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El calcio y su importancia en la salud humana.

sonrisa

– Marina Muñoz Cervera –

El calcio es el macroelemento mineral más abundante en el organismo humano.

Para que os hagáis una idea de su magnitud, el cuerpo de un hombre adulto sano contiene aproximadamente 1 kg o más de calcio, el de una mujer, unos 800 gramos y el de los recién nacidos, unos 30 gramos.

No solo contienen calcio nuestros huesos (99%) y dientes, también está en otros tejidos corporales, en la sangre y otros líquidos del cuerpo así como en las neuronas.

Nos dice la FAO, de forma muy gráfica, que “el esqueleto de una persona viva es fisiológicamente distinto del esqueleto seco en una tumba o museo”.

Todos sabemos que este mineral es imprescindible para el crecimiento y desarrollo y que los niños y los adolescentes necesitan más cantidad, sin embargo, una vez completado este proceso, los huesos están sometidos a un continuo recambio, por ello, en la edad adulta seguimos necesitando el aporte constante de calcio.

Además, en torno a los 40 años comienza un lento proceso de desmineralización, más acusado en las mujeres postmenopáusicas, que puede conducir a Osteoporosis, enfermedad de alta prevalencia en la población anciana.

Esta degeneración ósea se ve agravada por el sedentarismo y por una alimentación desequilibrada.

Funciones del calcio.

El calcio cumple dos funciones fundamentales:

1.- Función estructural en huesos y dientes.

2.- Función reguladora. Interviene en los procesos:

– Coagulación de la sangre.
– Envío y recepción de señales nerviosas.
– Contracción y relajación muscular.
– Secreción de hormonas y otros químicos.
– Mantenimiento de un ritmo cardíaco normal.

Por la longitud del tema, teniendo en cuenta que el tema del calcio no se puede tratar independientemente de otros minerales y algunas vitaminas, continuaremos hablando de este mineral, sus fuentes alimentarias y los problemas que puede acarrear su consumo en exceso y en defecto, en sucesivas entradas.

Sería un error aislar un mineral del contexto de una alimentación equilibrada, teniendo en cuenta que el metabolismo es un complejo engranaje en el que cada uno de los elementos tienen una función.

Enlaces relacionados:

Un estudio demuestra que la ingesta de calcio en España es deficiente.
Los elementos minerales esenciales para el ser humano: Micronutrientes de origen mineral (Oligoelementos).

Fuentes:

– Michael C. Latham. “Nutrición humana en el mundo en desarrollo”. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Colección FAO: Alimentación y nutrición N° 29. Roma 2002.
– Biesalski; Grimm. “Nutrición Texto y Atlas”. Editorial Médica Panamericana, S.A. Madrid 2009.

Última revisión: 31-05-19

El Cinc: Un micronutriente mineral esencial.

filetes de carnehígado

cereales integralesostraspescado

huevos

– Marina Muñoz Cervera –

El cinc es un mineral considerado micronutriente esencial.  Tenemos que aportar este importante elemento con la alimentación y es imprescindible para el funcionamiento normal de nuestro organismo.

La carne es la fuente más importante de cinc pero también existe en otros alimentos como los gérmenes de los cereales, las legumbres, las nueces, el pescado, el queso curado, los huevos, las ostras y la levadura (1) (2).  Las carnes de res, cordero y cerdo tienen más cantidad de cinc que el pescado. En las frutas y las verduras no encontramos una buena fuente porque este elemento traza no se encuentra tan disponible en la proteína vegetal, de ahí que las dietas vegetarianas o bajas en proteína animal tiendan a ser deficitarias en este mineral (1).

¿Qué funciones tiene el cinc en nuestro organismo?

La mayor parte de este ión se encuentra en la piel, huesos, dientes, leucocitos, testículos y cabello y el resto se localiza de forma predominante en el hígado, riñones, músculo (2) (3).

