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El pan y su carga glucémica.

variedad de pan

– Marina Muñoz Cervera –

El pan es un alimento energético.

Sin embargo, su carga glucémica es alta, sea o no integral.

Mientras más blanco se vea el pan mayor será su carga glucémica, estará elaborado con harinas refinadas y el trigo habrá perdido totalmente su envuelta, rica en fibra, vitaminas y minerales. Es un alimento muy rico en almidón digerible, que debemos consumir mezclado con otros para evitar una subida brusca de glucemia en nuestro organismo, por ejemplo, en forma de bocadillo o como acompañamiento durante las comidas.

Recordemos que la energía en forma de glúcidos o carbohidratos debe suponer el 55% de nuestra ingesta calórica diaria y de ese porcentaje, los azúcares no debe superar el 10%.

Enlaces relacionados:

Los carbohidratos o glúcidos y su impacto en el reparto alimentario.

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Vector de arroz integral.

arroz integral

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Casa de pan de molde.

casita de pan

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Investigan sobre el consumo diario de pan y el riesgo cardiovascular.

barra de pan

– Marina Muñoz Cervera –

Una investigación llevado a cabo por elEquipo de Estudio Predimed, acrónimo de “Efectos de la dieta mediterránea en la prevención de la enfermedad cardiovascular”, demuestra que el consumo diario de pan dentro de una alimentación equilibrada, puede reducir los riesgos cardiovasculares.

El Equipo de Estudio Predimed reúne a los principales grupos de investigación sobre nutrición y enfermedad cardiovascular en España, y está coordinado desde el Hospital Clínico de la Universidad de Barcelona (1).

¿Qué quiere decir “consumir pan dentro de una alimentación equilibrada”?

Ya hemos visto en entradas anteriores, que la mayor fuente de energía en nuestra alimentación, un 55%, debe proceder de alimentos glúcidicos, hidratos de carbono o carbohidratos y sobre todo de aquello ricos en almidones (polisacáridos) puesto que el consumo de los glúcidos ricos en azúcares no debe sobrepasar el 10% de es. El pan es un alimento cuya base alimentaria es el trigo, un cereal con alto contenido en almidón (100 gramos de harina de trigo refinada contienen 69,9 gramos de almidón *). Si comemos además pasta, arroz, maíz, yuca, patatas, etc.que son nutricionalmente similares al pan en cuanto al modo y cuantía del aporte energético, tendríamos que comer menos pan. Por tanto nuestra alimentación estaría energéticamente equilibrada si consumimos varios tipos de glúcidos ricos en almidón, entre ellos pan; no obstante, si comemos pan como única fuente de energía, no deberíamos consumir otros alimentos nutricionalmente similares y nuestra alimentación no sería variada.

La noticia de los resultados de esta interesante investigación observacional, ha sido publicada por varios medios de comunicación, entre ellos Europa Press, con el título: Campaña pan cada día: Comer pan cada día puede proteger la salud cardiovascular (2).

La Campaña Pan cada día es una iniciativa promovida por el sector del pan español a través de la interprofesional INCERHPAN, cuyo objetivo es frenar e invertir el descenso en el consumo de pan detectado en los últimos años en España. Uno de los objetivos más importantes de la Campaña es fomentar la investigación científica que promueva y/o consolide la evidencia existente sobre el consumo de pan y sus beneficios en la nutrición y en la salud de la población, en el marco de la Dieta Mediterránea (4). En la Web de la Campaña, cuyo enlace os dejo al principio del párrafo, podéis conocer los pormenores de esta iniciativa.

Parece lógico pensar que si nuestra alimentación está equilibrada, nuestra salud mejorará y nuestros riesgos van a disminuir, pero en muchas ocasiones es necesario demostrarlo mediante investigaciones puntuales que corroboren los beneficios concretos de algunos alimentos, y en especial el pan, porque los carbohidratos en general, sin especificar el tipo ni sus efectos concretos, han sido eliminados de muchas alimentaciones, simplemente por no detallar la forma de comerlos ni el tipo de carbohidrato (glúcido) que tenemos que consumir con más abundancia. Sin embargo, no podemos olvidar que constituyen nuestra principal fuente de energía y que si sabemos comerlos van a ser un beneficio para nuestra salud. Quizás os preguntéis, ¿porqué es tan importante que la fuente de energía esté bien aportada en nuestra alimentación?. La respuesta es que nuestro metabolismo para funcionar y llevar a cabo sus reacciones químicas y físicas, necesita energía, si ésta no se suministra de forma adecuada, nuestro cuerpo no va a funcionar bien y ello va a tener como consecuencia, el menoscabo de nuestra salud y consecuentemente una mayor exposición a los riesgos de la enfermedad.

