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Malnutrición ¿cómo la evitamos?

malnutrición

– Marina Muñoz Cervera –

La malnutrición se produce cuando la alimentación de una persona contiene muy pocos o demasiados nutrientes.

La carencia de micronutrientes o “hambre oculta” afecta a 2000 millones de personas en el mundo y, la obesidad, a 500 millones.

Las consecuencias de la malnutrición son:

– Mayor riesgo de muerte.
– Mayor prevalencia de enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta.
– Condiciones de salud graves crónicas.

La FAO ha publicado, en su Web, un tríptico informativo titulado “Entender el hambre y la malnutrición”, con fecha 21 de julio de 2014. La idea es que la gente comprenda los conceptos fundamentales.
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“Malnutrición” como fuente de enfermedades crónicas.

malnutricion
– Marina Muñoz Cervera –

La malnutrición permite el desarrollo de enfermedades crónicas.

Una mala alimentación no atiende a la necesidad de nutrientes del organismo humano.

Se ha demostrado que la mala nutrición, incluyendo un consumo inadecuado de frutas, verduras y cereales integrales, provoca el desarrollo de enfermedades crónicas.

Entendemos por malnutrición una forma de alimentación incorrecta que no contempla la aportación de todos los nutrientes necesarios para la vida y que conlleva serios riesgos para la salud con el paso del tiempo.

Hasta ahora, se sabía que determinados estilos de vida, como el sedentarismo, tabaquismo o una mala nutrición eran factores de riesgo para enfermedades crónicas, pero ya se ha demostrado que la malnutrición por sí misma (sin otros factores de riesgo asociados) es capaz de provocar múltiples patologías a la larga. Así ha concluido un estudio internacional, sobre el nos informa la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).
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La obesidad entre las enfermedades crónicas.

hombre obeso

– Marina Muñoz Cervera –

El exceso de peso como un problema de salud.

Hasta hace poco tiempo la obesidad era considerada socialmente como una característica constitucional, incluso muy apreciada por algunas culturas. Hoy por hoy, sabemos que el exceso de peso conlleva patologías asociadas y que los riesgos de salud que acarrea son graves e importantes.

La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) defiende la necesidad de declarar la obesidad una enfermedad, siguiendo la decisión aprobada recientemente en EE.UU, y teniendo en cuenta que, según datos del Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España, ENRICA (2009-2011), se trata de un problema que padece el 62% de la población española (1).

La Asociación Americana de Médicos (AMA, por sus siglas en inglés), la organización de facultativos más numerosa de Estados Unidos, reconoció el 18 de junio del presente año por primera vez y de forma oficial que la obesidad es una enfermedad, un paso que obliga a los médicos a comprometerse más con esta afección y a las aseguradoras cubrir su tratamiento. En EE UU, más de 78 millones de adultos y más de 12 millones de niños la padecen (2).

Definiciones anteriores describían la obesidad como una “condición crónica urgente”, “un problema grave de salud”, “un trastorno complejo” y un factor de riesgo de otras afecciones como el colesterol alto o los problemas cardíacos. La decisión llega tras 30 años en los que ha aumentado de forma constante el peso medio de los estadounidenses y ha crecido la preocupación por el coste de su tratamiento (2).

“Reconocer la obesidad como una enfermedad va a cambiar radicalmente la forma de trabajar de toda la comunidad médica en EE UU, un mal que afecta a aproximadamente a un tercio de la población (el 17% son niños)”, dijo Patrice Harris, miembro del comité de la AMA, en un comunicado. Según explica la asociación, una persona obesa es aquella que tiene un Índice de Masa Corporal -medida que asocia el peso y la altura- superior a 30 (2).

En el momento de exponer los pros y contras de esta decisión, votada por mayoría en su congreso anual en Chicago, la AMA afirmó que el hecho de reconocer la “obesidad como enfermedad” podrá también ayudar a que la inversión económica y científica aumente, tanto por parte del Gobierno de EE UU como por parte de los seguros privados, y “su tratamiento y prevención mejoren” (2).

Desde la SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad) el objetivo es incluir la obesidad en las enfermedades crónicas, y establecerlas como prioridad dentro de los presupuestos públicos del Sistema Nacional de Salud, ya que “tan sólo así se logrará que las personas que padecen exceso de peso puedan acceder a un tratamiento, evitando otras enfermedades relacionadas con la obesidad (1).

“La atención de una persona con obesidad llega a ser hasta tres veces más costosa que la de otra con peso correcto . Si a eso le sumamos el alto porcentaje de población de la tercera edad con sobrepeso y el crecimiento de obesidad infantil tenemos cifras alarmantes que ponen en riesgo la sostenibilidad de la sanidad de nuestro país porque no hay sistema que pueda soportar mucho tiempo esta situación”, explica el presidente de la SEEDO (1) (3).

Para ello destaca el papel de Atención Primaria como una de las “armas más efectivas” para combatir la obesidad desde la prevención. Casanueva recomienda “lograr un alto nivel de empatía con el paciente”, para ello es indispensable que el médico sea percibido como un aliado para que sus recomendaciones surtan efecto.”Cuando un paciente no se siente comprendido o apoyado por su médico, no acostumbra a seguir sus consejos ni de hábitos de vida saludables ni de pérdida de peso”, añade (1).

