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El chuño andino o papa milenaria: un tubérculo con futuro.

agricultura andina

– Marina Muñoz Cervera –

El chuño es un tubérculo con interesantes propiedades nutricionales.

Las adversas condiciones de vida de los países de la región andina ha determinado que los cultivos se adapten a las circunstancias humanas, de ahí que nos encontremos con alimentos que se desconocen en otras partes del mundo.

Hoy vamos a hablar del «chuño», también conocido, hoy en día, como «papa deshidratada» o «papa milenaria».

Sus orígenes datan de la época precolombina y nace en las comunidades indígenas de los Andes centrales.

El chuño procede de las llamadas «papas amargas», diferentes de las «dulces», que se modifican para transformar su sabor en un producto comestible. Estas papas silvestres son resistentes a las heladas y pueden ser cultivadas en zonas más elevadas geográficamente que las dulces; tampoco se afecta su cultivo por la humedad excesiva o la sequía y la mata de la planta es poco desarrollada, pero ello no significa una mala calidad del cultivo.

Las papas amargas pertenecen, como la patata conocida por todos, a la familia Solanaceae, sin embargo, su especie varía y comúnmente se emplean dos: «Solanum juzepczukii» y «Solanum curtilobum».

«Acosta, uno de los primeros cronistas españoles en describir los recursos agrícolas de los Andes, menciona que las papas amargas, al ser expuestas al frío de la noche y secadas después de ser apisonadas, eran trasformadas en lo que se denominaba chuño y se utilizaban como el pan en Europa. Un siglo más tarde, el sacerdote Bernabé Cobo refería que en el altiplano existían papas silvestres y papas amargas, que los aymara denominaban «aphus» y que sólo se podían consumir procesadas como chuño, constituyendo el principal alimento en la región altiplánica entre Perú y Bolivia».

El consumo de estos tubérculos necesita un proceso muy laborioso de preparación para eliminar los tóxicos glicoalcaloides, responsables de su sabor amargo. Las zonas en las que se prepara el chuño se encuentran en el altiplano, a 4000 metros de altura sobre el nivel del mar.

Vamos a conocer, de forma esquemática, la fabricación clásica del chuño y los tipos que resultan de la misma:

Elaboración del chuño:

Después de terminar la cosecha comienza la selección de papas desde el mes de marzo hasta julio e incluso agosto.

Se pueden diferenciar dos fases en su elaboración:

1.- Desde mediados de marzo hasta abril se elaboran los productos que se consumen frescos: la «lojota» (en aymara significa congelado) y el «khachu-chuñu» (chuño no maduro).

2.- Desde junio hasta finales de julio y, a veces, hasta mediados de agosto, se elabora la «tunta» (chuño blanco), la «muraya» o «moraya» (chuño fermentado), el «kholunku» (duro, mal elaborado) y otros chuños de diferentes calidades.

La «lojota» es un chuño fresco que se prepara con fines comerciales, apenas comienzan las heladas se seleccionan las papas amargas de dos variedades, «k’aisalla» (de forma cónica) y «nazari» (nariz en punta), y se dejan a la intemperie separadas unas de otras para que durante la noche se congelen. Si la helada no ha sido muy fuerte y las papas no se han congelado bien, se guardan en completa sombra para extenderlas la noche siguiente y así completar la congelación, que es perfecta cuando las papas suenan como piedras al chocarlas unas contra otras. La «lojota» es, por tanto, el producto congelado que se vende protegida con paja seca para que el sol no la descongele; es un alimento que tiene mucha aceptación en los poblados urbanos.

El «khachu-chuñu» (chuño no maduro) se diferencia de la «lojota» en que para obtenerlo pueden emplearse papas dulces, pero el procedimiento de congelación es el mismo y no hay que tener tanto cuidado para recogerlo de madrugada antes de que salga el sol, pues está destinado al consumo familiar.

En cuanto a la «muraya», el término significa «fermentado dentro del agua» y para obtenerlo se llevan las papas a un pozo de agua cristalina, preferentemente corriente, donde se dejan de 20 a 25 días; la presencia de barro ayuda a fermentar y no afecta al producto. Pasado ese tiempo se sacan las papas, se lavan y así remojadas se exponen durante la noche a la intemperie para que se congelen; se pueden dejar así días y noches hasta que por el calor se deshidratan, poco a poco, y van perdiendo la cáscara; luego con pequeño movimientos se consigue que se sequen totalmente. También se destina al consumo familiar y se prepara en pequeñas cantidades.

