es/documentos/pacientes/folleto_ramadan.pdf

Imagen:
Ramadán. Escuelapedia, Información didáctica. http://www.escuelapedia.com/ramadan/