La Fundación Dieta del Mediterráneo refiere la noticia publicada en el periódico La Región edición digital con fecha 22 de noviembre de 2012 y que lleva por título: El pan, un valor en alza (4). Nos cuentan que el estudio de investigación se llevó a cabo sobre 275 voluntarios, entre 55 y 80 años de edad, que no habían tenido enfermedades cardiovasculares previas y los dividieron en grupos según la cantidad de pan que solían comer. Llegó a la conclusión de que “el consumo de pan a diario, tanto blanco como integral, y siempre en el marco de una alimentación variada y equilibrada, se asocia con un perfil lipídico más saludable y con menos concentraciones de insulina en sangre” (5).

*Ortega RM, López-Sobaler AM, Andrés P, Requejo AM, Aparicio Vizuete;A, Molinero LM. DIAL software forassessing diets and food calculations.Departamento de Nutrición (UCM) y Alce Ingeniería, S.L.Current Version 2.16 2012.

Enlaces relacionados:

Consumo de glúcidos o carbohidratos
Los carbohidratos o glúcidos y su impacto en el reparto alimentario.
Los azúcares: energía rápida y poco duradera
Pan integral: Contenido en glúcidos

Fuentes:

(1) Grupo de Estudio Predimed
http://predimed.onmedic.net/
(2) Europa Press. Nutrición. “Campaña pan cada día: Comer pan cada día puede proteger la salud cardiovascular”. Madrid 21 de Noviembre de 2012.
http://www.europapress.es/salud/salud-bienestar-00667/noticia-consumo-pan-dentro-dieta-saludable-reduce-riesgo-padecer-enfermedades-cardiovasculares-20121121133644.html
(3) Carmen Candela Gómez. Jefa de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital La Paz de Madrid (España). “La exclusión del pan en una dieta de adelgazamiento no está justificada y no debe formar parte de la práctica clínica”.
http://www.pancadadia.es/
(4) Fundación Dieta Mediterráneo. “El pan, un valor en alza”
http://dietamediterranea.com/actualidad/el-pan-un-valor-en-alza
(5) Pilar Veiga. La Región Edición Digital. 22-11-2012. “El pan, un valor en alza”
http://www.laregion.es/noticia/232760/pan/valor/enalza/

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Vector de espigas de arroz.

vector

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Pasta variada.

glúcidos

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Arroz con verduras y rodajas de aceitunas.

receta infantil

– Marina Muñoz Cervera –

Esta receta nos ofrece una forma muy saludable de comer el arroz. Nos aporta alimentos energéticos (arroz, lípidos de las aceitunas) y reguladores (verduras) y es un perfecto acompañamiento para cualquier alimento proteico (carne, pescado, frijoles).

Procede de una Página Web de platos infantiles, guiainfantil.com , sin embargo, además de ser atractivo para los niños, resulta sano para los adultos.

Ingredientes:

– 300 gr. de arroz
– 100 gr. de champiñones
– 12 tomatitos cherry
– 2 zanahorias
– 1 pimiento verde
– 1 pimiento rojo
– 100 gr. guisantes de lata
– Aceite de oliva
– Sal
– Aceitunas para adornar.

Elaboración:
Pon agua abundante a calentar en una olla. Cuando rompa a hervir, añade un poco de sal y el arroz. Deja que cueza durante el tiempo que indica el paquete, unos 15 minutos.

Mientras tanto, prepara las verduras. Lávalas bien y pela las zanahorias. Trocea las zanahorias y los pimientos. Corta los tomatitos por la mitad y los champiñones en láminas.

Pon un chorrito de aceite a calentar en una sartén. Cuando esté caliente echa la zanahoria, déjala unos minutos a fuego medio.

Añade el pimiento, los guisantes y los tomatitos. Por último agrega los champiñones y saltéalo todo junto unos minutos. Sazona con sal (si lo deseas, puedes añadir otras hierba aromáticas).

Escurre el arroz y mézclalo con las verduras en la sartén, déjalo todo junto un par de minutos antes de servirlo, removiendo para que se mezcle bien.

Parte las aceitunas en rodajas y échalas por encima para que decoren el plato.

