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El sobrepeso en hombres de 50 años predispone más a piedras en el riñón.

sobrepeso

– Marina Muñoz Cervera –

Las piedras renales se asocian con escasez de líquidos, verduras y frutas y ricas en proteínas y sodio.

El consumo excesivo de proteínas «pasa factura» a nuestra salud y, en este caso, una investigación demuestra que la mediana edad, sobre todo en varones, es un factor predisponente al padecimiento de litiasis renal.

Nos habla del trabajo liderado por el jefe de la Unidad de Litotricia Renal y Endourología de la Clínica La Luz (Madrid – España), Enrique Pérez-Castro, la Revista Jano.

En el amplio estudio participaron 9.681 pacientes de 32 países, pertenecientes a 114 centros sanitarios, a los que se realizó un seguimiento de un año. Observándose que el 66,3% de los pacientes con piedras en el riñón pertenecían al sexo masculino con una edad media de 49 años frente a un 33,7% de mujeres. Y los afectados tenían un IMC de 26,7 (el IMC normal es igual o inferior a 25), es decir, presentaban sobrepeso moderado.

Observaron, también, que las personas que sufren de múltiples cálculos renales suelen tener mayores índices de sobrepeso (27,4) además de otras patologías asociadas como hipertensión, diabetes, etc.

Como vemos, la mal llamada «curva de la felicidad» puede ser la causa principal de un dolor intenso en la zona del riñón que puede extenderse hacia el abdomen y, a veces, hacia los genitales.

La barriga de la mediana edad no es más que grasa acumulada y, aunque en algunos tiempos, se ha asociado con un estilo de vida abundante y dichoso, hoy en día, sabemos que nada más lejos de la realidad, puesto que ese sobrepeso predispone a múltiples patologías.

Entradas relacionadas:

Antropometría: IMC y otros índices.
Riesgos del consumo excesivo de proteína animal en personas de mediana edad.
Las consecuencias para la salud de 5 kg de sobrepeso.

Fuentes:

– Revista Jano. «Los hombres en torno a los 50 años y con sobrepeso, principales candidatos a tener piedras en el riñón». Jano.es, 17 de marzo de 2014.
– European Urology.
DOI: 10.1016/j.eururo.2014.01.011

Imagen:

http://www.la-razon.com/sociedad/asi_va_la_vida/adultos-sobrepeso-mayoria-Brasil-estudio_0_1895810495.html

Última revisión: 10-01-19

¿Estamos expuestos a la comida rápida? ¡Cuidado!

comida chatarra

– Marina Muñoz Cervera –

El ambiente que nos rodea es determinante en nuestra alimentación.

Si vivimos en una zona rodeada de comida poco nutritiva  de fácil adquisición,  pasamos todos los días por establecimientos de venta de comida de este tipo  o trabajamos en algún lugar donde abunde la también llamada «fast food», la tentación está muy cerca de la mano y puede ser difícil zafarse de su consumo, por falta de tiempo y/o por apetencia desmesurada.

Un estudio publicado en «BMJ» demuestra que existe una asociación positiva entre el aumento del Índice de Masa Muscular y la exposición ambiental a este tipo de comida. Es decir, las personas que están expuestas a un ambiente en el abunda la comida rápida, también conocida como «basura» (pizzas, hamburguesas, salchichas, pasteles, etc.) podrían tener una mayor predisposición al sobrepeso y a la obesidad.

Sobre este trabajo, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Cambridge, nos informa ABC Salud, hoy 14 de marzo de 2014, y refiere que «el estudio ha examinado la relación entre la exposición a establecimientos de comida rápida y su consumo, el índice de masa corporal (IMC) y el riesgo de sobrepeso u obesidad. Se utilizaron los datos del Estudio Fenland -una población de cohortes de adultos 29-62 años de edad en 2011-. En total disponían de datos sobre 10.452 participantes, aunque solo 5.442 participaron en este trabajo. Sólo se incluyeron los adultos que trabajan fuera del hogar».

«Además de los establecimientos de comida rápida cercanos al domicilio y al lugar de trabajo, el estudio también tuvo en cuenta los situados en la ruta entre el hogar y el trabajo. Asimismo tuvieron en cuenta otros factores asociados con el riesgo de la obesidad: edad, sexo, ingresos económicos, educación, tener vehículo propio, consumo total de energía, de tabaco y gasto energético con actividad física».

«Los resultados mostraron que los individuos que más estaban expuestos a establecimientos de comida para llevar, tanto en el trabajo, como en el domicilio como en el trayecto entre ambos, consumía 5,7 gramos más por día en comparación con el grupo de personas menos expuesto a la comida para llevar. La relación entre el índice de masa corporal (IMC) y la exposición a establecimientos de comida para llevar es igualmente coherente».

«Este tipo de estudio de población no puede demostrar una relación causal entre los ambientes y la obesidad. Sin embargo, los investigadores encontraron una contribución ambiental al consumo de alimentos para llevar y el índice de masa corporal así como las probabilidades de ser obesos«.

