Archivo de la etiqueta: sodio

Otros minerales esenciales.

minerales

– Marina Muñoz Cervera –

Los minerales esenciales son imprescindibles para que nuestro organismo funcione bien.

Hemos visto los minerales, que causan carencias con más frecuencia en el mundo (calcio, hierro, yodo y zinc). En esta entrada, vamos a conocer, un poco, de otros minerales, también esenciales, y cuyas deficiencias son causa de trastornos o enfermedades.

Sigue leyendo

Alimentación sana según la OMS.

copa de frutas surrealista
– Marina Muñoz Cervera –

Una alimentación sana es el mejor recurso para evitar todas las formas de malnutrición y sus enfermedades asociadas.

No solo nos protege de enfermedades físicas, también emocionales.

Sigue leyendo

El Sodio y su deficiencia.

hiponatremia

– Marina Muñoz Cervera –

Con una alimentación variada y equilibrada tenemos asegurado el aporte diario de sodio.

El sodio que tenemos en el organismo procede fundamentalmente de los alimentos y de la sal de mesa utilizada como condimento.

Sigue leyendo

El Sodio y su presencia en los alimentos.

Na

– Marina Muñoz Cervera –

Algunos alimentos de consumo cotidiano nos aportan una alta cantidad de sodio.

El sodio es un mineral necesario para la existencia, pero tanto su defecto (hiponatremia) como su exceso (hipernatremia) son realmente problemáticos.

En la sociedad actual los excesos en el consumo de sodio están siendo causa de serias enfermedades como la hipertensión arterial, cardiovasculares, entre otros serios procesos patológicos, pero ¿a qué se debe ésto?.
Sigue leyendo

El Sodio y su importancia en la nutrición.

corazon

– Marina Muñoz Cervera –

El sodio junto al potasio y el cloro son los electrolitos de mayor importancia nutricional.

El sodio es un macromineral, es decir, necesitamos cantidades diarias del orden de miligramos para que nuestras necesidades nutricionales estén cubiertas, requerimos aproximadamente de 400 a 500 miligramos, al día, de este electrolito.
Sigue leyendo

Algunas claves para reducir el consumo de sal.

caricatura
– Marina Muñoz Cervera –

La recomendación actual para el consumo de sal es de menos de 5 gramos al día (aproximadamente 2 gramos de sodio).

Este producto, imprescindible para la vida, da sabor a los alimentos, pero también es utilizada para prolongar la conservación de alimentos procesados.

Un artículo publicado por Infosalus en el año 2014, explicaba los aspectos clave para orientarnos a reducir su consumo. Jordi Salas-Salvadó, Catedrático de Nutrición de la Universidad Rovira i Virgili en Tarragona y del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Obesidad y Nutrición (CIBERON), nos informa sobre este tema y, mencionaba, entre otros, los siguientes:

1.- Los efectos perjudiciales de la sal en exceso que consumimos no se pueden contrarrestar con ningún otro factor de la alimentación o estilo de vida y mucho menos bebiendo más agua, ya que ello nos podría aumentar la tensión arterial.

2.- En cada país las costumbres son distintas y por tanto, las principales fuentes de sal son variables. El experto informa que, en España, los alimentos que más sal aportan al consumo diario son los embutidos y los cereales. En otros ámbitos, en los que el consumo de embutidos es inferior, podemos comprobar la cantidad de sodio que contienen los alimentos procesados consumidos, aperitivos salados, salsa de soja, queso, aceitunas, etc. además de algunos alimentos de sabor dulce que también contienen sal o bien sodio como conservante.

3.- La sal no solo es un condimento que da sabor, también es un conservante. La podemos encontrar en muchísimos productos procesados, sopas de sobre, salsas, salazones, latas de pescado envasado, etc. También se utiliza como conservante en medicamentos.

4.- Cuidado con los aperitivos, son normalmente salados y suelen aumentar nuestra necesidad de consumir bebidas. Recomienda incluir alguna verdura asada y aliñada con limón.

5.- Reducir el consumo de sal en la cocina de forma paulatina para ir acostumbrando al paladar al sabor natural de los alimentos que contienen de forma natural sodio, en mayor o menor medida.