Es necesario para que nuestro sistema inmunitario funcione adecuadamente, en parte debido a su papel como cofactor de la hormona “timulina”; esta hormona regula la transformación de los timocitos en linfocitos T activos y también influye en la velocidad de proliferación de los linfocitos T (a través de la síntesis de DNA, interleucina 2 o ambos), lo que explica la disminución de la actividad de los linfocitos T helper o natural killer durante las deficiencias de cinc. Para este fin se acuñó el término de antioxidante “específico del sitio” porque el cinc se une con un espacio específico en la molécula y de esta manera evita su oxidación (2).
Juega un papel en la división y crecimiento de las células, al igual que en la cicatrización de heridas y en el metabolismo de los carbohidratos (1).También es necesario para los sentidos del olfato y del gusto; durante el embarazo, la lactancia y la niñez, el cuerpo necesita este mineral para crecer y desarrollarse apropiadamente (1). En la desnutrición crónica, la talla baja de los niños antes de los dos años, se puede corregir administrando cinc.

Se conocen por lo menos 50 reacciones enzimáticas dependientes de este elemento traza en los seres humanos, como por ejemplo su relación con las enzimas alcohol deshidrogenasa y fosfatasa alcalina. Además forma parte de factores de transcripción del DNA porque es un componente estructural de las histonas. También puede tener una intervención en la acción de receptores, como por ejemplo, los de la hormona de crecimiento y la hormona tiroidea. Asimismo la insulina se almacena en el interior de las células en forma de  complejo con cinc y este efecto se utiliza para la insulina de liberación retardada.

Una revisión de expertos llevada a cabo en el año 2011 (Alison Evert, MS, RD, CDE, Nutritionist, University of Washington Medical Center Diabetes Care Center, Seattle, Washington. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.) (1) demostró que la ingesta de suplementos de este mineral durante cinco meses podría disminuir el riesgo de resfriado y si se empiezan a tomar a las 24 horas de la aparición de los primeros síntomas de catarro, puede reducir su duración y hacer que éstos sean menos intensos (1).

Un artículo publicado, hoy día 16 de agosto de 2012, en la Revista Jano que lleva por título: Descubren que el zinc es clave en la neurotransmisión cerebral, refiere que investigadores del  Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han descubierto que este mineral es “clave” en la neurotransmisión del sistema nervioso y que su carencia se asocia depresión y otras disfunciones y dicen que es un “modulador de la excitabilidad neuronal” (4).

Síntomas de la deficiencia de cinc:

Los signos y síntomas de la deficiencia de este micronutriente esencial incluyen (3):

– Anorexia
– Retraso de crecimiento
– Maduración sexual retrasada
– Hipogonadismo e hipospermia en los hombres
– Alopecia
– Trastornos inmunológicos
– Dermatitis
– Ceguera nocturna
– Alteraciones del gusto (hipogeusia)
– Deterioro de la cicatrización de las heridas
Los primeros signos de deficiencia de cinc en niños con alimentación deficiente son (3):
– Crecimiento inferior al óptimo
– Anorexia
– Alteración del gusto

Requerimientos:
 Las cifras recomendadas son simplemente orientativas para que sepamos si estamos consumiendo la cantidad adecuada porque están relacionadas con la edad, el sexo, el estado fisiológico, etc. No obstante vamos a conocerlas (1) (2):
Bebés:

– 0-6 meses: 2* miligramos por día (mg/día)
– 7-12 meses: 3* mg/día

*Ingesta adecuada (IA).

Niños:

– 1-3 años: 3 mg/día
– 4-8 años: 5 mg/día
– 9-13 años: 8 mg/día

Adolescentes y adultos:

– Hombres de 14 años en adelante: 11 mg/día
– Mujeres de 14 a 18 años: 9 mg/día
– Mujeres de 19 años en adelante: 8 mg/día

Con una alimentación variada y equilibrada cumplimos perfectamente con los requerimientos de este mineral sin la necesidad de ingerir suplementos (1). 

Para que nos hagamos una idea,  consumimos 10 mg de cinc si comemos: 115 gramos de hígado de ternera o 285 gramos de carne o  15 gramos de ostras o 185 gramos de queso curado o 285 gramos de trigo integral o 185 gramos de nueces.

Toxicidad:

La ingestión de cinc en grandes cantidades (200 a 800 mg/día) por consumir alimentos ácidos o beber de un contenedor galvanizado, puede causa vómitos o diarrea (3).

Tenemos que ser cautelosos con la ingesta de suplementos de cinc porque ingesta que oscilen entre 100 a 150 mg/día interfieren en el metabolismo del cobre y causan (3):

– Hipocupremia
– Microcitosis eritrocitaria
– Neutropenia

La llamada “Fiebre del humo metálico” o “Escalofrío de los fundidores de latón” o “Agitación por cinc” es un riesgo industrial causado por la inhalación de humos de óxido de cinc y produce daño neurológico (3).