La «tunta», también llamada «chuño blanco» se prepara escogiendo las papas amargas más grandes y se exponen varias noches a la intemperie hasta que se congelen; se recogen de madrugada para que no les de la luz solar y este proceso es importante porque sino el chuño se ennegrece y pierde el preciado color blanco, se vuelve de color marrón claro, perdiendo valor en el mercado y se conoce como «chuño negro». Después de dos o tres noches de congelamiento, se llenan las papas en costales y se sumergen en agua, que puede ser corriente, pero si es de laguna y ligeramente salada, la tunta adquiere una suavidad muy preciada. A los 30 días se sacan los costales del agua y las papas se extienden nuevamente a la intemperie para su congelación. Al día siguiente, cuando el calor del sol las ha descongelado, se hacen pequeños montones con las papas para luego ser pisadas con los pies descalzos, tratando que se desprenda la cáscara y pierdan todo el líquido que contienen. Se espera a que sequen al sol, lo que tarda unos 10 a 15 días y, una vez secas, las tuntas se restriegan con fuerza con las dos manos para que al rozarse entre sí, pierdan totalmente la cáscara, que serán eliminadas totalmente venteándolas. De 6 quintales de papas amargas se obtiene 1 quintal de tunta seca o chuño blanco.

chuño blancochuño negro

Este tubérculo se cultiva  en aquellos lugares donde los cultivos corrientes no aguantan las temperaturas tan extremas y ha servido de sustento a los pobladores andinos durante tiempo inmemorial, tenemos que tener en cuenta que los tubérculos así procesados aguantan perfectamente durante meses e incluso años sin sufrir deterioros.

Características nutricionales:

Nutricionalmente, el chuño es fuente de almidón y si pensamos en su forma de elaboración, podemos deducir que no todos los minerales ni vitaminas aguantan las condiciones extremas de temperatura a la que es sometido para eliminar los glicoalcaloides, por ello, el contenido en vitamina C de la tradicional patata desaparece, otras vitaminas hidrosolubles, también, y nos quedarían minerales resistentes como pueden ser el calcio y el hierro, entre otros, alguna cantidad de grasa saturada por la manipulación, de ahí su sabor ligeramente rancio, y almidones. Por ello es buen alimento energético y podríamos considerarlo como tal.

La actual cocina boliviana aspira a que este preciado alimento sea considerado «estrella» en el siglo XXI y cada vez más recetas culinarias lo incorporan como ingrediente. También se piensa que, por su capacidad de conservación, pueda ser utilizado como alimento de astronautas en el futuro. Nunca se sabe, pero lo cierto que con el cambio climático, puede ser que se convierta en un alimento de prestigio en zonas donde aún no se conoce.

Os dejo un enlace a una receta de una sopa que utiliza el chuño como ingrediente: Lagua de chuño.

En Bolivia, tanto el chuño blanco como el negro, son alimentos de consumo corriente y llega hasta zonas subtropicales como Santa Cruz, para ser vendido de forma cotidiana y a bajo precio.

papa deshidratada

Fuentes:

– Heather Lechtman, Ana María Soldi. La Tecnología en el mundo andino: Subsistencia y mensuración. Universidad Autónoma de México. Dirección General de Publicaciones. México 1985.
– C. Arbizu y M. Tapia. La agricultura andina. Tubérculos andinos FAO.
– Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. FAO. Tecnologías andinas. «Preparación del chuño».
– Universia Perú. «Chuño, fuente de calcio y hierro». 03-08-2007.
http://noticias.universia.edu.pe/ciencia-nn-tt/noticia/2007/08/03/744785/chuno-fuente-calcio-hierro.html
– Cocina Boliviana. «El chuño, la estrella en la cocina de altura».
http://www.cocina-boliviana.com/post/el-chuno-la-estrella-en-la-cocina-de-altura

Imágenes:

Las imágenes del chuño negro y blanco proceden de las siguientes páginas:

http://www.cocina-boliviana.com/post/el-chuno-la-estrella-en-la-cocina-de-altura
http://www.am-sur.com/am-sur/peru/gs/Campos/05_Incas-Inkas-ESP.html
http://noticias.universia.edu.pe/ciencia-nn-tt/noticia/2007/08/03/744785/chuno-fuente-calcio-hierro.html

Última revisión: 08-11-18

Recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas para los niños, OMS 2010. La problemática de Perú.

alimentacion saludable infantil

Marina Muñoz Cervera –

En el año 2010, la OMS (Organización Mundial de la Salud) publicó un documento en el que se reflejan, formando parte de la «Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud», unas recomendaciones sobre alimentación dirigidas a la infancia.

Podéis descargar el informe a través del siguiente enlace: Recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigidas a niños(1).
El documento refleja el creciente reconocimiento, a lo largo de la última década, de la necesidad de combatir las enfermedades no transmisibles, que tuvo su máxima expresión en el plan de acción de la estrategia mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles (2008-2013), aprobado por la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2008 (resolución WHA61.14)(1).

En su Prefacio, el Dr.  Ala Alwan, Subdirector General, Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud, expresa, entre otras cosas,  lo siguiente (2):

«Las enfermedades no transmisibles (ENT) son una importante amenaza para la salud humana y el desarrollo socioeconómico. Se estima que las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes causan unos 35 millones de defunciones cada año, el 80% de las cuales corresponden a países de ingresos bajos y medios. La ya pesada carga de morbilidad causada por las ENT, junto con el hecho de que la mayoría de esas muertes son prematuras y se podrían evitar, constituyen un fuerte imperativo para actuar en el plano normativo y de la salud pública. La dieta malsana es un factor de riesgo clave de las ENT que puede modificarse. Si no se combate, la mala alimentación -junto con otros factores de riesgo- aumenta la prevalencia de ENT en las poblaciones por mecanismos tales como un aumento de la presión arterial, una mayor glucemia, alteraciones del perfil de lípidos sanguíneos, y sobrepeso u obesidad. Aunque las muertes por ENT se dan principalmente en la edad adulta, los riesgos asociados a las dietas malsanas comienzan en la niñez y se acumulan a lo largo de la vida.
El sobrepeso y la obesidad son hoy el quinto riesgo de mortalidad a nivel mundial. Se estima que en 2010 hay más de 42 millones de menores de cinco años obesos o con sobrepeso, de los cuales casi 35 millones viven en países en
desarrollo. El sobrepeso en la infancia y la adolescencia se asocia no solo a un mayor riesgo de obesidad y ENT en la vida adulta, sino también a varios problemas de salud inmediatos, como la hipertensión y la resistencia a la insulina.
El entorno alimentario actual es muy diferente del que conocieron las generaciones anteriores. A nivel mundial, la mayoría de los mercados ofrecen una amplia variedad de alimentos y bebidas, que permiten combinar sabor,
comodidad y novedad. Pero al mismo tiempo la intensa y generalizada promoción de muchos de esos productos, y especialmente de los ricos en grasas, azúcar o sal, desbaratan los esfuerzos que se hacen para comer sano y mantener un peso adecuado, sobre todo en el caso de los niños.
La publicidad y otras formas de mercadotecnia de alimentos y bebidas dirigidas a los niños tienen un gran alcance y se centran principalmente en productos ricos en grasas, azúcar o sal. Muchos datos muestran que la publicidad televisiva influye en las preferencias alimenticias y las pautas de consumo de la población infantil. Además, para promocionar esos productos se recurre a una amplia gama de técnicas que consiguen llegar a los niños en las escuelas, las guarderías y los supermercados, a través de la televisión y de Internet, y en muchos otros entornos…» (2).

Vamos a conocer el resumen de las Recomendaciones emitidas por la OMS en el año 2010 (2):

RECOMENDACIÓN 1

La finalidad de las políticas debe ser reducir el impacto que tiene sobre los niños la promoción de alimentos ricos en grasas saturadas, ácidos grasos de tipo trans, azúcares libres o sal.