6.- Las bebidas contienen sal, el agua mineral tiene sodio al igual que la del grifo, en cantidades que varían según el país en el que vivamos. También las bebidas energéticas destinadas a deportistas son ricas en sodio. De ahí la necesidad de comprobar su existencia a través de la información nutricional del producto.

“Jordi Salas- Salvador Salas-Salvadó refiere que un estudio de la Universidad Complutense de Madrid de 2011, analizó la secreción urinaria de sodio en adultos españoles y que concluyó que ésta alcanzaba los 9,8 gramos por persona y día”.

“Los datos son mayores en otras áreas del mundo como Asia Central, con 13 gramos, el este de Asia, con 11 gramos, o América Latina con 10 gramos. En otros países europeos el consumo es similar al de España con cifras como los 10 gramos y los 9 gramos para los países del este y del centro, respectivamente”.

Vemos que las cifras duplican las cantidades recomendadas y merece la pena que pongamos empeño en saber cuánta sal comemos y de dónde procede para poder actuar sobre nuestro consumo y minimizarlo.

Parece ser que la sal puede resultar adictiva, según nos contaba un artículo publicado por ABC Salud, y alertaba sobre ese aspecto comparando su acción adictiva con el de la cocaína.

Según nos dicen en el mismo, la sal provoca un exceso de dopamina y orexina e incrementa así la sensación de placer y recompensa.

No podemos olvidar que la mayor parte de los alimentos contienen sodio de forma natural, luego la cantidad que consumimos procedente de productos procesados y la que añadimos en la cocina, se suma.

¿Qué nos dice la OMS?

La OMS, en el año 2018, mantiene la cantidad de sal a 5 gramos al día, ya que la mencionada reducción mejora las enfermedades cardiovasculares. Los datos demuestran que un menor consume de sal, disminuye significativamente la tensión arterial en los adultos.

También, nos dice que el sodio no solo se encuentra en los alimentos salados. Está presente, de forma natural, en muchos alimentos, como la leche, nata, huevos, carne, mariscos, etc.

Y, en mucha mayor cantidad en alimentos procesados. Para detectar su presencia, solo tenemos que leer la etiqueta de información nutricional.

Entradas relacionadas:

La sal “invisible” ¿dónde está?

Fuentes:

– Infosalus, Europa Press. “Reducir la sal: objetivo mundial”. 28 de marzo de 2014.
http://www.infosalus.com/nutricion/noticia-reducir-sal-objetivo-mundial-20140328162036.html
– ABC Salud. “La sal tan adictiva como la cocaína”. 17 de marzo de 2014.
http://www.abc.es/salud/noticias/20140306/abci-droga-adictiva-cocaina-201403061109.html
– Organizáción Mundial de la Salud. OMS. “Reducir la ingesta de sodio para reducir la tensión arterial y el riesgo de enfermedades cardiovasculares en adultos”. Última actualización: 31 de octubre de 2018.

Imagen:

La caricatura que ilustra esta entrada es de autoría propia e incluye la siguiente imagen:

http://celiaquitos.blogspot.com/2012/02/haciendo-amigos-en-el-super.html

Última revisión: 02-11-18

Las aceitunas: mejor pocas que muchas.

ilustracion de vector
– Marina Muñoz Cervera –

La aceitunas son frutos oleaginosos que se consumen procesados.

Las aceitunas se comen como aperitivo de forma corriente, y podemos ver en ellas un alimento de origen vegetal que resulta sabroso y es fácil de consumir.

Nos aportan alguna cantidad de vitaminas, sobre todo precursores de la vitamina A, también contienen minerales, fundamentalmente potasio, calcio, magnesio, fósforo, un poco de hierro, yodo y una gran cantidad de sodio, que depende del tipo de proceso al que han sido sometidas para convertirlas en un fruto comestible. Tienen grasas, mayoritariamente monoinsaturadas (ácido oleico), fibra y una pequeña cantidad de proteínas.

Su aporte energético se basa en su contenido en grasas, pues no tienen casi glúcidos o hidratos de carbono. Serían, por tanto, frutos oleaginosos, como ya podemos imaginar porque de ellas se obtiene el aceite.

A pesar de sus virtudes nutricionales, las aceitunas se comen con aliño, es decir, siempre son procesadas, ya sea de forma casera o industrialmente, ya que el sabor tan amargo que tienen en su origen, nos impide su consumo.

