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El grano de Amaranto, un “cereal” peculiar.

cultivar amaranthus

-Marina Muñoz Cervera –

El amaranto es un cereal que no pertenece a las familia de las gramíneas.

El amaranto es una planta autóctona de América, domesticada y cultivada hace más de 4000 años; los hallazgos arqueológicos indican que las semillas y hojas fueron consumidas por habitantes prehistóricos mucho antes del proceso de domesticación, ya que en las regiones tropicales y subtropicales era una planta importante de recolección. Tuvo relevancia en la época pre-hispánica y actualmente está retomando auge, por su excelente calidad nutritiva y amplia adaptación, incluso en ambientes desfavorables.

Se cultiva tanto en América como en Asia y África.

Pertenece a la familia de las amarantáceas con 70 géneros y más de 850 especies, pero nos referimos concretamente al género Amaranthus, dentro del cual se diferencian las 4 especies que se cultivaban en la época prehispánica, “hypochondriacus” y “cruentus” de Mesoamérica y “caudatus” y “edulis” de los Andes.

Se le conoce comúnmente como Amaranto en español; Amaranth en inglés; Kiwicha, Achita, Coyo y Achis en Perú; Coimi,  Inca pachaqui o grano inca en Bolivia; Sangorache, Ataco o Quinua de Castilla en Ecuador; Alegría y Huanthi en México; Millmi en Argentina; Rejgira, Ramdana o Eeerai en India.

La planta se cultiva tradicionalmente sobre los 2500 a 3500 sobre el nivel del mar, sin embargo se han encontrado excelentes resultados en los cultivos sobre el nivel del mar y en zonas tropicales.

¿Qué papel desempeña el amaranto en nuestra alimentación y nutrición?

Los granos o semillas de amaranto son cereales, no obstante, al pertenecer a una familia botánica diferente de los cereales clásicos (gramíneas), se le suele llamar “pseudocereal” como en el caso de quinua, que pertenece a la subfamilia Chenopodioideae de las amarantáceas. Luego ambos granos, amaranto y quinua, son de la misma familia.

Cada 100 gramos de amaranto aporta 71,8 gramos de carbohidratos, 12-19 gramos de proteínas y 6,1-8,1 gramos de lípidos o grasas (sobre todo del tipo mono y poliinsaturadas como ácido oleico y linoleico). Su contenido energético es algo mayor que el de los demás cereales como el arroz, maíz, trigo, etc. siendo de 391 kilocalorías.

Su cuantía proteica se asemeja a la del trigo, pero su aminoácido más limitante, es decir, el más escaso, es la leucina, sobre todo en la especie “caudatus”, lo que origina que solo se aproveche el 70% del su contenido total proteico. Es más rico en grasas que los demás cereales.

Contiene minerales como magnesio, calcio y hierro y vitaminas como la A, niacina y C.

El amaranto tiene múltiples usos en la alimentación humana:

– El grano entero o molido en forma de harinas, ya sea tostada, reventada o hervida. Con los granos enteros o molidos se puede preparar desayunos, sopas, postres, papillas, tortas, budines, bebidas refrescantes y otros. Los granos reventados se consumen mezclados con miel de abejas, miel de caña o chocolate, dándole diferentes formas en moldes de madera o metálicos a las que se conoce como turrones de kiwicha en Perú, “alegría” en México y “tadoos” en India. En Nepal, las semillas de amaranto son consumidas como mazamorra llamada “satoo” o la harina se convierte en un alimento llamado “chappatis”. En México se prepara con las semillas “tostadas”, molidas o enteras, el conocido plato denominado “atole” y “pinole”, que es una especie de mazamorra, del mismo modo se elaboran los tamales con harina de maíz, tallos y hojas de amaranto picadas, potaje conocido desde la época prehispánica con los nombres de “vauquilitl”, “hoauhquilitl” en México. En Estados Unidos de América del Norte se prepara con la harina de amaranto panes de consistencia esponjosa aprovechando sus buenas condiciones para el horneado.

– Las hojas tiernas se utilizan como sustitutas de las hortalizas de hoja. Se pueden hervir, licuar y obtener puré. Las hojas enteras y mezcladas con patatas o papas pueden ser consumidas directamente teniendo un sabor y aroma muy característico, agradable y peculiar. También las hojas enteras son utilizadas directamente en las sopas, esto se denomina en la zona andina “jatacco”.

La semilla de amaranto es impulsada por las autoridades Mexicanas que incentivan su consumo. De la planta pueden obtenerse dulces, granolas y harinas, cereales enriquecidos, concentrados, almidones, aceites y colorantes del amaranto. Es utilizada también como ínsumo en los sectores de alimentos y bebidas y como materia prima de sectores industriales.