RECOMENDACIÓN 2

Dado que la eficacia de la promoción depende de la exposición y el poder del mensaje, el objetivo general de las políticas debe ser reducir tanto la exposición de los niños como el poder de la promoción de los alimentos ricos en grasas saturadas, ácidos grasos de tipo trans, azúcares libres o sal.

RECOMENDACIÓN 3

Para lograr la finalidad y los objetivos de las políticas, los Estados Miembros deben considerar diferentes métodos, es decir, el progresivo o el integral, para reducir la promoción de alimentos ricos en grasas saturadas, ácidos grasos de tipo trans, azúcares libres o sal dirigida a los niños.

RECOMENDACIÓN 4

Los gobiernos deben establecer definiciones claras de los componentes esenciales de las políticas que permitan un proceso de aplicación normalizado. Esto facilitará la aplicación uniforme, con independencia del organismo que se encargue de ella. Al establecer las definiciones esenciales, los Estados Miembros tienen que reconocer y abordar cualquier desafío nacional específico con miras a obtener el máximo impacto de las políticas.

RECOMENDACIÓN 5

Los entornos donde se reúnen los niños deben estar libres de toda forma de promoción de alimentos ricos en grasas saturadas, ácidos grasos de tipo trans, azúcares libres o sal. Dichos entornos incluyen, sin carácter limitativo, guarderías, escuelas, terrenos escolares, centros preescolares, lugares de juego, consultorios y servicios de atención familiar y pediátrica, y durante cualquier actividad deportiva o cultural que se realice en dichos locales.

RECOMENDACIÓN 6

Los gobiernos deben ser la parte interesada clave en la formulación de las políticas y aportar el liderazgo, mediante una plataforma múltiple de partes interesadas, para la aplicación, la vigilancia y la evaluación. Al establecer el marco normativo nacional, los gobiernos pueden optar por asignar funciones definidas a otras partes interesadas, sin menoscabo de proteger el interés público y evitar los conflictos de intereses.

RECOMENDACIÓN 7

Teniendo en cuenta los recursos, los beneficios y las cargas de todas las partes interesadas involucradas, los Estados Miembros deben considerar el método más eficaz para reducir la promoción de alimentos ricos en grasas saturadas, ácidos grasos de tipo trans, azúcares libres o sal dirigida a los niños. El método que se elija deberá establecerse dentro de un marco concebido para lograr los objetivos de las políticas.

RECOMENDACIÓN 8

Los Estados Miembros deben cooperar para poner en juego los medios necesarios para reducir el impacto de la promoción transfronteriza (de entrada y de salida) de alimentos ricos en grasas saturadas, ácidos grasos de tipo trans, azúcares libres o sal dirigida a los niños, con objeto de que las políticas nacionales logren el máximo impacto posible.

RECOMENDACIÓN 9

El marco normativo debe especificar los mecanismos de cumplimiento y establecer sistemas para su aplicación. Esto debe incluir definiciones claras de las sanciones y podría incorporar un sistema para la presentación de quejas.

RECOMENDACIÓN 10

Todos los marcos normativos deben incluir un sistema de vigilancia para velar por la observancia de los objetivos establecidos en las políticas nacionales, valiéndose para ello de indicadores claramente definidos.

RECOMENDACIÓN 11

Los marcos normativos deben incluir también un sistema para evaluar el impacto y la eficacia de las políticas sobre su finalidad general, valiéndose para ello de indicadores claramente definidos.

RECOMENDACIÓN 12

Se alienta a los Estados Miembros a recabar la información existente sobre la magnitud, la naturaleza y los efectos de la promoción de alimentos dirigida a los niños dentro del territorio nacional. Se les alienta asimismo a apoyar nuevas investigaciones en esta esfera, especialmente las que vayan dirigidas a aplicar y evaluar políticas para reducir el impacto sobre los niños de la promoción de alimentos ricos en grasas saturadas, ácidos grasos de tipo trans, azúcares libres o sal.

La Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud fue aprobada por la OMS en el mes de mayo del año 2004, en su 57ª Asamblea Mundial de Salud. Podéis acceder al interesante e importante documento a través del enlace que lleva su nombre. En lo que respecta a la materia alimentaria, de forma concreta,  los objetivos mencionados en la estrategia son los siguientes (3):

– Lograr un equilibrio energético y un peso normal.
– Limitar la ingesta energética procedente de las
grasas, sustituir las grasas saturadas por grasas
insaturadas y tratar de eliminar los ácidos grasos
trans.
– Aumentar el consumo de frutas y hortalizas, así
como de legumbres, cereales integrales y frutos
secos.
– Limitar la ingesta de azúcares libres.
– Limitar la ingesta de sal (sodio) de toda procedencia
y consumir sal yodada.

El Área de Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental (SDE) de la OPS (Organización Panamericana de la Salud) publica en el año 2011 un documento, dirigido a los países de América. En el prefacio, la Directora de la OPS, Mirta Roses Periago, expresa, entre otras cosas, lo siguiente (4):

«Los niños de toda América están expuestos a una publicidad generalizada e implacable de alimentos que tienen poco o ningún valor nutricional y alto contenido de grasas, azúcares o sal. Los constantes anuncios publicitarios de alimentos poco nutritivos y ricos en calorías que se emiten en los diversos medios de comunicación influyen en las preferencias alimentarias y pautas de consumo de los niños, lo que socava la eficacia de los consejos de los padres y profesores sobre los buenos hábitos alimentarios y pone a los niños en riesgo de padecer obesidad y enfermedades relacionadas en el transcurso de sus vidas. Los países de la región de las Américas hacen frente a tasas crecientes de obesidad y enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición, incluso entre los niños, y la Organización mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud consideran que es urgente abordar esta situación. La obesidad es un factor de riesgo decisivo de las enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares; es un problema particularmente grave en los sectores más necesitados de la población, donde suele ir de la mano con la desnutrición. las iniciativas emprendidas hasta la fecha para controlar la obesidad, principalmente en el sector de la salud, no han logrado frenar el aumento de su incidencia y prevalencia. Tenemos que centrarnos en un contexto social y económico más amplio y colaborar con los socios en muchos sectores para abordar los factores de riesgo de la obesidad…» (4).

Una Consulta de Expertos  de la OPS establece Recomendaciones para los países de las Américas en el año 2011, resumidas en los siguientes puntos (4):

1. Elaborar una política en materia de promoción y publicidad de alimentos dirigida a los niños junto con el ministerio de salud o un departamento, organismo o instituto conexo, asumiendo la responsabilidad principal del proceso.

2. Adoptar el objetivo de política de reducir la exposición de los niños a la promoción y publicidad de alimentos con alto contenido de grasas, azúcares o sal, a fin de reducir los riesgos para su salud.

3. Comenzar el proceso de formulación de la política formando y manteniendo consenso dentro del gobierno en cuanto a la necesidad de esta.

4. Ocuparse con otros socios de aumentar el conocimiento y la conciencia acerca de las repercusiones adversas de la promoción y publicidad de alimentos en los niños.

5. Reunir un grupo de trabajo de socios dirigido por el gobierno como entidad responsable de la formulación de la política.

6. Solicitar que el grupo de trabajo de socios defina el alcance de la política en cuanto a qué se entiende por “promoción de alimentos dirigida a los niños”, definida por la presente consulta de expertos en las recomendaciones 7 a 10.

7. La definición de “promoción” debe abarcar todas las técnicas de mercadotecnia utilizadas en todos los canales de comunicación, entre ellos, los mensajes difundidos en las escuelas y otros lugares donde los niños se reúnen y pasan tiempo.

8. La promoción y publicidad “dirigida” a los niños deben definirse como aquellas destinadas exclusivamente a los niños, con un atractivo específico para ellos y, en los medios evaluados, aquellas destinadas a los adultos pero vistas por los niños.

9. Los “niños” deben definirse como las personas menores de 16 años.

10. Los “alimentos” deben definirse de modo que incluyan tanto los alimentos que deben promocionarse (aquellos que los niños deben consumir más como parte de una alimentación saludable) como los alimentos que deben prohibirse, según los máximos criterios nutricionales aceptables detallados en esta recomendación.

11. Concretar las medidas mencionadas en un plazo no mayor de 18 meses.

12. Ejecutar la política mediante disposiciones legales.

13. Designar un órgano que vigile mediante un conjunto uniforme de indicadores los efectos y la eficacia de la política sobre la exposición de los niños a la promoción y publicidad.