Como en todas las recetas que hemos ido viendo hasta ahora, la posibilidad de imaginar diferentes ingredientes está al alcance a la nuestra mano, simplemente tendríamos que abrir el refrigerador y ver qué verduras nos sobran para preparar un exquisito arroz salteado. También podríamos agregarle un poco de salsa de soja, si queremos darle un sabor oriental.

¡¡Que os aproveche!!

Fuente:

Arroz con verduras sano y rápido. guiainfantil.com.
http://www.guiainfantil.com/recetas/arroces/arroz-con-verduras-sano-y-rapido/

Imagen: http://static.guiainfantil.com/pictures/recetas/5141-arroz-con-verduras-sano-y-rapido.jpg

Corazón de arroz integral.

corazón

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Patatas asadas al horno.

receta

– Marina Muñoz Cervera –

Las patatas son alimentos energéticos, tienen mucho almidón y nos proporcionan energía duradera; su carga glucémica es media y por tanto podemos consumirlas con cualquier aderezo acompañando carnes, pescados, frijoles, etc. Forman parte, por su contenido en almidón, de los llamados carbohidratos, hidratos de carbono o glúcidos.

Enlaces relacionados:
La patata: Contenido en glúcidos.

Los carbohidratos o glúcidos y su impacto en el reparto alimentario.

Esta sencilla receta procede de la Web: Recetas de cocina

Ingredientes:

– Patatas
– Agua
– Sal
– Aceite
– Pimienta
– Albahaca
– Orégano
– Hierbas provenzales

Elaboración:

Pela y lava las patatas;  ponlas en una cazuela con agua y un poco de sal, dejando que se calienten durante unos cinco o diez minutos aproximadamente. A continuación,  corta las patatas con cuidado para no quemarte y colócalas sobre una fuente con abundante aceite, que se empapen bien. Añade también pimienta, albahaca, orégano, hierbas provenzales o las especies que más te gusten para dar un toque especial.

Mientras preparas todo esto, deberás ir precalentando el horno a unos 180 grados. A continuación, introduce las patatas en el horno y espera alrededor de unos 30 minutos o una hora aproximadamente, hasta que consigan ese toque dorado y crujiente. Vigila que no se quemen las patatas y muévelas cada cierto tiempo para que todas ellas adquieran el color deseado.

Podemos variar a nuestro gusto las especies y añadirle ingredientes distintos, como salsas, etc.

¡¡Que os aproveche!!

Fuente:
“Como cocinar patatas asadas”
http://recetasdecocinablog.com/como-cocinar-patatas-asadas/

Imagen: http://recetasdecocinablog.com/wp-content/uploads/2012/04/como-cocinar-patatas-asadas1.jpg

Los carbohidratos o glúcidos y su impacto en el reparto alimentario.

estructura glúcidos

– Marina Muñoz Cervera-

Dentro de este amplio grupo hay una diversidad de alimentos con distinto impacto sobre nuestro organismo. Vamos a analizar cómo nuestro cuerpo recibe estos diferentes alimentos para  comprender que no se puede generalizar el término carbohidrato. En cuanto a la nomenclatura parece que la denominación más correcta, desde el punto de vista químico, es el de glúcidos, no obstante, comúnmente se les llama Hidratos de Carbono o Carbohidratos.

La FAO (Food Agriculture Organization) diferencia 3 amplios subgrupos muy bien detallados: Azúcares, oligosacáridos y polisacáridos (1). Este tema es muy amplio, por ello vamos a conocer solamente algunos aspectos que me parecen importantes.

A nuestro organismo le interesan los carbohidratos sobre todo por la energía que nos aportan, por ello son alimentos eminentemente energéticos aunque en su composición existan pequeñas cantidades de proteínas, grasas, vitaminas y minerales; la forma en la que los incluimos en nuestro metabolismo es lo que determina que esa energía nos dure más o menos tiempo. Por ello si los usamos mal podemos dar lugar a que enferme nuestro cuerpo. Y no se trata de reducir o aumentar los glúcidos de forma genérica en una ingesta global; tenemos que reducir un tipo de carbohidratos y aumentar otros para llegar a un equilibrio orgánico. Las necesidades diarias de hidratos de carbono dentro del reparto alimentario son de un 55% del total del kilocalorías ingeridas (1), sin embargo de este total, los azúcares, incluyendo los de las frutas no pueden sobrepasar el 10%, es decir, el 49,5% deberían ser almidones y el 5,5,% restante mono o disacáridos.