Enlace relacionado:

Los elementos minerales esenciales para el ser humano: Micronutrientes de origen mineral (Oligoelementos).

Fuentes:

(1) University of Maryland Medical Center. Zinc en la dieta: Food sources.
http://www.umm.edu/esp_ency/article/002416fod.htm
(2) Biesalski – Grimm. Minerales y Oligoelementos. Nutrición Texto y Atlas. Editorial Médica Panamericana. Madrid 2009.
(3) Mark H. Beers, M.D. y  Robert Berkow, M.D. Deficiencia y toxicidad de los elementos. El Manual Merck. Edición del centenario. Elsevier. Madrid 2003.
(4) JANO Medicina y Humanidades. 16 de agosto 2012.
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/descubren/zinc/clave/neurotransmision/cerebral/_f-11+iditem-17787+idtabla-1

Imágenes:

http://nutricion.ferato.com/images/8/8e/Vd_20120129_nueces.jpg
http://www.masciencia.es/wp-content/uploads/carne-cruda-sangre-filete.jpg
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El Yodo: Su importancia para la salud y fuentes alimentarias.

– Marina Muñoz Cervera –

El yodo es un micronutriente esencial.

Puede encontrarse en cantidades mínimas en casi todos los alimentos procedentes de áreas cercanas al mar, con niveles más elevados en los productos de origen marino (1).

El cuerpo humano adulto contiene de 20 a 50 mg de este oligoelemento y, su mayor parte, se encuentra en la glándula tiroides.

¿Por qué es importante para la salud?

El yodo funciona como un componente esencial de la hormona de la glándula tiroides, glándula endocrina situada en la parte inferior del cuello. Las hormonas de la tiroides, de las cuales la más relevante es la tiroxina (T4), son importantes para la regulación del metabolismo. En los niños apoyan el crecimiento y desarrollo normal, también a nivel mental. El yodo se absorbe del intestino como yoduro, y el exceso se excreta en la orina. La glándula tiroides de una persona adulta, que consume un nivel adecuado de yodo, capta aproximadamente 60 µg de este micromineral por día para producir cantidades normales de hormona tiroidea. Si hay insuficiencia de yodo, la tiroides trabaja mucho más para captar más yodo, la glándula se agranda (una condición que se llama bocio o coto) y su contenido de yodo se podría reducir en forma notoria. La hormona estimulante de la tiroides (HET) de la glándula pituitaria, influye la secreción de tiroxina y la captación de yodo. En una carencia grave de yodo, los niveles de HET se encuentran altos y los niveles de tiroxina son bajos (2).

El yoduro está presente en el suelo y en el agua de mar y es oxidado, por la luz solar, a yodo, que se evapora el aire perdiéndose, en gran parte por la estratosfera, aunque una parte es devuelto al suelo. Estos procesos explican la continua depleción de yodo en el suelo, su ausencia de captura por las plantas; su deficiencia continuada en los seres humanos.

La insuficiencia de yodo aparece cuando la ingesta yoduro es inferior a 20 microgramos al día.

Fuentes alimentarias de yodo:

La cantidad de yodo presente en la mayor parte de alimentos despende del área geográfica de procedencia de los mismos.

En las áreas deficitarias la cantidad de yodo en el agua potable es inferior a 2 microgramos por litro, sin embargo, en las zonas próximas al mar contiene de 4 a 10 microgramos por litro (3) .

En la década de 1920, el bocio era endémico de la región media y noroeste de Estados Unidos, hasta que se puso en práctica uno de los primeros programas alimentarios estadounidense que tuvo éxito: el enriquecimiento de la sal de mesa con yodo, que comenzó en 1924. (1) Hoy día, en muchos países donde el bocio las autoridades agregan yodo a la sal, estrategia que ha controlado exitosamente los trastornos por carencia de yodo. El yodo por lo general se agrega a la sal en forma de yoduro de potasio, pero otra forma, el yodato de potasio, es más estable y mejor para climas calientes y húmedos. La sal yodada es una importante fuente de yodo alimentario (2).