Las anteriores recomendaciones de la OPS están detalladas en cuanto a su fundamento y objetivos en el documento al que podéis acceder a través del siguiente enlace:

Recomendaciones de la Consulta de Expertos de la Organización Panamericana de la Salud sobre la promoción y publicidad de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños en la Región de las Américas (4).

En países como Perú, la implantación de las mencionadas recomendaciones, por parte de su Gobierno, ha originado un revuelo social, a pesar de que la mayor de la población está de acuerdo con el seguimiento de las normas. La «ley de Promoción de la alimentación saludable para niños, niñas y adolescentes», Ley 30021, aprobada el 16 de mayo de 2103, cuyo texto podemos encontrarlo en el siguiente enlace: La ley de la comida chatarra 30021 (Alimentación saludable para niños) (5) parece que será mejorada por aspectos que afectan a la libertad de elección (6). El Gobierno había manifestado con anterioridad que la mencionada ley no es prohibición sino que trata de informar al consumidor (7).

El 10 de octubre del año 2008, Perú 21 publica una noticia que refiere que la obesidad en el país afecta al 26% de hombres y al 24% de mujeres, dándose la mayor parte de los casos en Piura (36.7%), Lima (22.8%), Huaraz (18.3%) y Tarapoto (17%), según alertó la Asociación Peruana de Estudio de la Obesidad y Arteriosclerosis.(8).

En el año 2012, el Ministerio de Salud de Perú considera que la obesidad en dicho país se ha convertido en un problema de salud que atañe tanto a los niños como a los adultos, e incrementa el riesgo de contracción de enfermedades no transmisibles (9).

Como vemos, es realmente complicado la implantación de medidas encaminadas al mejoramiento de la salud y mucho más si afectan al ámbito alimenticio, pues hoy por hoy, en América del Sur, es uno de los un mercados más rentables. Sin embargo, este aspecto pecuniario no camina en paralelo con la salud de la población y, posiblemente, esa sea la mayor problemática que enfrenta la salud del mundo, hoy en día, y mucho más en las Américas.

Enlaces relacionados:

Disney aborda el problema de la obesidad infantil: Elimina los anuncios televisivos, de radio e Internet sobre comida basura infantil.

Fuentes: 

(1) Organización Mundial de la Salud. Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud. Recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños. http://www.who.int/dietphysicalactivity/publications/recsmarketing/es/index.html
(2) Organización Mundial de la Salud, 2010.Conjunto de recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños. ISBN 978 92 4 350021 8.
(3) Organización Mundial de la Salud, 2004. Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud. ISBN 92 4 359222 X.

Haz clic para acceder a strategy_spanish_web.pdf

(4) Área de Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental (SDE)
Organización Panamericana de la Salud. Oficina Sanitaria Panamericana, Oficina regional para las américas. Organización mundial de la Salud
525 Twenty-third Street, n.W. Washington, d.c. 20037, u.S.a.
2011.
(5) El Peruano Legal. «La ley de la comida chatarra 30021 (Alimentación saludable para niños)» 17 de mayo de 2013.
http://elperuanolegal.blogspot.com/2013/05/ley-30021-ley-de-promocion-de-la.html
(6) Perú 21. PE. «Mejorarán ley sobre la comida chatarra» 22 de mayo de 2013.
http://peru21.pe/economia/mejoraran-ley-sobre-comida-chatarra-2132201
(7) El Comercio. PE. Gobierno insiste en que ley de la comida chatarra “no es una prohibición”. 20 de mayo de 2013.
http://elcomercio.pe/actualidad/1578825/noticia-gobierno-insiste-que-ley-comida-chatarrano-prohibicion
(8) Perú 21. «La obesidad en el Perú ataca al 26% de hombres y al 24% de mujeres». 10 de octubre de 2008.
(9) Leticia. Evidencias sobre obesidad en Perú y recomendaciones OMS/OPS.31 de mayo 2012. Gestión del conocimiento en Nutrición y Desarrollo.
http://new.paho.org/nutricionydesarrollo/?p=351

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Camu camu.

muyrciaria dubia

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