En sucesivas entradas iremos conociendo qué alimentos nos proporcionan energía duradera y cuáles nos van a suministrar una energía rápida y breve. Por lógica tenemos que escoger aquellos que aporten energía por un tiempo largo y nos sacien y no consumir mucho de aquellos que nos la proporcionan por un corto tiempo. Y se me ocurre el ejemplo de llenar el tanque de gasolina de un coche, si vamos rellenando el motor con gasolina cada poquito tiempo, nos resulta poco productivo, caro, y nos pasamos la vida en la vida en la gasolinera, sin embargo si llenamos el tanque de una sola vez, tendremos para mucho tiempo, nos sale mucho más barato y el coche funcionará mejor.

Dentro de la clasificación que la FAO/OMS hace sobre este grupo tenemos (1):

Azúcares
Monosacáridos: Glucosa, galactosa, fructosa
Disacáridos: Sacarosa, lactosa, trehalosa
Polioles: Sorbitol, manitol
Oligosacáridos
Malto-oligosacáridos: Maltodextrina
Otros oligosacáridos: Rafinosa, estaquiosa, fructo-oligosacáridos
Polisacáridos
Almidón: Amilosa, amilopectina
Polisacáridos no amiláceos: Celulosa, hemicelulosa, pectina, hidrocoloides (1)

Los hidratos de carbono están compuestos casi de forma exclusiva por glucosa, fructosa y galactosa. Según el número de moléculas que se unan se forman monosacáridos (una molécula de glucosa o de fructosa o de galactosa), disacáridos (dos moléculas, así la lactosa se forma por la unión de una galactosa y una fructosa; la sacarosa  se forma por la unión de una glucosa y una fructosa, etc.).
Los oligosacáridos estas formados por menos de 20 moléculas de monosacáridos (3). Y los polisacáridos están constituidos por muchas moléculas de monosacáridos que conforman estructuras de gran tamaño, como la amilosa y la amilopectina, así la amilosa, constituyente del almidón, contiene, según su procedencia, 1000 monómeros, en el caso de la patata, 4000 moléculas en el caso del trigo, etc.(2).

Para no adentrarnos en la complejidad del metabolismo, solo deciros, a grandes rasgos, que a mayor complejidad de la molécula glucídica, mayor será el tiempo que emplea el organismo en digerirla e integrarla en el metabolismo. Por eso, el azúcar (glucosa) se absorbe rápidamente y el almidón lentamente.

La Comisión de Expertos FAO/OMS “Los carbohidratos en la nutrición humana” dice: “Los carbohidratos constituyen la mayor fuente de energía en la dieta de la gran mayoría de las personas. Existen muchas razones que demuestran que esta forma de obtener energía es la mejor. Además de proporcionar energía fácilmente aprovechable para el metabolismo oxidativo, los carbohidratos contenidos en los alimentos son vehículo de importantes micronutrientes y fitoquímicos. Los carbohidratos en la alimentación son importantes para mantener la homeostasis glicémica, para la integridad y función gastrointestinal. A diferencia de las grasas y las proteínas, una dieta con niveles altos en carbohidratos, siempre que procedan de distintas fuentes, no está asociada a efectos adversos para la salud. Además, se observa que las dietas ricas en carbohidratos, comparadas con las ricas en grasa, reducen la propensión a desarrollar obesidad. Una dieta óptima debería ser aquella en la que, como mínimo, un 55% de la energía total procediese de carbohidratos obtenidos de distintas fuentes” (1).

Y para no complicar mucho el tema y que os queden claros los conceptos, lo único que se me ocurre es demostraros que si las recomendaciones de esta Comisión de Expertos es que dentro del reparto alimentario se incluyen un 55% de hidratos de carbono o carbohidratos, no podemos aportarlos sólo en base a azúcares.

Deciros también que el metabolismo de los carbohidratos comienza  durante la salivación y masticación de los alimentos ya que la amilasa salival se va encargando de separar las moléculas de glucosa y por ello si nos detenemos a observar que sabor nos proporciona el masticar un trozo de pan sin azúcar, notaremos que su sabor es dulce.

Y ahora vamos a revisar que supone la ingesta de hidratos de carbono según ese 55% de energía que nos recomiendan la FAO/OMS:

Supongamos que una persona tiene que ingerir un total de 2000 kilocalorías al día, calculado según su edad, talla, tipo de actividad y sexo. El 55% de ese total son 1100 kilocalorías al día.