Por tanto, al hablar de las fuentes alimentarias de este oligoelemento, podemos asegurar que lo contienen en suficiente cantidad los pescados de mar, los mariscos y en las zonas marítimas, algunas verduras como el brócoli y las espinacas y algunos cereales como el centeno.

Carencia de Yodo:

La falta de yodo en la dieta provoca varios problemas de salud, uno de los cuales es el bocio, o agrandamiento de la glándula tiroides. El bocio predomina en muchos países. Hay otras causas que contribuyen al bocio, pero la carencia de yodo es en general la más común. La carencia de yodo durante el embarazo puede llevar al cretinismo, retardo mental y otros problemas que pueden ser permanentes en el niño. Se conoce ahora que el bocio endémico y el cretinismo no son los únicos problemas debidos a la carencia de yodo. La disminución en la capacidad mental asociada con la carencia de yodo es de particular preocupación. Los trastornos por su carencia, aunque anteriormente predominaban en Europa, América del Norte y Australia, ahora se observan sobre todo en los países en desarrollo. La mayor prevalencia tiende a ser en áreas montañosas como los Andes y los Himalayas y las altiplanicies lejos del mar. Por ejemplo, una investigación llevada a cabo por el autor en las montañas de Ukinga en Tanzania, reveló que el 75 por ciento de la población presentaba crecimiento de la tiroides (2).

Recomendaciones diarias:

Estas son las cantidades diarias de yodo recomendadas (1)(5):

Bebés:
– 0 – 6 meses: 110 microgramos por día (mcg/día)
– 7 – 12 meses: 130 mcg/día

Niños:

– 1 – 3 años: 90 mcg/día
– 4 – 8 años: 90 mcg/día
– 9 – 13 años: 120 mcg/día

Adolescentes y adultos:

– Hombres de 14 en adelante: 150 mcg/día
– Mujeres de 14 en adelante: 150 mcg/día

Para que nos hagamos una idea, la ingesta aproximada de 200 microgramos de yodo, tendríamos que comer, 104 gramos de lenguado o 166 gramos de bacalao o 340 gramos de ostras o 400 gramos de atún.

Un 1/4 de cucharada pequeña de sal de mesa yodada proporciona 95 microgramos de yodo (4).

Toxicidad:

La toxicidad crónica por yodo aparece cuando la ingestión es 20 veces superior a las necesidades diarias recomendadas (3).

Es importante no sobre consumir el yodo, puesto que tiene un rango relativamente estrecho de ingestión que apoya el funcionamiento correcto del tiroides (100 a 300 microgramos al día, más o menos). Una persona que consume cantidades grandes de sal yodada o algas marinas podría sobre consumir yodo. El yodo excesivo tiene un efecto complejo y destructivo en el tiroides y podría resultar en hipotiroidismo o bien hipertiroidismo, en individuos susceptibles, así como en un mayor riesgo de cáncer del tiroides (5).

El Yodo se utiliza para desinfectar heridas, también en forma de pastillas para purificar el agua y en forma de Lugol en Solución, para lavar verduras.  Cualquiera de las formas de utilización de este mineral, supone un aporte del mismo y tenemos que tenerlo en cuenta porque se absorbe a través de la piel (7) y en el caso del lavado de verduras con Lugol, por muy bien que se aclaren, pueden quedar restos que luego ingerimos sin darnos cuenta.

Fuentes:

(1) Minerales y Oligoelementos. Biesalski-Grimm. Nutrición Texto y Atlas. Editorial Médica Panamericana, S.A. Madrid 2009.
(2) http://www.fao.org/DOCREP/006/W0073S/w0073s0e.htm#bm14
(3) Alteraciones de la Nutrición. Mark H. Beers, M.D., Robert Berkow, M.D. El Manual Merck de Diagnóstico y Tratamiento. Décima Edición Española. Elsevier España, S.A. Madrid 2003.
(4) http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002421.htm
(5) http://www.textoscientificos.com/quimica/yodo/yodo-alimentacion
(6) http://www.umm.edu/altmed/articles/iodine-000308.htm
(7) http://www.provinas.net/files/boletin_tecnico_004.pdf

Imágenes:
http://www.pescaderiascorunesas.es/media/img/200711021639i.jpg
http://www.sportlife.es/rcs/glosarios/1/1/18/thumb/arenque-240_thumb_a.jpg
http://www.entrepucheros.com/wp-content/uploads/2010/04/Pescado-2.jpg
http://fotos.infoisinfo.es/Mar_Gourmet_Marisco_A_Domicilio/3138179_86353
http://www.telefonica.net/web2/mbaloira/Imagenes/Bonito.jpg

El cobre: su importancia en la salud humana y fuentes alimentarias

– Marina Muñoz Cervera –

Necesitamos cobre para tener salud.