Este sabor es debido, fundamentalmente, a su contenido en un polifenol llamado oleuropeína y para reducir su hidrólisis se tratan los frutos con hidróxido de sodio. Hay procesos caseros que no quitan del todo el principio amargo, ya que en pequeñas cantidades tiene una alto poder antioxidante y preparan las aceitunas con especies y esencias que son digestivas.

Sin embargo, no podemos olvidar que la sal puede resultar adictiva y las recomendaciones de la OMS nos indican que debemos reducir su consumo a menos de 5 gramos al día.

Aceitunas, mejor pocas que muchas, por su elevado contenido en sodio.

Lope de Vega, uno de los mejores dramaturgos y poetas del Siglo de Oro español (XVI), nos dejó en su comedia “Un villano en su rincón”, Acto tercero, un legado sobre la aceituna:

Ay fortuna,
cógeme esta aceituna!
Aceituna lisonjera
verde y tierna por defuera,
y por dentro de madera,
¡fruta dura e importuna!
¡Ay fortuna,
cógeme esta aceituna!
Fruta en madurar tan larga
que sin aderezo amarga;
y aunque se coja una carga,
se ha de comer sola una.
¡Ay fortuna,
cógeme esta aceituna!

Podemos ver como hace casi 4 siglos, ya sabían que de aceitunas solo debía comerse una y, como mucho, dos.

Fuente:

– Lope de Vega Carpio. El Villano en su rincón.
http://www.comedias.org/lope/vilrin.html

Imagen:
ID: 21956523_s Copyright (c) 123RF Stock Photos

Última revisión: 08-11-18

La sal “invisible” ¿dónde está?

signos de interrogacion

-Marina Muñoz Cervera –

Menos sal, más salud.

Nos dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) que superamos con creces las cantidades de sal recomendadas para el consumo diario. Para evitar esto, podemos no utilizar más de 5 gramos de sal común diario (máximo saludable fijado por este Organismo) en el sazonado de alimentos y podemos limitar aquellos productos que de por sí son salados, pensando que estamos haciendo lo correcto. Sin embargo, con las medidas anteriores no conseguimos reducir nuestro consumo de sal sin saber en qué productos procesados se encuentra disfrazada como conservante.

ABC Salud publicó un artículo el 10 del presente mes, en el que recoge las declaraciones de la Dra. Nieves Martell, Presidenta de la Sociedad Española de Hipertensión (SEH) y Jefa de Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. En el mismo podemos leer que esta experta recomienda para reducir el consumo de sal utilizar como mucho gramo y medio diario en la cocina, optar por alimentos frescos, y pensar que los procesados tienen que restringirse a una toma al día.

Según refiere la Dra. Nieves Martell, el 80% de la sal que consumimos es la denominada “oculta” o “invisible” y esta denominación se debe a que se encuentra camuflada en medicamentos y alimentos procesados. De ahí la importancia de leer el etiquetado de los alimentos y la composición de los medicamentos, puesto que normalmente viene indicada la cantidad de “Sodio” y si multiplicamos la cifra que encontremos por 2,5 obtendremos la cantidad de sal que nos aportan cada uno.

Productos como: cereales de desayuno, jamón cocido, pizza, queso fresco, pan de molde, etc. contienen sodio como conservante y estamos comiendo sal sin darnos cuenta.

En algún momento leí que mientras más productos procesados se consumen más cerca se está de la muerte. Esta frase cobra sentido si pensamos en los conservantes, colorantes y demás aditivos que contiene cada unos de ellos. La sal en exceso no es inocua y eso lo sabemos todos; el problema radica en el sodio que contiene. Podemos encontrarnos con serios problemas de salud, como la hipertensión y enfermedades cardiovasculares relacionadas con la anterior, infartos, anginas de pecho, ictus, hemorragia cerebral, además de insuficiencia renal o deterioro cognitivo.

Enlaces relacionados:

Nuestro consumo de sal duplica la cantidad recomendada por la OMS.
Menos consumo de sal en el Continente Americano.
“Empecemos desde el principio” ¿Qué comemos?

Fuente:

Cristina Garrido. ABC Salud. “La sal que ocultan los alimentos”. 10 de febrero de 2014.
http://www.abc.es/salud/noticias/20140210/abci-saloculta-alimentos-201402071749.html

Última revisión: 02-11-18