¿Cómo repercuten los distintos tipos de carbohidratos en ese total energético?

100 gramos de azúcar contienen 399 kilocalorías (4); si decidimos ingerir el total de glúcidos que se necesitan para ese supuesto de necesidad calórica diaria, en forma de azúcar blanca, necesitaríamos consumir 276 gramos al día. Con esa cantidad tenemos cubiertas las calorías que nos piden. Pero os pregunto ¿sería una buena alimentación si sólo consumiéramos un cuarto de kilo de azúcar como alimento energético? Tenemos que tener en cuenta que esas calorías ingeridas nos limitan para el consumo de otras y si comemos una patata, ya nos estamos excediendo. Además un problema que existe, entre otros muchos más graves (aumento súbito de la glucemia, aumento de estrés oxidativo, etc.) es que la energía que nos proporciona el azúcar es momentánea, pasaríamos el resto del día con un serio desequilibrio metabólico o bien acumularíamos en forma de grasas todos los glúcidos que consumiéramos de más. Por otra parte, las recomendaciones para azúcares son de no más del 10% del total del 55%, por tanto, de esas 1100 kilocalorías, la energía aportada por el azúcar no debería exceder de 110 kilocalorías, luego no deberíamos consumir más de 25,76 gramos.

Sin embargo, imaginemos que hemos pensado que es mucho mejor comer patata o arroz como fuente energética. La patata contiene sobre todo almidón (14,8 gramos por 100 gramos de porción) y cada 100 gramos aporta 73 kilocalorías (4); este polisacárido se va a absorber lentamente puesto que está constituido por muchísimas moléculas de monosacáridos. Para conseguir las 1100 kilocalorías en forma de patata tendríamos que comer 1,5 Kg. de patata en un día y nos saciaría mucho proporcionándonos energía muy duradera. Si queremos ser precisos en los cálculos, tendríamos que multiplicar cada  gramo de almidón por 4 para obtener las kilocalorías que nos aportan 100 gramos de este tubérculo. El resultado sería 59,2 kilocalorías cada 100 gramos, luego podríamos consumir 1,8 kg de papas.

Si decidiésemos comer arroz (contiene 81,6 gramos de almidón cada 100 gramos) , éste nos aporta 364 kilocalorías por cada 100 gramos (4); por lo tanto necesitaría ingerir 300 gramos para llegar al 55% del total de calorías necesarias para pasar el día. Igualmente nos aportaría energía para un largo tiempo. De igual manera que en el caso anterior, para ser exactos, multiplicaríamos 81,6 gramos de almidón por 4 y obtenemos 326,4 kilocalorías; ello nos permite consumir un total de 337 gramos de este cereal obtenido de dividir el total de 1100 kilocalorías (55% de 2000 kilocalorías del ejemplo) entre 326,4 kilocalorías por 100 gramos.

En estos 2 ejemplos, estoy considerando las fuentes de almidón por separado para que nos demos cuenta del impacto, pero como es lógico, lo normal es consumir varias fuentes de almidón, como cereales diversos, pan, pasta, etc. En este caso no tendríamos nada que sumar las diferentes aportaciones energéticas para obtener el total.

También me gustaría que observasemos el impacto de una fruta como la naranja, contiene 8,9 gramos de glúcidos del tipo glucosa, sacarosa y fructosa por cada 100 gramos (4); y cada 100 gramos de esta fruta nos aporta 45,5 kilocalorías. Para completar las 1100 kilocalorías del ejemplo, necesitaríamos consumir 2,4 kg de naranjas. Si seguimos estrictamente las recomendaciones  y no queremos superar ese 10% de azúcares, tendríamos que multiplicar cada gramo de glúcido por cuatro para saber el aporte calórico de fuente glucídica; en este caso sería 8,9 x4= 35,6 kilocalorías cada 100 gramos de naranja. Si dividimos las 110 kilocalorías entre las que nos aportan los glúcidos de 100 gramos de naranja, resultaría que podríamos consumir solamente 3,08 porciones de 100 gramos de esta fruta.