El Cobre, es un oligoelemento esencial y por tanto lo tenemos que aportar a través de la alimentación. Su metabolismo es complejo, pero de forma muy resumida, os comento que este metal pesado está presente en todos los tejidos del organismo sobre todo en los huesos (40%), músculos (24%), hígado (9%) y en el encéfalo (6%); es muy importante porque, junto al hierro, ayuda en la formación de los glóbulos rojos, así como en el mantenimiento de los vasos sanguíneos, sistema inmunitario, sistema nervioso, etc. En los últimos años se ha descubierto que el cobre forma parte del sistema antioxidante endógeno, luego su carencia podría dar lugar a un aumento del estrés oxidativo. La falta de cobre también  puede llevar a que se presente anemia y osteoporosis.(1)(2)

Normalmente, obtenemos suficiente cobre con los alimentos que consumimos. La deficiencia de cobre puede ser congénita o adquirida; el deficit heredado se llama  Enfermedad de Menkes (síndrome del cabello ensortijado de Menkes) es un trastorno muy poco común del metabolismo del cobre que está presente antes del nacimiento y ocurre en bebés de sexo masculino que han heredado un gen mutante ligado al cromosoma X. En cuanto a la deficiencia adquirida,  en personas genéticamente normales, son raras, las únicas causas descritas son Síndrome de Kwashiorkor que es una grave desnutrición edematosa, la diarrea infantil persistente que suele asociarse con una dieta limitada de leche, la malabsorción grave como el esprúe, la malnutrición parenteral total exenta de cobre y el exceso de ingesta de sales de cinc como suplemento dietético.(3)

Destaco esta última causa porque, hoy en día, es muy frecuente el uso de suplementos alimentarios.

Fuentes alimenticias:

Las ostras y otros mariscos, los granos enteros, las legumbres, las nueces, las papas (patatas) y las vísceras (riñones, hígado) son buenas fuentes de cobre en la dieta, al igual que las verduras de hoja oscura, las frutas deshidratadas como ciruelas, el cacao, la pimienta negra, la levadura, etc. (1). En la imagen, que encabeza esta entrada, aparecen los alimentos que, en mayor, o menor cantidad contienen este oligoelemento. Como vemos son muchas las fuentes, y para conseguir la cantidad de casi 1 mg, que es el aporte necesario para un hombre o mujer adultos, tendríamos que comer, por ejemplo, 25-50 gramos de hígado o 375 gramos de pan integral o 25 gramos de nueces (2).

¿Qué cantidad de Cobre necesitamos?

El Comité de Nutrición y Alimentos del Instituto de Medicina (Food and Nutrition Board of the Institute of Medicine ) recomienda los siguientes consumos en la dieta para el cobre:

Bebés:

•0 a 6 meses: 200 microgramos por día (mcg/día)
•7-12 meses: 220 mcg/día

Niños:

•1 – 3 años: 340 mcg/día
•4 – 8 años: 440 mcg/día
•9 – 13 años: 700 mcg/día

Adolescentes y adultos:

•Hombres y mujeres de 14 a 18 años: 890 mcg/día
•Hombres y mujeres de 19 años en adelante: 900 mcg/día

¿Cuáles son los problemas de consumir cobre en exceso?

El cobre es tóxico en grandes cantidades. Un trastorno hereditario muy raro, la enfermedad de Wilson, ocasiona depósitos de cobre en el hígado, el cerebro y otros órganos. El aumento de cobre en estos tejidos conduce a hepatitis, problemas renales, trastornos cerebrales y otros problemas.

Fuentes:
(1) http://www.umm.edu/esp_ency/article/002419.htm
(2) Nutrientes. Biesalski-Grimm. Nutrición Texto y Atlas. Editorial Médica Panamericana, S.A. Madrid 2009.
(3) Alteraciones en la nutrición. Mark H. Beers, M.D. Robert Berkrow, M.D. El Manual Merck de Diagnóstico y Tratamiento. Décima Edición Española. Elsevier España, S.A. Madrid 2003.