Os dejo el enlace a una entrada que os puede facilitar el cálculo del IMC: Antropometría: IMC y otros índices. Así podremos averiguar si estamos dentro de la normalidad o bien nos falta o sobra peso.

Fuentes bibliográficas:

(1) EuropaPress Madrid. El Mundo.es. “Expertos piden que la obesidad se declare enfermedad”. 09-07-2013.

(2) Carolina García. El País Sociedad. “La Obesidad ya es una enfermedad en los Estados Unidos”. Washington 19 de junio de 2013.

(3)Antena 3.com. Enfermedad crónica. “La obesidad una enfermedad de peso”

Imagen:

Asesores en Prensa y Comunicación. “La obesidad y sus consecuencias”.
http://clientesapc.com/blog/la-obesidad-y-sus-consecuencias/

Impacto del alcohol en 11 enfermedades crónicas.

Copa de coñac

– Marina Muñoz Cervera –

¿Es un hábito saludable? ¿En qué cantidad?

Las noticias sobre el consumo de alcohol han sido variopintas a lo largo de los tiempos, sin embargo, cada día, se avanza un paso más en el estudio de su repercusión sobre la salud a corto y largo plazo. Os dejo un interesante artículo sobre el tema, publicado, con fecha de hoy, en MundoSalud.es.

¿Qué cantidad de alcohol es saludable?

Un estudio ha evaluado el impacto de la bebida en 11 enfermedades crónicas
El nivel óptimo para el organismo estaría en 5 gramos diarios
Ángeles López | Madrid
Actualizado jueves 31/05/2012 05:09 horas

Reducir la ingesta de alcohol a menos de media copa de vino al día podría evitar casi 4.600 muertes al año en Inglaterra, según los datos de un estudio que ha analizado el impacto de la bebida en algunas enfermedades crónicas y han valorado cuánto podría influir una reducción de su consumo en la mortalidad del país.

La Unión Europea es la región del mundo con mayor consumo de alcohol por habitante. Se calcula que 266 millones de adultos beben alcohol en los límites que se consideran de menor riesgo para la salud, hasta 20 gramos en mujeres o 40 gramos en hombres por día. Sin embargo, un 15% de los europeos consume por encima de ese nivel y un 6% toma más de 40 gramos (mujeres) o 60 gramos (hombres). Cada año las enfermedades relacionadas con la ingesta de alcohol generan, sólo en el Reino Unido, un gasto en torno a los 3.300 millones de libras. El motivo es que la bebida está relacionada con muchas patologías crónicas, mientras que parece ejercer un modesto efecto protector en algunas otras.

La Fundación Mundial para la Investigación del Cáncer consideró hace unos años que no había un nivel seguro de consumo de alcohol en relación con el cáncer. Según un estudio reciente, se calcula que hasta el 10% de todos los tumores en hombres y el 3% en mujeres de cualquier país europeo pueden atribuirse al consumo de alcohol.

En España, diferentes estudios muestran que la mayoría de la población consume de forma esporádica o habitual alcohol. Ese consumo se ha vuelto preocupante entre los jóvenes ya que uno de cada tres españoles de 15 años (33,5%) admite haberse emborrachado al menos dos veces en su vida, y la mitad de estos (un 15,5%) reconoce que la primera vez fue a los 13 años o incluso antes.

Valorar su efecto

Pero, ¿cuál debería ser el límite para evitar el desarrollo de ciertas enfermedades? Para dar una respuesta a esta pregunta, investigadores de la Fundación Británica del Corazón y del Centro de Investigación en Salud Pública de Geelong, Australia, han aplicado un modelo matemático para valorar el impacto en la mortalidad de 11 patologías que están parcialmente relacionadas con un consumo crónico de alcohol.

Enfermedad coronaria, ictus, hipertensión, diabetes, cirrosis, epilepsia y cinco tipos de cánceres fueron evaluados en este estudio, cuyos resultados publica la revista ‘British Medical Journal’, y para lo que fueron utilizados datos de la ingesta de alcohol en 15.000 adultos británicos.

Se produjeron 170.558 muertes por las enfermedades consideradas en el estudio en Inglaterra a lo largo de 2006. Teniendo en cuenta que el nivel de consumo de alcohol osciló entre uno y 48 gramos al día, los resultados mostraron que aproximadamente 5 gramos diarios (lo que viene a suponer media copa de vino) son los que se consideran el nivel óptimo de consumo de alcohol, evitando o retrasando con ello 4.579 muertes, principalmente debido a una reducción en el número de cánceres y de cirrosis hepática (un 8% y un 49% de reducción, respectivamente).

Los autores señalan que la creencia de que el alcohol protege de las enfermedades cardiovasculares está extendida. “Sin embargo, nuestro modelo muestra que cuando se tienen en cuentan múltiples patologías de forma simultánea, los niveles de alcohol que podrían realmente asociarse con un menor riesgo de enfermedad crónica son mucho menores de lo que generalmente se acepta o recomiendan el gobierno”, afirman. Por este motivo, concluyen, las autoridades deberían modificar sus guías en relación a lograr los mejores resultados de salud pública.

Fuente:
ElMundo.es Salud y Nutrición
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/05/30/nutricion/1338397929.html

Imagen:
http://www.elgrancatador.com/sites/www.elgrancatador.com/files/imagecache/completa/balloon-glass.jpg

Última revisión: 31-08-18