Podéis acceder al trabajo, publicado el 13 de marzo del presente año, a través del siguiente enlace:

Associations between exposure to takeaway food outlets, takeaway food consumption, and body weight in Cambridgeshire, UK: population based, cross sectional study.

Quizás tendríamos que discriminar si queremos alimentarnos con comida nutritivas o con «olores», «imágenes» e «ideas» como sugiere Michael Polland, periodista especializado en alimentación.

Entradas relacionadas:
Expertos piden a los Gobiernos que frenen el consumo de comida rápida.

Fuentes:

– BMJ 2014;348:g1464
«Associations between exposure to takeaway food outlets, takeaway food consumption, and body weight in Cambridgeshire, UK: population based, cross sectional study».
http://www.bmj.com/content/348/bmj.g1464

– S. Gutiérrez. ABC Salud. «La «comida rápida» en nuestro entorno favorece el sobrepeso y la obesidad». Madrid, 14 de marzo de 2014.

http://www.abc.es/salud/noticias/20140314/abci-comida-basura-201403131831.html

– Miguel Ayuso. El Confidencial. «La comida ha sido manipulada para que sea adictiva y resulte difícil dejar de comer». 12 de marzo de 2014.
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-03-12/la-comida-ha-sido-manipulada-para-que-sea-adictiva-y-resulte-dificil-dejar-de-comer_100236/

Imagen:
La imagen que ilustra esta entrada es una combinación de las siguientes:

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Última revisión: 10-01-19

Antropometría: IMC y otros índices.

cinta metrica

bascula

-Marina Muñoz Cervera-

La antropometría utiliza las medidas corporales para determinar  la composición del cuerpo. La altura y el peso son los índices más faciles de medir, en los adultos su relación es casi lineal (1).

Paul Pierre Broca, médico, anatomista y antropólogo francés (1824-1880) (2) creó una fórmula simple: altura (en cm) – 100= peso normal. Si se calcula entre el 10 y el 15% de ese peso normal y se le resta del total, obtenemos el denominado «peso ideal». Estos cálculos, hoy en día, resultan antiguos e imprecisos por lo que están en desuso.

El Índice de Masa Corporal (IMC) refleja una medida antropométrica más precisa y se calcula dividiendo  el peso corporal en kg por el cuadrado del altura en metros: Peso (kg)/altura (m)² y por ello su expresión es:  kg/m².

La clasificación que la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace con respecto al IMC, es la siguiente (3):

claficacion indice de masa corporal

El IMC es el valor estándar actual  que se emplea para evaluar el peso corporal porque se correlaciona bastante bien con la grasa corporal total. Sin embargo no sólo es la grasa lo que determina el peso del cuerpo, también los músculos, el agua extracelular y la masa ósea contribuyen a aumentar el peso corporal. Por ejemplo, los deportistas  suelen tener un IMC bastante alto sin depósitos de grasa abundantes.

Para resolver esta imprecisión se debe medir la grasa subcutánea. En teoría esto podría llevarse a cabo con ecografía o espectroscopia infrarroja. Sin embargo, en la práctica cotidiana se comprobó la utilidad de la medición del espesor del pliegue corporal con plicómetros de precisión. De los cuatro pliegues cutáneos más empleados  el situado sobre el músculo tríceps es el más accesible y es el que se puede determinar con mayor confiabilidad. Los errores en la medición del espesor del pliegue cutáneo pueden deberse a una distribución heterogénea  de la grasa corporal.

Hay otra medición, la relación entre la cintura y la cadera, que toma en cuenta esta fuente de error.

La circunferencia de la cintura  se mide en posición de pie entre el extremo inferior de la última costilla y el extremo superior de la pelvis.

La circunferencia de la cadera se mide a nivel de los trocánteres mayores ( más o menos en la parte media de los glúteos).

Una relación de cintura/cadera superior a 0,88 en mujeres y a 1 en los hombres, indica una «distribución androide» de la grasa abdominal, que se asocia especialmente con complicaciones cardiovasculares y otras enfermedades. Si la relación es baja predomina un «patrón ginecoide» que se asocia con menor riesgo para la salud.

La relación entre las medidas de la cadera y la cintura representa una herramienta particularmente útil para determinar si es necesario reducir el peso corporal en casos de sobrepeso moderado (1).

Como hemos visto, disponemos de varios recursos para saber si nuestro peso está dentro de los límites, considerados saludables y es conveniente coger un metro, una báscula, un bolígrafo y una calculadora, de cuando en cuando, para comprobar si nos mantenemos dentro de los valores normales.

Fuentes:

(1) Biesalski – Grimm. Composición corporal: Antropometría. Nutrición Texto y Atlas. Editorial Médica Panamericana. Madrid 2009.

(2) http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Broca

(3)  http://www.who.int/features/factfiles/obesity/es/index.htm

Imágenes:

http://t2.uccdn.com/images/8/8/4/img_como_efectuar_mediciones_de_la_cintura_1488_orig.jpg

http://4.bp.blogspot.com/_UQtfD7ytQ3U/TTMjdiGwoJI/AAAAAAAAACo/vwphhcjaOVM/s320/blog_dieta_bascula.jpg