Última revisión: 25-09-18

El Selenio: importancia en la salud humana y fuentes alimentarias.


– Marina Muñoz Cervera –

El selenio es un micronutriente esencial para nuestro organismo

El cuerpo humano no lo fabrica, por ello, es imprescincible incorporarlo en la alimentación.

Es un Oligoelemento y dentro de este término se incluyen los minerales que el cuerpo  requiere en cantidades extremadamente pequeñas (menos de 100 mg. diarios). En este grupo se incluyen el hierro, el cinc, el flúor, el yodo, el arsénico, el magnesio, el cobre, el selenio, el cobalto, el molibdeno, el sílice, el cromo, el vanadio, el estaño y el níquel.(1)

El selenio fue considerado elemento esencial en el año 1957 y aunque su carencia es infrecuente puede dar lugar a un Síndrome, conocido como Enfermedad de Keshan, consiste en una miocardiopatía dilatada que produce una gran cantidad de muertes en un área concreta de China, en la que el consumo de este mineral es inferior a 11mcg/día.(2)

¿Porqué es importante?

Porque ayuda al cuerpo a:

  • Producir proteínas especiales, llamadas enzimas antioxidantes, las cuales juegan un papel en la prevención del daño celular.
  • Ayudar al cuerpo a protegerlo después de una vacuna.

Algunos estudios médicos sugieren que el selenio puede ayudar con las siguientes afecciones, pero se necesitan más estudios.

  • Prevenir ciertos cánceres.
  • Prevenir enfermedad cardiovascular.
  • Ayudar a proteger al cuerpo de los efectos tóxicos de los metales pesados y otras sustancias dañinas.
  • Incrementar la fertilidad, especialmente en los hombres, ya que se ha demostrado que este mineral aumenta la producción de semen y la motilidad de los espermatozoides.(3)

¿Cómo podemos asegurar nuestro aporte alimentario de selenio?

Los alimentos vegetales, como las verduras, son las fuentes de selenio más comunes en la dieta. La cantidad de selenio presente en las verduras que se consumen depende de la cantidad de mineral que estaba presente en el suelo donde la planta creció.

El pescado, los mariscos, las carnes rojas, los granos, los huevos, el pollo, el hígado y el ajo son todos buenas fuentes de selenio. Las carnes obtenidas de animales que comieron granos o plantas que se encuentran en suelos ricos en selenio tienen niveles más altos de este mineral.

La levadura de la cerveza, el germen de trigo, al igual que los panes enriquecidos son también buenas fuentes de selenio.(4)

¿Qué cantidad de Selenio necesitamos?

Ingestas de referencia en la dieta para el selenio (mcg= microgramos):

Bebés:

  • 0-6 meses: 15 microgramos por día (mcg/día)
  • 7-12 meses: 20 mcg/día

Niños:

  • 1-3 años: 30 mcg/día
  • 4-8 años: 30 mcg/día
  • 9-13 años 40 mcg/día

Adolescentes y adultos:

  • Hombres de 14 años en adelante: 55 mcg/día
  • Mujeres de 14 años en adelante: 55 mcg/día(5)

Para que os hagáis una idea, si queremos consumir 50 mcg de selenio, tendríamos que comer 6 kg de verduras o 200 gr de pescado o 200 gr de huevos o 1,6 litros de leche o 2,8 kg de pan o 1,25 kg de fruta o 350 gr de carne (2). Por ello, lo ideal es ingerir  los alimentos de una forma equilibrada para que el conjunto nos de la cantidad que necesitamos.

¿Cuáles son los problemas de consumirlo en exceso?

Demasiado selenio en la sangre puede causar una afección llamada Selenosis, la cual puede provocar pérdida del cabello, problemas en las uñas, náuseas, irritabilidad, fatiga y daño nervioso leve. (6)

Fuentes:

(1) http://salud.glosario.net/terminos-medicos-de-enfermedades/oligoelementos-2968.html
(2) Minerales y oligoelementos. Biesalski-Grimm. Nutrición Texto y Atlas. Editorial Médica Panamericana. Madrid 2009.
(3)(4)(5)(6) Universidad de Maryland. Medical Center.

Última revisión: 17-09-18