Como hemos visto, esta planta no tiene desperdicio y, además de ser ornamental, nos da un cereal que puede ser utilizado como una variedad más en nuestra alimentación, teniendo en cuenta que proporcionará energía de duración prolongada.

Fuentes:

– Dr. Angel Mújica. “El cultivo del amaranto”. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Universidad Nacional del Altiplano (UNA) Puno (Perú), Universidad de Concepción (UDEC) Chillán (Chile).1997

– Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Agronoticias América Latina y El Caribe. “Las autoridades mexicanas incentivan el consumo de amaranto”. HOY Tamaulipas, México, 13-7-2011.
http://www.fao.org/agronoticias/agro-noticias/detalle/es/c/82084/?dyna_fef[backuri]=21176

Imágenes:

La imagen que ilustra esta entrada es una composición basada en las siguientes:

http://www.21food.com/products/kiwicha-quot;nutrarfoodsquot;-335108.html
http://lakiwichadefrancisco.blogspot.com/

Los recursos fitogenéticos de la humanidad.

granos

– Marina Muñoz Cervera –

Reunida en Roma en su 14ª Sesión Ordinaria, la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura de la FAO (CRGAA) aprobó el jueves, 18 de abril de 2013, las Normas de bancos de germoplasma de recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura (1).

El Presidente de la CRGAA, Brad Fraleigh, calificó estas normas como “un logro importante” para la conservación actual y futura de la diversidad vegetal para la seguridad alimentaria y nutricional. “Estas normas -dijo- serán de gran valor para crear de oportunidades de financiación para los bancos de germoplasma, así como para aumentar el uso de estos valiosos recursos” (1).

La Comisión CRGAA  es el único órgano intergubernamental que aborda de forma específica todas las cuestiones relacionadas con los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura a nivel mundial (2).

Es un foro permanente en el que los gobiernos debaten y negocian asuntos de interés en relación con los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura (3).

Sus principales objetivos son garantizar la conservación y la utilización sostenible de los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura, así como la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización para las generaciones presentes y futuras. Trata de alcanzar un consenso internacional en esferas de interés mundial por medio de negociaciones (3).

La CRGAA se estableció originalmente en 1983 como Comisión de Recursos Fitogenéticos en la Conferencia de la FAO (Resolución 9/83), para ocuparse de asuntos relativos a los recursos fitogenéticos. En 1995 se amplió su mandato (Resolución 3/95) para abarcar todos los componentes de la agrobiodiversidad de interés para la alimentación y la agricultura. En consecuencia, se le cambió el nombre a Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura (CRGAA). En la actualidad son miembros de la CRGAA 160 países y la Unión Europea. La Comisión está abierta a todos los Miembros y Miembros Asociados de la FAO que lo soliciten (3).

“Las Normas de bancos de germoplasma aprobadas por dicha Comisión, son voluntarias, pero tienen un valor y una utilidad universales para guiar la gestión de los bancos de genes de semillas, ya sean de germoplasma mantenido en colecciones sobre el terreno, o conservado a través de criopreservación y cultivo in vitro. Las normas se desarrollaron en respuesta a los nuevos avances técnicos y el aumento de la cobertura de las colecciones de diversidad vegetal. Una aplicación sistemática de estas normas requerirá la movilización de recursos financieros para mejorar las competencias profesionales de los países en desarrollo” (1).

“Los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura juegan un papel crucial en la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia seguros y los servicios ambientales. También desempeñan un papel vital en permitir a los cultivos, el ganado, los organismos acuáticos y los árboles de los bosques resistir las condiciones asociadas al cambio climático” (2).

“Garantizar la seguridad alimentaria en el contexto del cambio climático es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad” (2).

Fuentes:

(1) FAO Centro de Prensa. Normas para los bancos de genes de recursos fitogenéticos: un logro importante. 19 de abril de 2013.
http://www.fao.org/news/story/es/item/174861/icode/
(2) FAO Centro de prensa. El patrimonio genético mundial es crucial para la supervivencia de la humanidad. 15 de abril de 2013.
http://www.fao.org/news/story/es/item/174344/icode/
(3) FUCEMA Fundación para la Conservación de las Especies y el Medio Ambiente.BASE DE INFORMACIÓN SISTEMA AMBIENTAL INTERNACIONAL ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN (FAO). Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura.
http://www.fucema.org.ar/old/sistema/organismos/fao/comision_rrgg.htm

Imagen: http://www.pregonagropecuario.com.ar/assets/images/upload/semillas_diversas.jpg
Origen: http://www.pregonagropecuario.com.ar/cat.php?txt=3602

Mazorcas de maíz.

maíz

Imagen ID: 10312354_s
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Alimentos variados.

frutas, verduras y cereales

Fuente: http://cepesrural.lamula.pe/wp-content/blogs.dir/4054/files/2011/03/distribucion-alimentos.jpg