Y de un fruto como el tomate, éste nos proporciona 22,2 kilocalorías cada 100 gramos y contiene un total de 3,2 gramos de glúcidos del tipo sacarosa, glucosa y fructosa (4). Para consumir 1100 kilocalorías solo con tomates tendríamos que ingerir un total 4,9 kg de este fruto. Haciendo los mismo cálculos que en el ejemplo anterior llegamos igualmente a la cantidad recomendada: 3,2 gramos de glúcido cada 100 gramos x4= 12,8 kilocalorías. 110 dividido entre 12,8 es igual a 8,59 porcion es de 100 gramos de este fruto. En este caso el contenido glúcidico del tomate es muy inferior al de la naranja, por ello la cantidad que podríamos consumir, siendo exhaustivos con las recomendaciones de no más del 10% de energía aportado por azúcares del total de 55% de energía glucídica, es mayor que de naranjas.

Os dejo un diagrama del reparto calórico diario para que veaís gráficamente lo que supone:

Son conceptos importantes a tener en cuenta en el consumo de carbohidratos El Índice Glúcemico y la Carga Glucémica de cada alimento para prevenir enfermedades crónicas (diabetes, enfermedad cardiovascular) que pueden surgir del consumo inadecuado de los almidones y los azúcares.

“El índice glucémico es definido como el incremento del área bajo la curva de respuesta de glucosa en sangre que produce la ingesta de 50 gramos de hidratos de carbono del alimento testado, expresado como un porcentaje de la respuesta de la misma cantidad de carbohidratos de un alimento standard (glucosa / pan blanco) tomados por el mismo sujeto” (5).

La carga glucémica es un concepto fundamental para orientar la selección de alimentos ya que relaciona el índice glucémico con la concentración de hidratos de carbono en el alimento, para valorar el impacto glucémico de la porción comestible (5).

CG = (IG x cantidad de carbohidratos) dividido entre 100. (6)(7)
CG= carga glucémica
IG= Índice glucémico

Entonces, si un vaso de 240 ml de leche descremada, que contiene 12 gramos de carbohidratos tiene un índice glucémico de 46, la carga glucémica seria:
CG = 46 x 12 ÷ 100 = 5.52

Generalmente hablando, la categorización para la carga glucémica es como sigue (6):

•Baja = 10 o menos
•Media = 11-19
•Alta = 20 o mas

A menor carga glucémica de un alimento, menor aumento de la glucosa en sangre después de comerlo (6).

Os dejo el enlace de un artículo muy bueno sobre la estructura de los almidones y la respuesta glucémica para aquellos que queráis profundizar en el tema:
Relación entre la respuesta glicémica del almidón y su estado microestructural (8).

En general, para consumir alimentos glucídicos ricos en almidón, como el arroz, pan, pasta, cereales, etc., tenemos que tener en cuenta que para no aumentar la carga glucémica lo mejor consumirlos integrales, no obstante, podemos comer pan, arroz o pasta junto a otros alimentos como verduras, cárnicos, etc., que harán que nuestro organismo absorba más lentamente los monómeros de glucosa ingeridos en forma de almidones.

No quiero terminar esta entrada excluyendo el concepto de Fibra Alimentaria, iremos viendo en cada alimento la cantidad de fibra que nos aporta cada alimento para que sepamos cuáles son los que nos proporcionan mayor cantidad de estos polisacáridos no digeribles porque, a pesar de que no son se consideran nutrientes, son fundamentales en nuestra digestión y por “ende” en nuestro metabolismo.

Entrada relacionada:
Los azúcares: energía rápida y poco duradera.

Fuentes:

(1) Resumen del Informe de la comisión de Expertos FAO/OMS. Los carbohidratos en la nutrición humana.

Haz clic para acceder a Los%20carbohidartos%20en%20nutricion.pdf


(2) http://www.ehu.es/biomoleculas/hc/sugar34.htm#a
(3) http://www.ehu.es/biomoleculas/hc/sugar33b.htm
(4) Ortega RM, López-Sobaler AM, Andrés P, Requejo AM, Aparicio Vizuete A, Molinero LM. DIAL software for assessing diets and food calculations. Departamento de Nutrición (UCM) y Alce Ingeniería, S.L. Current Version 2.16 2012.
(5) http://sanutricion.org.ar/campus/curso_nutri_clinica/indice_glucemico.pdf
(6) http://urbanext.illinois.edu/diabetes2_sp/subsection.cfm?SubSectionID=105
(7) http://www.iqb.es/nutricion/indices%20glucemicos/carga.htm
(8) Rev Chil Nutr Vol. 35, Nº2, Junio 2008. págs: 84-92
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=s0717-75182008000200001&script=sci_arttext

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